Neo Club Press Miami FL

Chávez, el cáncer y la otra revolución

Chávez, el cáncer y la otra revolución

julio 18
05:54 2011

1-chavez_en_cuba¿Cómo es posible que después de doce años de “revolución”, si aceptamos el término en su vertiente retórica, en un país de ingresos fabulosos gracias a la exportación de petróleo y el alza en los precios internacionales del mismo, los venezolanos carezcan de una atención médica medianamente decorosa? Hasta el presidente Chávez, tan campante, se va a otro país (Cuba) a atenderse sus dos cánceres, en el del cuerpo y el del alma. ¿El famoso “Socialismo del siglo XXI” ni siquiera puede garantizarle salud pública a quienes supuestamente deberían ser sus beneficiarios directos?

Como señala Mary Anastasia O ’Grady en artículo publicado en The Wall Street Journal, los servicios en los hospitales venezolanos “subieron 39,7% interanual, los servicios de doctores y paramédicos aumentaron 21,5% y el costo de los medicamentos y de los equipos médicos aumentó 17,4%. Estos incrementos de costos se refieren, por supuesto, a las clínicas privadas y a los bienes que no están sujetos a controles de precios. En los rubros en los que los precios no se pueden subir, tanto la calidad como la oferta se están deteriorando rápidamente (…) Los venezolanos denuncian escasez en todo, desde aspirinas hasta medicamentos contra el colesterol, y es probable que esto haya alentado el acaparamiento, lo cual ha exacerbado la situación”.

Sólo en los hospitales públicos, para que se tenga una vaga idea, hay ahora mismo 130.000 pacientes esperando por una cirugía.

Pero el dato más espeluznante es que “la otra revolución”, esa que lleva 52 años en el poder, tampoco es capaz de garantizar a los cubanos una salud pública decente, y ello a pesar del pomposo título de “potencia médica” que se ha inventado. Esta revolución no tiene petróleo, es cierto, pero arrancó con la infraestructura de una de las naciones más desarrolladas de América Latina y durante casi treinta años se benefició del gigantesco subsidio soviético. Pero ni así. Hoy los pacientes mueren en Cuba por descuido médico, escasez de personal, falta de medicamentos básicos y una higiene tan deplorable que ha extendido plagas que se creían erradicadas en la Isla. Es tan incompetente la medicina castrista que ni siquiera a su principal benefactor, Hugo Chávez Frías, se le pudo practicar una operación exitosa en Cuba. Tras el error de la primera debieron intervenirlo por segunda vez, y mandando a buscar a un especialista español. Está visto que a estos “revolucionarios” ya no es que no los absuelva la Historia: Es que no los salva ni el médico chino.

Compartir

Sobre el autor

Neo Club

Neo Club

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Carlos Alberto Montaner entrevista a Catalina Serrano

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Borrón y cuenta nueva

Adrián Morales

  No podemos seguir dándole brillo al pasamanos del Titanic. En la tierra que veo un sabio meteoro (puede ser un drone) extingue carbónico al tiranosaurio racionalista que se aferra

1 comentario Leer más
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más