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Al Qaeda, la Tierra y el holograma

Al Qaeda, la Tierra y el holograma

Al Qaeda, la Tierra y el holograma
marzo 11
03:14 2014

Ese punto azul es nuestro hogar visto desde el planeta Saturno mientras una sonda humana pasa bajo los anillos. La NASA ordenó girar la cámara a ver qué tal salíamos y el resultado es éste. O sea, casi nada; un insignificante pixel en la pantalla del cosmos, una luz lejana a la que hizo falta marcar pues de lo contrario ni te enteras, un sitio, un lugar en los mapas del cielo donde el Ego pierde cafeína ante la abrumadora dimensión del Universo.

Es la Tierra. La tuya, la mía, la de todos, incluyendo especies alienígenas de paso por allí. Entonces, desde mi discreto rincón la miro como quien se asoma al espejo de las verdades donde las respuestas se adelantan a las preguntas. Y reflexiono mientras bebo una magnífica cerveza saturniana acodado en el enorme mostrador de un bar de mala muerte a orillas de la Inter Estelar viendo a dos hermosas nativas de piel violeta y múltiples tentáculos hacer maravillas en la barra de strippers. Porque lo de la bolita azul guiñando entre los anillos bien merece un eructo extraterrestre, evitaré caer en la tentación de usar los tópicos habituales, no diré que desde aquí ni el hambre y las guerras, ni la contaminación o el cambio climático se notan, porque no es verdad. No veo nada. La Tierra es una mota de polvo supuestamente inteligente y poco más en la cornisa izquierda de una galaxia de tercera categoría. Nuestros líos se ven tan pero tan insignificantes que siento tremenda vergüenza por el tiempo y la energía que gastamos en el intento de simplemente joder al prójimo.

Este martes 11 de marzo se cumple un año más de los atentados de Al Qaeda en Madrid. Y tal como ocurrió en Nueva York y después en Londres, ¿para qué? Para nada. ¿En nombre de qué? De un esquema mental. ¿Quién se salió con la suya? Nadie, todos perdimos un poco. ¿Y la verdad de los hechos se hizo pública? No, ella continúa en estado neblinoso. ¿Y qué opina Dios de todo esto? No sé, me llegó el chisme de que está secuestrado en el fondo de los libros sagrados, harto de gritar que Él es Espíritu y no un conjunto de letras atrapadas en su propia tinta.

Pero no me hagas mucho caso, no me tomes en serio, en este juego yo solo soy un simple holograma bebiendo en un viejo bar de carretera.

Sobre el autor

José Antonio Quesada

José Antonio Quesada

José Antonio Quesada nació en Camagüey en agosto de 1960. Comenzó a componer canciones a los doce años. Es también guitarrista y ha estudiado canto y técnica teatral. Canciones suyas como “Hoy mi Habana” y “Mirarse por dentro” se cuentan entre los temas emblemáticos de la trova cubana contemporánea. Dejó Cuba en 1994 rumbo a Europa, donde se radicó. Actualmente reside y trabaja en Miami.

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