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De la dictadura estilo Gramsci

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De la dictadura estilo Gramsci

De la dictadura estilo Gramsci
Octubre 13
11:39 2016

 

Creo que la época presente requiere que el hombre pensante empiece a ver más allá de los mitologemas inducidos, de los prejuicios y la urdimbre de fetiches sociales y racionalistas. Ver sin miedo las causas que nos han traído a las consecuencias actuales, aunque tengamos que renegar de nuestros más queridos credos.

Así, siguiendo a Julius Evola, es pues capital reconocer la continuidad de la corriente que ha dado nacimiento a las diversas formas políticas antitradicionales hoy en lucha en el caos de los partidos. Liberalismo, luego radicalismo, luego socialismo, por fin comunismo y sovietismo, no han aparecido históricamente más que como fases de un mismo mal, del que cada uno ha preparado la etapa siguiente.

Sin la Revolución Francesa y sin el liberalismo, el constitucionalismo y la democracia no hubieran existido. Sin la democracia y la civilización burguesa y capitalista del Tercer Estado, no habría habido socialismo ni nacionalismo demagógico. Sin la preparación del radicalismo, no habrían existido ni el socialismo ni, finalmente, el comunismo con base antinacional e internacional proletaria. Que estas formas coexistan hoy a menudo, que luchen unas con­tra otras incluso, no debe impedir constatar a una visión penetrante que son solidarias, que se encadenan y se condicionan recíprocamente, que constitu­yen los aspectos diferentes de la misma subversión de todos los órdenes normales y legítimos.

Es pues lógico y fatal, cuando estas formas se enfrentan, que la capa finalmente más ultrancista, la más baja, tenga la ventaja. El proceso se inicia —no es inútil recordarlo una vez más— en el momento en que el hombre occidental rompe sus lazos con la tradición y reivindica para sí mismo, en tanto que individuo, una libertad vana e ilusoria. Se convierte en un átomo cuando antes formaba parte orgánica de un todo, de un siste­ma jerárquico, y desconoce cualquier símbolo superior de autoridad y soberanía.

Este movimiento, una vez alcanzado cierto límite, se invierte: así aparecen finalmente formas “totalitarias” que son una contraimagen democrática y materialista del precedente ideal político unitario, y corresponden a “la más dura de las servidumbres”. Una servidumbre surgida, según la expresión platónica, de la “libertad” informe.

Sobre el autor

Armando de Armas

Armando de Armas

Armando de Armas (Santa Clara, 1958). Escritor y periodista. Ha publicado, entre otros libros, las colecciones de relatos “Mala jugada” (Miami, 1996) y “Carga de la caballería” (Miami, 2006), la novela “La Tabla” y el libro de ensayos “Mitos del antiexilio”, traducido al italiano por el sello Spirali. Su último título publicado, “Caballeros en el tiempo”, fue editado por Atmósfera Literaria en Madrid. Es vicepresidente del PEN-CLUB de Escritores Cubanos en el Exilio (Capítulo del PEN Internacional de Londres). Reside en Miami.

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