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Carlos Alberto Montaner y el agradecimiento debido

Carlos Alberto Montaner y el agradecimiento debido

Carlos Alberto Montaner y el agradecimiento debido
diciembre 26
14:05 2014

“No hay peor astilla que la que esgrime un parásito”, escribí hace un tiempo para el libro La conciencia lúdica, que se presentó donde mismo tuvo lugar la conferencia de mi querido Carlos Alberto Montaner, en el Festival del Arte y la Literatura Independiente de Miami (VISTA). Y tal vez debí haber escrito: “que la que esgrime un malagradecido”.

Se habla con insistencia de que el llamado Hombre Nuevo, llegado de Cuba y nacido ya con el castrismo institucionalizado, cree que todo se lo merece. Estas hordas de hombres nuevos llegan a Miami, por ejemplo, y se deshacen en críticas a la “burocracia”, al “papeleo”, al “egoísmo” de quienes no se entregan a mantenerlos como a manganzones, a la aridez de un sistema en el que “se vive para trabajar”, etc. Pero ni una palabra de agradecimiento, ni un gesto constructivo hacia el país que los acoge y posibilita que partiendo de cero puedan hacerse de una nueva vida. Una actitud que define al parásito del mismo palo que nos apaleó en Cuba: al agente de expansión castrista, inmovilista, pretencioso y malagradecido.

Los cubanos, entre otras motivaciones también como respuesta a este estado de cosas que se extiende cada vez más, deberíamos practicar en voz alta y clara nuestro agradecimiento. Agradecer a nuestros mayores y a nuestro benefactores, sean individuos o gobiernos, por su apoyo en los momento difíciles. Fue lo que intenté hacer yo mismo el 13 de diciembre pasado en el Miami Hispanic Cultural Arts Center, durante el Festival VISTA. Reproduzco a continuación mis propias palabras y el video de Wenceslao Cruz Blanco que las amplifica. Gracias a él y a Montaner, a los que siempre estaré agradecido.

Breves palabras de agradecimiento

Yo tenía una reseña casi terminada sobre Tiempo de canallas, el libro que motiva la conferencia de esta noche, cuando supe que presentaría brevemente a Carlos. E inmediatamente comprendí que no iba a leerla, que no iba a hablar sobre el libro, sino sobre su autor. Todos conocemos a Montaner, al periodista, al escritor, al político incluso, todos nos hemos nutrido de su agudeza y sabiduría, pero los cubanos no solemos ser muy expresivos a la hora del agradecimiento, o al menos yo no creo haberlo sido lo suficiente con Carlos. Por eso quiero aprovechar este espacio para agradecerle todo lo que ha hecho por nosotros, los cubanos, poniendo como ejemplo lo que ha hecho por mí.

Gracias a los libros de Carlos, leídos clandestinamente en Cuba, descubrí el poder y el alcance de la libertad, de la iniciativa individual. Descubrí que yo era un liberal, lo que tal vez en Estados Unidos sería un libertario (salvo en términos de política internacional), gracias a él. Y una vez en el exilio, en Madrid, Carlos fue uno de los primeros cubanos que me echó una mano y me ayudó a sobrevivir. Gracias en no menor medida a Carlos he podido progresar laboralmente en dos países, y también gracias a él he comprendido que la legendaria capacidad de los cubanos para socializar y hacer reír no tiene por qué estar exenta de elegancia y humildad. Esta noche quiero agradecerle al ser humano antes que al pensador o al profesional. Gracias Carlos, por ser Montaner.

Sobre el autor

Armando Añel

Armando Añel

Armando Añel (La Habana, 1966). Ghost Writer, fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas "Apocalipsis: La resurrección" y "Erótica", la compilación de relatos "Cuentos de camino", los poemarios "Juegos de rol" y "La pausa que refresca" y las biografías "Instituto Edison: Escuela de vida" y "Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios", entre otros. Vive en Miami.

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2 comentarios

  1. Kiko Arocha
    Kiko Arocha diciembre 28, 22:14

    Muy bien dicho Añel, te felicito por ese agradecimiento público a Carlos Alberto. También soy de los que tienen mucho que agradecerle y voy a seguir tu ejemplo. Me convertí en un liberal en los años ochenta, en Cuba, gracias a CAM, por un programa que trasnmitía por Radio Martí en el que reseñaba libros de carácter social y económico. CAM es un excelente didacta y se expresa de manera simple y clara, lo que hace su palabra muy eficaz, porque llega a todos. También le agradezco la ayuda que me dio desde que toqué estas tierras, que consistió en procurame trabajos y acogerme como amigo, así como también se lo agradezco a su esposa Linda, que siempre me trató con cariño. Me consta que ellos hacen lo mismo con muchos exilados que se le acercan. Trato de imitarlos y ayudar a los compatriotas que llegan de Cuba, no importa si son aseres, si no se saben comportar. No importa que no conozcan los valores de esta sociedad, no importa si la critican. Hay que acogerlos positivamente y ayudarlos a dar los primeros pasos, estimularlos y eduacarlos de forma constructiva, sin herirlos. Hay que comprender que llegan con una educación y costumbres distintas y de las peores. Gracias Añel, y gracias Carlos Alberto. Kiko.

  2. Armando Añel
    Armando Añel diciembre 29, 14:09

    exactamente querido Almirante. Hay que combinar las dos cosas, que son complementarias: Acoger positivamente y enseñar, en la medida de lo posible pero con toda la energía de la que seamos capaces –y si es por escrito mejor–, los valores de esta sociedad abierta, el agradecimiento, la responsabilidad individual, el hecho de que la queja constante y destructiva conduce a nada.

    También tenemos mucho que agradecerte todos, no solo yo, por todo lo que has hecho por los cubanos. Un abrazo

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