Neo Club Press Miami FL

Cuatro etapas del sueño

Cuatro etapas del sueño

junio 28
03:03 2012

1-0_aaa_lossueosEn el sueño, por mi propia experiencia de soñador en acto, hay una transfiguración narrativa y otra poética. Y en la primera, que va desde la duermevela y la región Alfa hasta los senderos oníricos del Hades, hay una acción en la que nos desdoblamos en un –más que narrador– observador, y otra como protagonista. Y me pregunto: ¿Son dos yoes? ¿Dos egos? ¿Un desdoblamiento narcisista, o son el alma que observa al ego (al protagonista) que cumple con la agonía de una historia? ¿Quién es el que se narra a sí mismo en el sueño?

¿Es que el observador, el que narra, es el alma, que de alguna manera le da la posibilidad al ego de que se encuentre con ella? ¿Es que el encuentro transcurre, en medio de la madrugada, en la segunda gran etapa, onírica, del sueño, donde el surrealismo está asentado como un borboteo de imágenes, reproduciendo el caos de otros mundos, de otras dimensiones?

En este momento es cuando uno si acaso puede percatarse de que el desdoblamiento cesó y sólo sientes la locura. Te conviertes en un sentimiento, en un fluido de energía que vuelve a subir a la tercera etapa, que es Omega, al sentido paradisiaco de algo inexplicable. Es como una restauración de la mejor condición, divina, del ser humano; es como el reencuentro con una fuerza que ya no es oscuridad, sino luz: poder, libido, sensualidad, reconocimiento del mundo y del universo… Pero esta etapa termina, es sólo un atisbo, vislumbre de que hay algo más dentro de uno, algo divino, algo crucial que está en el origen mismo de todo, de nuestro particular Big Bang.

Entonces viene la cuarta etapa donde el ego empieza a reconocerse en otra acción, en otro sueño: es el regreso del viaje, dormido, a la Imago, en el que de lo poético vuelves a pasar a lo narrativo, a la prosa y hasta al prosaismo (incluso, de lo erótico a lo pornográfico); te contaminas con experiencias concretas que has vivido y que, de alguna manera inconsciente, te marcaron. Es una mezcla de acciones diferentes (quizás diversas historias que se hacen una: turbulenta, riesgosa, sensual y sensible), y despiertas. Pero ha sido tan intenso y confuso el viaje que no aciertas en el recuerdo, no puedes hilar todo lo que soñaste. Sólo te queda la sensación de algo horrible o divino…

Y la mayor parte de las veces, no puedes saber que pasó en realidad, quién fue el que viajó, si fuiste tú o algo o alguien que está más allá de ti.

Comentario en respuesta al texto ¿Quién soy yo?, de Ángel Velázquez Callejas

Compartir

Sobre el autor

Neo Club

Neo Club

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Video destacado:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Manuel Gayol Mecías

La exclusiva diferenciación de Lezama

Manuel Gayol Mecías

  Alguna vez dije —y no creo haber sido el primero— que la ideología de Lezama era la imaginación, y esta para él venía a ser la esencia de la

0 comentario Leer más
  Andrés Barca Jr.

En tiempos de cenizas viles

Andrés Barca Jr.

Regla, La Habana, 27 de noviembre de 2016   -Buenos días compañero Michael. -Buenos días Rigoberto. -Hoy, y hasta nueva orden, soy el compañero Rigoberto. Michael sonrió. El tabaco recién

0 comentario Leer más
  Orlando Fondevila

Permitidme

Orlando Fondevila

                Permitidme ser el poema del irrompible y tutelar secreto. Está en la estrella y no es la estrella. Está en la arboladura

0 comentario Leer más

Festival Vista Miami