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Decálogo del buen escritor cubano

Decálogo del buen escritor cubano

Decálogo del buen escritor cubano
agosto 30
19:18 2013

 

1)    Todo escritor cubano que desee escribir bien tiene que estar consciente de que el acto de la escritura dejó de ser un oficio solitario para volverse colectivo. Por lo tanto, afíliese a talleres literarios, casas del  joven creador, asociaciones hermanos Sainz y,  para coronar su integración colectivista, a la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba).  Piense que Rimbaud, Borges, Kafka y Dostoievski hubieran sido mejores escritores de haber sido  miembros de una organización oficialista como la UNEAC.

2)    Olfatee la estética de moda, o al menos ejecute una escritura complaciente, que no le cause insomnio al jurado de un concurso o a las editoriales del gobierno. Siempre es recomendable que establezca relaciones estrechas con personalidades literarias del gremio oficialista (mientras más íntimas sean mucho mejor). Verá como le lloverán los premios literarios u otras prebendas.

3)    Si ya se hizo de un nombre como escritor en Cuba, gracias a su integración colectivista –lo cual le permitió obtener una cátedra universitaria–, usted está listo para abandonar el país, pues todas las puertas académicas en el extranjero se le abrirán de par en par (sea  pragmático, es decir, oportunista).

4)    Si no quiere irse del país porque le están publicando en editoriales tradicionales (Alfaguara, Planeta, etc.), razón por la que su obra ha sido bien remunerada, tiene la opción de aspirar a cierta independencia mediática: la de jugar con la cadena pero no con el mono. Su ambivalencia le permitirá ganarse cierta simpatía en ese sector del exilio que todavía no ha podido cortar el cordón umbilical de su antigua afiliación, pues cree que la institución (la elite oficialista) será la que le otorgará trascendencia como escritor.  Consigne que ya en Cuba se está produciendo un cambio, el neocastrismo, por tanto, debe existir también la neoUNEAC. Por supuesto, nunca abogue a favor de un escritor disidente ni lo invite a ese espacio literario que usted organiza como parte de la limosna de independencia que el régimen le ha concedido.

5)    Si decidió quedarse en el exilio (perdón, quise decir  en la diáspora), escoja bien sus amistades literarias. Manténgase al margen del exilio histórico, del PEN CLUB y de esos escritores que en Cuba no formaron parte de las instituciones del régimen, o simplemente se volvieron disidentes y mantuvieron una postura independiente.  Y si les quiere sacar provecho, hágalo con mucha discreción para que no sea señalado. Comente sus textos con anónimos y, en vez de darle un “me gusta” en Facebook, llámelo mejor por teléfono para que no deje rastro de su opinión (suscriba que fuera de la cultura oficial, o de lo que no coquetee con ésta, todo es malo). Y para defenderse esgrima que a usted solo le interesa la literatura y no la política, aunque en realidad sea el portavoz de una política de lo apolítico.

6)    Entienda de una vez que todo lo que venga de la  UNEAC tiene que ser bueno, aunque la crítica sea de a pepe con arco y flecha al desteñido (¡pontifique!). Y para obtener los favores de esa crítica debe asumir las opiniones del hormiguero intelectual cubano. Recuerde que hasta el mismo Lezama advirtió el peligro de la mentalidad gregaria del cubano ante los designios de una Revolución. Pues sepa que los seres pensantes en Cuba, “los intelectuales”, también son seres gregarios, ya sea en política o en estética.  Acuérdese, mi aspirante a buen escritor, que usted está fuera de Cuba geográficamente, pero no psicológica ni culturalmente.

7)    Usted debe reconocer fuera de Cuba cuáles son las publicaciones que representan la dependencia al estatismo cultural, en este caso a la UNEAC. Busque amparo en ellas hoy como ayer (no quede huérfano literariamente). Usted verá que una vez que entre en el juego cualquiera de sus textos –incluso los más pésimos– será publicado. Recuerde, ya usted obtuvo el aura de buen escritor y, aunque muchos no lo lean, el rebaño le garantizará  esa etiqueta.

8)     Colabore con la causa de su vieja afiliación en el exilio. Edite revistas literarias y organice tertulias que recojan su legado. Sea lo más excluyente posible con esos escritores y artistas que no se integraron o que  adjuraron del templo sagrado de la literatura cubana. Reciba con vítores a los escritores de su gremio que vienen de Cuba. El hormiguero acudirá a sus eventos con rostro deslumbrado y aplaudirá y vociferará “bravo, excelente”, sin pasar los textos  por el tamiz del análisis. Acuérdese: como usted, ya su invitado era un buen escritor y, por lo tanto, está exento de todo cuestionamiento y se le venerará como a un dios.

9)     Aprenda que hay vacas sagradas egresadas de su gremio oficialista a las que hay que rendir culto y nunca cuestionarlas, mucho menos públicamente. Usted debe supeditar su criterio, pues su galardón de buen escritor se lo debe al templo sagrado de la literatura cubana con sus pontífices, sacerdotes y feligreses que le confieren la  vida eterna (literariamente).

10)     Por último, para que usted ya reciba oficialmente su título de buen  escritor cubano, desde la diáspora viaje a Cuba, participe en los actos de su organización gremial, en sus ferias del libro, y publique su obra en esas editoriales en las que  los escritores disidentes son censurados. No importa que ya no lean once millones de cubanos; basta que lo hagan once funcionarios para llevar a cabo la operación Puente Seguro con miras a un cambio sin cambio en una Cuba neocastrista. Por favor, sea agradecido y lleve su ofrenda al templo sagrado de la literatura nacional, el mismo que le ha otorgado el título de buen escritor cubano.

http://laotraesquinadelaspalabras.blogspot.com/

Sobre el autor

Joaquín Gálvez

Joaquín Gálvez

Joaquín Gálvez (La Habana, 1965). Poeta, ensayista y periodista. Se licenció en Humanidades en la Universidad Barry y obtuvo una Maestría en Bibliotecología y Ciencias de la Información en la Universidad del Sur de la Florida. Ha publicado los poemarios "Alguien canta en la resaca", "El viaje de los elegidos", "Trilogía del paria" y "Hábitat", este último con Neo Club Ediciones. Coordina el blog y la tertulia La Otra Esquina de las Palabras. Reside en los Estados Unidos desde 1989.

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