Neo Club Press Miami FL

Del amor y otros milagros

Del amor y otros milagros

Del amor y otros milagros
Julio 10
22:00 2017

Mientras no exista una conducta moral individual estrictamente limpia, todo lo demás son mandangas.

Caro Baroja

Una Deontología de la(s) Preciosa(s) Costumbre(s)

Queridos amigos. No somos Amados por lo que unas personas hacen o no por nosotros, ni por lo que hacemos o no por ellas. El Amor no es “sacrificio” (ya es sacro a priori) sino naturaleza reveladora de una verdad. Sustancia inherente y primordial.

“El deseo muere automáticamente cuando se logra: fenece al satisfacerse. El amor, en cambio, es un eterno insatisfecho” (Ortega y Gasset). Una danza infinita que no incluye sólo el Logos, el Signus y el Eros, sino toda clase de analogías, implicaciones, bastedades, formas de representaciones y las más descentradas o audaces metáforas, alcanzando la existencia, la divinidad, el Ser todo, incluso la filosofía.

El Todo se manifiesta de manera muy clara. Amamos porque distinguimos/DISCRIMINAMOS.

Amamos las VIRTUDES QUE ESA PERSONA (cosa o acto) ES (No se trata de lo que hace, acumula, tiene, logra, siente, piensa, dice o cree, sino por lo que “ES”). Porque somos capaces de vencer moralmente el necio inventario y las estadísticas materialistas, escuetamente perceptibles y actantes de las prácticas que nos impone el estúpido humanismo histórico colectivista (paradójicamente carente de empatía no aparente, epidemia global ganeralmente zurdo-positivista, socialista, progre, del ¿buenismo? políticamente ¿correcto?, tan socialmente aceptad@ y de tan vana conmiseración general).

Amamos por EXCEPCIÓN, por decantación, por distinción, por elección. Fuera de toda concesión, causa-efecto, secuestro, dependencia, nece(si)dad, mediatización y mediocridad.

El Amor entendido desde el punto de vista ontológico (no sectario, ni reducido a la escueta sentimentalización) resulta un “Imperativo Categórico” (fundamento primordial de la ética Kantiana), deontología moral autosuficiente, independiente de la religión y la ideología. Una relación capaz de regir el comportamiento humano y de las cosas de manera inevitable y obligada, “fundamento de la metafísica de las costumbres”. Cito textual: “Obra de tal modo que la máxima de una/tu voluntad siempre pueda valer al mismo tiempo como principio de una legislación universal” (véase desde el “Amor Neo-Testamentario” a la Teoría “M” en física avanzada, el “Campo Unificado”, la “Inseparabilidad”, el “Entrelazamiento” y el “Universo Elegante y Relacional”).

Amamos sobre todo por y para connotar/confirmar/evidenciar el PROFUNDO VALOR DE LO INÚTIL. La preciosa, generosa e imprescindible importancia vital y primordial de la insustituible e insoslayable NADA.

AMAMOS PRECISAMENTE POR Y PARA NADA. ¿A qué más?. Nada más y nada menos. Y ese es el más grande e iluminado de los sentidos (Crísticos). Poder por Nada.

Para Kant, siempre que la voluntad determina una acción, lo hace motivada por un móvil; pero ello sólo puede ocurrir si quien actúa ha admitido ya tal móvil en su máxima, “si se ha hecho de ello una regla universal según la cual quiere comportarse”. Es moralmente bueno quien hace de la ley moral (el amor) su máxima, siendo la propia ley (la relación) un motivo impulsor suficiente (en sí mism@), por activa o por pasiva, filias y fobias. Nada escapa a la analogía (Ósmosis), “fuera de la relación nada”.

El Universo y el Todo no se crearon para algo definido ni concreto, no lo generó ni lo originó nada, no es consecuencia de nada. Divinidad per se. El “Todo”, el “Ser” y lo que “Es”, anteceden y sucede(rá)n inexorablemente por encima y al margen de cualquier perspectiva y/o cuestionamiento. Son/Es precisamente por/para nada. “Nada” que es “Todo” como argumento correspondiente en la paradoja (Uroboros) reconciliatoria, donde uno es/en lo otro.

Cuando cierras la mano para agarrar o sostener algo, invariablemente contienes poca cosa. En cambio, cuando vacía la abres y la extiendes, en ella cabe el Universo entero.

Amar no es (un) “provecho”, ni altruismo (si lo es, cuando lo sea) sino una VIRTUD (individual e intransferible, Monismo Teológico). Precisamente un Campo Unificado de fuerzas entrelazadas e inseparables (una “Teoría del Todo” que trasciende a la ciencia y por igual al humanismo poético). La visión de conjunto sin sinécdoque. Y ell@ no depende más que de(l) Un@. Individual responsabilidad sensible y consciente del “Yo Soy” Despierto. (Philokalia Praxis-Consciencia Continua).

En tu amor no manda nadie más que tú mism@. Insisto: “Lo que das te lo da y lo que niegas te lo quitas”. Se acepte o no. Y resulta tan inexplicable como prodigios@.

Se trata del modo que tiene el infinito de manifestarse y reconocerse como INFINITO (posible) y sobrenatural, que yace en cada un@ (El Un@), incluso un@ sol@, toda criatura y todas las cosas. El Universo, el Cosmos y el Mundo infinito no son más que una inmensa manifestación de Amor, una Relación.

Distinto a cualquier convención, arreglo y/o entendimiento. Lo que Aristoteles denominaba: “Ley Preferible…”, incluso por encima de la “Libertad Individual” (convenio) según el marco o el sistema referencial que aceptes como centro en el sentido y el análisis. Si bien él afirma que la “esclavitud era un derecho natural”, Lezama Lima nos lo aclara cuando dice que: “Todos somos dependientes, sólo cambiamos de Esclavitud”. Pues precisamente en esa elección y arbitrio Gnóstico, se disuelven las cadenas de un determinismo que por fin entrega al espíritu y tu conciencia, las riendas de la vida, la co-creación consistente y la belleza posible(s). Quizás la única posibilidad de cierta Liberación Relativa, que E. M. Cioran nos descubre como distinta a la condicional y esperable obligatoriedad sujeta de/a ningún destino. Una vocación que difiere de la personal e intransferible idea del bien y del mal, cuyo dogma moral individual permanece anclado a la cultura, la sociedad, la religión y el comportamiento dependiente de la estructura del valor, hoy en día para peor, del mercado y el paradigma hegemónico sea cual fuere… Adoración de un Becerro Dorado que pronto la herrumbre oxida.

El Amor es (el) riesgo, arrojo, audacia innata de la curiosidad que el misterio y la fascinación inducen apenas abrimos los ojos, ganas de ser, explorar y experimentar el infinito como “Potencialidad Pura” (Chopra)… Inevitabilidad, voluntad, y deseo (de-Sidéreo) ferviente de emancipación natural y reconexión con la Fuente. Un Derecho Natural enfocado a la felicidad, la armonía y el (Omnia) Divino Creador, reconocimiento de nuestro poder y entusiasmo (enTEOgeno/Dios dentro) de participar activaMente en el horno de las entrañas del Verbo Universal. Aquello que los Taoístas comprendieron como el infinito e inconmensurable “Cielo Silencioso”.

Concluye Eurípides en una de sus Tragedias que: “En materia de virtud lo mejor era mirar todo con indulgencia”. Pésima costumbre antipática de la ¿idoneidad? y la píldora envenenada de la tolerancia hoy. Resulta que en materia de amor y espíritu, de la antigüedad a la fecha tampoco hemos madurado mucho. Sócrates enérgico poniéndose en pie, interrumpe a los actores al increparles, alegando que: “Le parecía ridículo consentir que se corrompiera así la educación”.

Sabio, sugiere también Erich Fromm: “El amor es la única respuesta sensata y satisfactoria al problema de la existencia humana (…) La paradoja del amor es no dejar de ser uno mismo a pesar de ser dos”.

Y ese “dos” no se refiere tan sólo al otro (el otro siempre estará en el otro, perennemente ¿excluido? de la ecuación fundamental), se trata de/en uno, el otro “Yo” que “es” y nos habita, pues dentro de(l) “Uno” pelean varias voces, torpe lengua que busca ferozMente.

San Agustín desde siempre me acompaña, sanador, con una frase que retoma de Publio Virgilio Marón en su “Eclogues X” revelándonos esa Gracia de la Compasión como la más poderosa clave: Amor Omnia Vincit. ¡El Amor todo lo Vence!

AdriáNomada 

(EnaMorado)

————————————————————-

Tres ventanas de Ayn Rand a propósito:

Expansión de la consciencia.

El Altruismo como cancelación de la vida, una forma engañosa de dominio y control. Una supresión de la Felicidad, la plenitud, el Amor, el “Yo Soy” y la autonomía de la realización/creación.

Polémico argumento, coraje de planteo.

Lección Moral.

Sobre el autor

Adrián Morales

Adrián Morales

Adrián Morales Rodríguez es Doctor en Estética por la Universidad de la Sorbona, Paris. Artista visual, músico, compositor y multinstrumentista. Discípulo del padre de la Deconstrucción Jaques Derrida. Entre sus textos obran: “Trastornos. De lo Antropofágico a lo Antropoémico. Power Food LEXIcom” Edt: Artium, Vitoria Gasteiz, 2008. “Sobre Dalí o la Metástasis del Inconsciente”, Edt: Fundación Joan Abelló, Barcelona, 2005. “HisPánico, I, II y III”, Edt: NomadART Productions, Barcelona, 2001 o “Genética Control y Sociedades en Descomposición”, Edt: Atópics, Paris, 1995. Vive y trabaja entre Europa y Estados Unidos.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

En Venezuela el desenlace pasa por los cuarteles: El análisis de Montaner:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Jorge Olivera Castillo

Necesidad del fuego

Jorge Olivera Castillo

                  Si sigues ocultando el fuego vendrá el invierno a hospedarse en cada rincón de mi cuerpo. No dejes que mis huesos

0 comentario Leer más
  Alcides Herrera

Una espina dorada

Alcides Herrera

                  Desde la vida rota, caigo en miles de charcos, casi todos hechos de aire y del recuerdo de que alguna vez

0 comentario Leer más
  Jorge Ignacio Pérez

El viaje de Silvia (XV y final)

Jorge Ignacio Pérez

La tarde/noche en que se fue, cayó un aguacero cerrado y largo, como los aguaceros tropicales pero sin olor salvaje. La llevamos en el coche hasta el aeropuerto y juntos,

0 comentario Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami