Neo Club Press Miami FL

Cuba y el hombre simplificado

 Lo último
  • Los revolucionarios radicales no aprenden ni olvidan Para Javier y Chus Es muy extraño. Los revolucionarios radicales suelen emular los modelos evidentemente fracasados. Chávez decía, extasiado, que Venezuela viajaba al mar cubano de la felicidad. No sé...
  • La revolución bolchevique: un siglo de fracasos Hace 100 años triunfó la revolución bolchevique en Rusia. Para quien quiera entender qué sucedió y cómo, todo lo que debe hacer es leer Lenin y el totalitarismo (Debate, 2017), un breve ensayo...
  • El mercenario en el bosque del hombre nuevo A propósito del ajusticiamiento de ese antiguo ‘hombre nuevo’ conocido como “Che Guevara”, desemboqué por estos días en un descubrimiento sorprendente: en una publicación del exilio se le llamaba “mercenarios”...
  • Repaso de la aberración nacionalista Fue hace dos años y dos días, cuando el escritor peruano Mario Vargas Llosa, premio Nobel de Literatura 2010, conversó con el periodista argentino, radicado en Estados Unidos, Andrés Oppenheimer....
  • Los cubanos Los cubanos saben, o al menos creen que saben (muchos lo han escuchado decir y displicentemente lo corean, como en Corea del Norte) que vivimos en la era de la...

Cuba y el hombre simplificado

Cuba y el hombre simplificado
septiembre 24
01:47 2015

 

¿Por qué continúa vigente el régimen castrista en Cuba? Unos aseguran que por la desinformación, otros que por la represión, otros que gracias a la Ley de Ajuste Cubano, otros que a causa del antiamericanismo confluyente que genera políticas de apoyo al castrismo a nivel internacional, etc., etc., etc. Sin duda la respuesta es una suma de factores. Sin embargo, quiero centrarme esta vez en el factor de la simplificación, que en no menor medida justifica el miedo a la libertad de muchos cubanos y, por consiguiente, les impide salir del totalitarismo.

Cuando hablo de “simplificación” me refiero a la simplificación de la vida cotidiana que un sistema como el castrista hace posible. Por ejemplo, bajo el castrismo o el comunismo o el totalitarismo –llámesele como se prefiera–, los cubanos no tienen que preocuparse por cómo comprar y/o mantener una casa o pagar una renta cada mes. Sencillamente sus viviendas pertenecen, en última instancia, al Estado, y el monto de la renta es simbólico. No tienen que preocuparse por aprender a conducir. Sencillamente no hay automóviles a disposición. No tienen que preocuparse por conseguir una buena escuela para sus hijos, y ni siquiera por saber a quién votar en unas elecciones. Sencillamente, el gobierno se ocupa por ellos. Y así sucesivamente.

No importa que viva en la más terrible miseria, eso incluso tal vez sea muy secundario para él: el hombre simplificado teme a la responsabilidad como el vampiro a las balas de plata.

El totalitarismo castrista simplifica la cotidianidad –el discurrir diario, que es el que a fin de cuentas cuenta– y vuelve al hombre –ente ya de por sí gregario– dependiente. Más dependiente que nunca. Entonces, de cara a la infinita variedad y complejidad del mundo libre –ese reto terrorífico–, el cubano simplificado se encoge. Y comienza a inventarse excusas, a menudo inconscientemente, ante el hecho de saberse encogido. Es decir, necesita justificar su cortedad de miras. Casi nadie está dispuesto a reconocerse “inferior” (a reconocer que no se opone abiertamente al castrismo, o no se va de Cuba, por miedo a la complejidad y a la responsabilidad). Es entonces que el temeroso asume el discurso de la dictadura o, directa o indirectamente, le hace el juego.

Por eso es tan importante el fortalecimiento interior que eleva la autoestima y enfrenta las debilidades inducidas por el ego irracional, como lo llama Manuel Gayol Mecías. La fortaleza interior libera. Nos hace leves la responsabilidad, la cotidianidad. No nos enseña a hablar inglés o a conducir un automóvil o a mejorar nuestro crédito, es cierto, pero nos provee el espíritu, el talante, la perspectiva a partir de los cuales estos conocimientos pueden ser adquiridos –o, por contra, desechados— sin dejarnos jirones de piel en el trayecto. Así, la responsabilidad, asumida desde la liberación interior, deja de ser un lastre para convertirse en un medio de locomoción.

Mientras los cubanos no revolucionemos espiritual y conceptualmente nuestro interior formativo, seguirá habiendo dictadura en Cuba, sea del signo ideológico que ella sea. En Cuba y en muchos otros países. El tema, por supuesto, es universal. Y el problema.

Sobre el autor

Armando Añel

Armando Añel

Armando Añel (La Habana, 1966). Ghost Writer, fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas "Apocalipsis: La resurrección" y "Erótica", la compilación de relatos "Cuentos de camino", los poemarios "Juegos de rol" y "La pausa que refresca" y las biografías "Instituto Edison: Escuela de vida" y "Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios", entre otros. Vive en Miami.

Artículos relacionados

1 comentario

  1. Erick Nogueira
    Erick Nogueira marzo 12, 15:06

    Muy buen analisis!!!!

    “Mientras los cubanos no revolucionemos espiritual y conceptualmente nuestro interior formativo, seguirá habiendo dictadura en Cuba”

    Gran verdad!

    Reply to this comment

Escriba un comentario

Nueva Serie de América TeVé y Lilo Vilaplana: ‘Leyendas del Exilio’

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Jorge Olivera Castillo

Testamento del cautivo

Jorge Olivera Castillo

                  La libertad puede ser una nubecilla de polvo que corre despavorida en busca del horizonte. Un rumor sin consonantes y solitario.

0 comentario Leer más
  Julio Antonio Molinete

Resolución

Julio Antonio Molinete

                  me ocultaré en las aguas sin comulgar la hostia de cada día      (un rostro en la pared      dos orejas en

1 comentario Leer más
  Armando de Armas

La noche del cangrejo

Armando de Armas

Acabo de descubrir en el muro de Facebook de Norma Gálvez Rey la foto del monumento al cangrejo en Caibarién, símbolo de esa ciudad. Una madrugada amanecí bajo ese cangrejo

3 comentarios Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami