Neo Club Press Miami FL

Cabrera Infante, la UNEAC, el neocastrismo y los viajes a Cuba

Cabrera Infante, la UNEAC, el neocastrismo y los viajes a Cuba

Cabrera Infante, la UNEAC, el neocastrismo y los viajes a Cuba
agosto 22
03:04 2013

No está de más, creo, aclarar ciertos puntos en torno al artículo  Cabrera Infante y la operación Puente Seguro.  El texto ha sido ampliamente comentado y reproducido en Facebook y otros espacios digitales. Y, como suele suceder en estos casos, ha generado algunas interpretaciones que nada tienen que ver con el planteamiento original.

Denomino operación “Puente Seguro” a un proceso de enmascaramiento y normalización del neocastrismo que está en marcha, por lo menos, desde hace diez años, y que ha sido llamado de múltiples maneras por múltiples autores también desde hace por lo menos una década. En mi caso, lo he traído a colación a propósito de la visita a Miami de los autores del libro Sobre los pasos del cronista. El quehacer intelectual de Guillermo Cabrera Infante en Cuba hasta 1965, no porque pretenda descubrir el agua tibia. El proyecto, la operación, el proceso o como se le quiera llamar –del mismo forma parte el mencionado libro–, tiene, a mi modo de ver, dos objetivos fundamentales:

• Vender una imagen aperturista de cara al exterior que facilite el reacomodamiento de los herederos del castrismo en la órbita del poder

• Normalizar el neocastrismo –un régimen del tipo Putin en Rusia o Maduro en Venezuela o China neocomunista— al interior de la Isla, exprimiendo todavía más la naranja de las inversiones y remesas exiliadas

Dentro de esta normalización cabe apuntar el lavado de cerebro a las nuevas generaciones de lectores residentes en Cuba, a quienes, en este caso particular, se les presenta Cabrera Infante como un defensor del castrismo (el libro mencionado arriba destaca, como ha explicado Enrico Mario Santí en Letras Libres, “las credenciales castristas, revolucionarias, de GCI a partir de los documentos de la época”).

Por supuesto, los estrategas de “Puente Seguro” cuentan, para expandir y dinamizar el proceso, con el chantaje emocional y la necesidad de reconocimiento de creadores y activistas en el exilio. Estos, no lo olvidemos, son legión. No hay fuerza humana mayor en este mundo que el afán de reconocimiento, que el ego hambriento de exposición y aplauso. Y es comprensible. Lo resume Peter Sloterdijk con una frase memorable: “En el futuro (y el futuro está a la vuelta de la esquina), la atención será más apreciada que el dinero”. De manera que, como escribí en el artículo de marras –los enredadores no leen lo que no les conviene leer, por supuesto–, no hay que escandalizarse. En todo caso tomar nota y seguir adelante, con una sonrisa en los labios.

Sobre los viajes a Cuba –pues me entero de pescadores en río revuelto a propósito del artículo que provoca estas letras, o de personas que confunden la amnesia con la magnesia–, aclaro: Nunca hemos hecho apología, en este ni en ningún otro espacio, de los viajes a Cuba.  Afirmar lo contrario es mentiroso. Se trata de que no hay que ir a la universidad, o ser muy listo, para distinguir entre una noticia y un artículo de opinión, o entre una noticia y una nota publicitaria. Hemos publicado aquí, seguramente, algunas noticias sobre organizaciones del exilio, o exiliados, que han viajado a Cuba, pero siempre teniendo en cuenta situaciones de interés público de cara al entorno sociocultural de Miami, no porque festejemos tales decisiones. Somos una página dedicada a publicar noticias, crónicas y artículos de opinión, y pretender que como editor, en mi caso particular, estoy de acuerdo con cada una de las actuaciones reflejadas en cada uno de los textos que publicamos, muchas veces firmados por colaboradores a los que se les respeta su libertad de criterio, es de un simplismo preocupante. Lamentablemente, ese simplismo es más usual de lo que se cree entre individuos que crecieron y se educaron en una dictadura totalitaria como la cubana, y aun viviendo desde hace años en Estados Unidos o Europa no consiguen distinguir entre opinión y exposición, o entre información y complacencia.

Tengo amigos, incluso colaboradores de Neo Club, que viajan a Cuba. Sencillamente, es cuestión de cada quien. En mi caso, no viajo a Cuba desde que escapé de ese infierno, y tengo muy claro por qué no voy, ni iré, mientras prime en esa Isla la humillación del totalitarismo. Pero es mi vida. Cada persona es un mundo en sí misma, con sus historias profesionales y familiares a cuestas. No pretendo dar lecciones ni inyectar criterios. Todo lo más, opino. Entre otras cosas, porque para opinar en libertad fue que salí de Cuba. Y nadie me va a imponer otra Ley Mordaza pretextando historias alucinantes sobre “mítines de repudio” y otras yerbas al uso.

Cerrando ya: El tema no es pertenecer o despreciar a la UNEAC. Para mí, el tema estriba en qué hace cada quien desde la UNEAC. No creo que formar parte de una organización de corte gregario, que para colmo ha apoyado fusilamientos en Cuba, aporte algo al currículo de un escritor o artista –supongo, en todo caso, que les resta–, pero, otra vez, cada quien es un mundo. Hasta opositores conozco que aún pertenecen, formalmente, al artefacto. Mi respeto al criterio ajeno.

Sobre el autor

Armando Añel

Armando Añel

Armando Añel (La Habana, 1966). Ghost Writer, fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas "Apocalipsis: La resurrección" y "Erótica", la compilación de relatos "Cuentos de camino", los poemarios "Juegos de rol" y "La pausa que refresca" y las biografías "Instituto Edison: Escuela de vida" y "Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios", entre otros. Vive en Miami.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Carlos Alberto Montaner entrevista a Catalina Serrano

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Borrón y cuenta nueva

Adrián Morales

  No podemos seguir dándole brillo al pasamanos del Titanic. En la tierra que veo un sabio meteoro (puede ser un drone) extingue carbónico al tiranosaurio racionalista que se aferra

1 comentario Leer más
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más