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enero 20
15:28 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

No había arte en el graffiti de tus paredes
solo bilingües marcas tribales
impertinencia adolescente
dividiendo la entropía de espaldas migrantes
dobladas bajo el implacable sol
y banderas extranjeras que reducían ricas herencias
a confitería y colecciones de discos de trasmano.
Sin falsas pretensiones.
Sin hondos significados.
Sin una metanarrativa que justificara el discurso
que de algún modo diera permanencia
a una gente currando por sobrevivir.
Vitrinas enteipadas y ventanas entabladas
que por décadas habían resistido huracanes
rápidamente cedieron paso a la sobriedad gentrificada.
La cruda realidad de lo feo
que atraviesa con orgullo
como una hermosa verruga
ahora reducida a un comestible tiqui taqui.

Del Palmetto a Palm Avenue
los diarios glorifican el triunfo del desarrollo,
la diversidad de lo mismo,
del mismo en el que todos los mojones se parecen.
Es más seguro ahora. Es tranquilo.
Uno puede saborear el brillo de lo nuevo
en las bolsas de plástico de los consumidores insaciables.
Hasta el implacable sol parece ahora más indulgente.

En las orillas,
currando las dobladas espaldas de los migrantes sobreviven
ostentando la cruda realidad de lo feo,
como una hermosa verruga
a la vista de nadie.

Sobre el autor

Yosvani Oliva

Yosvani Oliva

Oliva nació en Arroyo Naranjo, Ciudad de La Habana, en 1979. Poeta y periodista mayormente autodidacta, se desempeñó durante años como reportero del “boxing beat” para varias publicaciones deportivas, en especial Boxeo Mundial. Obsesionado de igual manera por las obras de Bukowski y Eliseo Diego, es la poesía el medio que prefiere para abordar sus inquietudes. Desde hace más de 20 años reside en la Ciudad de Miami, en la cual se desempeña como cibernético.

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