Neo Club Press Miami FL

Cuba, el falso orden institucional

Cuba, el falso orden institucional

Agosto 03
14:48 2012

0_bandera_cubana“Orden institucional”. A cada rato veo por ahí la frase hecha. “Pretendían subvertir el orden institucional que se ha dado Cuba”. “Decididos a atentar contra el orden institucional de nuestra sociedad socialista”. Un verdadero circo.

Vamos a ponerle adjetivos al “orden institucional” porque, en honor a la verdad, ¿merecen ser llamadas instituciones las diversas oficinas de la policía política castrista a lo largo y ancho de la pobre isla de Cuba? El “orden institucional” no es más que una indecente dictadura macabra, barco que se hunde en cámara lenta secuestrado por un clan familiar a punta de pistola. A eso se reduce el famoso “orden institucional”, por sobre todas las cosas ilegítimo y anticubano. Porque no hay nada más anticubano que mantener a 11 millones de cubanos mendigando remesas y limosnas de extranjeros, ciudadanos de tercera en su propio país.

Ese “orden institucional” impuesto a la fuerza en un país donde la oposición está prohibida de facto y no se celebran elecciones plurales desde hace más de 53 años no es más que un eufemismo.  Invocar el falso “orden institucional” cubano para prohibir las actividades opositoras o perseguirlas –criminalizando de paso la solidaridad internacional con ellas–, hablar de “soberanía” e “independencia” cuando Cuba es un país esclavo, una nación de zombis involuntarios que desde hace medio siglo no eligen presidente ni pueden pisar o dejar el territorio nacional sin permiso ni existe prensa pública independiente ni conexión libre a Internet y sólo se permite y postula un partido, el comunista, constituye una ofensa a la inteligencia y al sentido común más elementales.

Territorio libre de transparencia, horizonte y futuro. Claro que en un Isla desinformada donde la censura y la prohibición apuntalan el terror institucionalizado, y en un mundo que responde a sus intereses comerciales antes que al respeto a los derechos individuales, el nacionalismo retórico hace y deshace a su antojo. Ese es el gran mal de las sociedades modernas –tan arcaico y absurdo que debería ser material de comedia–, la demagogia nacionalista tras la cual los pícaros y los criminales manipulan las mentes débiles.

Compartir

Sobre el autor

Neo Club

Neo Club

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Trump y Cuba. El análisis de Montaner:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  José Hugo Fernández

Los animales políticos de Reinaldo Arenas

José Hugo Fernández

Se cuenta que Pitágoras rechazaba comer carne porque veía en los animales posibles reencarnaciones de sus amigos muertos. Es un escrúpulo encomiable siempre que uno esté convencido de que en

0 comentario Leer más
  José Gabriel Barrenechea

Una contraproducente política cultural

José Gabriel Barrenechea

Hace unos meses el filme “Santa y Andrés”, que anteriormente había sido censurado en el Festival del Nuevo Cine Latinoamericano habanero, fue excluido de la competencia en la 18ª edición

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

La reina rota (I)

Nilo Julián González

                  tengamos compasión que la reina está rota pocos saben es decir se demoran comprender compartir cercenar es difícil caer como caen

0 comentario Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami