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Armando Añel en la virtualidad de la otra vida

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Armando Añel en la virtualidad de la otra vida

Armando Añel en la virtualidad de la otra vida
Diciembre 22
17:08 2016

 

La muerte es la mayor amenaza para el ego del ser humano. Supuestamente significa su extinción. Además de que, por lo general, resulta lo que más se rechaza y tememos; también implica una pesadilla teórica para cualquier filosofía existencialista. A la muerte va aparejado el miedo, y hasta el pánico, de no saber qué se esconde detrás de ese hecho que, en realidad, supuestamente constituye el último momento de cada uno de nosotros en este mundo corpóreo de la dimensión del ego.

Y es aquí, en nuestro mundo corpóreo, extremadamente material, donde hallamos el primer nudo que nos ayuda a desenredar este libro de Armando Añel titulado Por qué la muerte no existe. Cinco pruebas y tres epílogos. Y es que sabemos de lo terrible de la muerte porque todo lo que se nos ha enseñado, desde que aparecemos, nos formamos como fetos y nacemos como seres humanos, impone la supuesta verdad de que lo que somos, y lo que nos rodea, es materia, que entonces cuando morimos lo más probable es que desaparezcamos definitivamente. Esto no solo ha constituido, así, un hecho del tipo de vida que experimentamos, sino además un desesperante contexto existencial que nuestro ego tiene metido en su inconsciente.

Nuestras consciencias individuales lo tienen así programado… Pero hay algo muy importante que podemos sacar en claro desde el momento en que leemos este libro de Añel, y es que nuestras consciencias individuales también evolucionan, y esta evolución nos permite llegar a comprender que hemos vivido, y vivimos, en una especie de sueño, o de software, del cual, ya más que sospechar, sabemos. Sabemos que esta vida no es la real en última instancia sino que hay otra llamada imaginaria, digamos, que nos permite, o nos da, la gran esperanza de la continuidad eterna y que al mismo tiempo puede constituir nuestra verdadera realidad.

Armando Añel ha cifrado en la confirmación de cinco pruebas, la información de por qué la muerte no existe, y a mi modo de ver lo ha logrado con gran eficiencia de condensado pero sólido contenido. Es muy difícil que los lectores a quienes les gusta pensar a profundidad no se convenzan, porque el lenguaje de Añel es un discurso ensayístico (de no ficción, digamos) con fluir narrativo, historia que hace de la física cuántica un sabroso sentir de esperanza. Aquí todo está dicho de una manera sencilla pero igualmente profunda.

Este libro nos revela qué es y cómo funciona el experimento de la doble ranura o rendija; qué es y cómo funciona el Observador; qué es y qué define el principio de incertidumbre de Heisenberg; qué tienen que ver el sentido de rotación de nuestro planeta Tierra, la red social Facebook e Internet con el hecho de que la muerte no exista. ¿Cómo el espermatozoide que fuimos logra llegar al útero para ahora nosotros estar aquí y enterarnos realmente de que la muerte constituye todo un formato programado que no es verdaderamente real, o lo es a medias? ¿Cómo puedes temerle a la muerte si en verdad no la conoces? Ese miedo a lo desconocido es lo que la evolución de nuestra consciencia nos ayuda a desechar. ¿Qué nos trae la circunstancia de estar viviendo en dos siglos y dos milenios diferentes al mismo tiempo? ¿La posibilidad de que se acerca un nuevo espíritu de época donde estamos a punto de asimilar grandes conocimientos que, en su evolución, en nuestra evolución, nos harán vislumbrar la trascendencia?

De manera amena, incluso con un sutil sentido humorístico, este libro nos acerca no solo a la física cuántica, que es la puerta más extraordinaria que se está abriendo actualmente —lentamente, pero abriendo—, sino a la muy nueva teoría del biocentrismo, del afamado biólogo Robert Lanza y el reconocido astrónomo Bob Berman; teoría que nos afirma y comprueba que no es la materia la que crea la vida y la conciencia, sino al revés: son la conciencia y la vida quienes crean la materia.

La muerte no es el final, porque nuestras conciencias no terminan sino que pasan a una nueva dimensión. Esto revela también la teoría del biocentrismo. Y en esa nueva dimensión nuestras conciencias regresan a este u otro planeta para continuar su evolución. Gracias a nuestro amigo Armando Añel por la revelación de su libro.

Presentación del libro ‘Por qué la muerte no existe. Cinco pruebas y tres epílogos’, en el V Festival VISTA de Miami.

Sobre el autor

Manuel Gayol Mecías

Manuel Gayol Mecías

Manuel Gayol Mecías, escritor, investigador literario y periodista cubano, ganó el Premio Nacional de Cuento del Concurso Luis Felipe Rodríguez de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en 1992, y en el año 2004 el Premio Internacional de Cuento Enrique Labrador Ruiz del Círculo de Cultura Panamericano de Nueva York. Ha publicado, entre otros libros, “Retablo de la fábula” (poesía), “Valoración múltiple sobre Andrés Bello” (investigación), “El jaguar es un sueño de ámbar” (cuentos), “Marja y el ojo del Hacedor” (novela) y “La noche del Gran Godo” (cuentos). Reside en California.

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