Neo Club Press Miami FL

El cubanísimo oficio de irse alguna vez

El cubanísimo oficio de irse alguna vez

El cubanísimo oficio de irse alguna vez
marzo 20
13:09 2015

Harto ya de estar harto…

Serrat

 

Mi amigo es una roca en los rápidos de aguas blancas.

Tiene esa excepcional ecuanimidad, el común y buen sentido, tan difíciles, se sabe, de encontrar en calles y redes. Para colmo, él hace que parezca fácil ser de esa manera. Se le dan esas cosas, a mi amigo, de manera natural: siempre tuvo, ya de adolescente, la mejor idea; dueño, además, del nato ojo certero para reconocer hideputas, y del eficiente y oportuno puñetazo para acabar con rapidez conflictos y maledicencias. Mala comida tu socio, decía mi hermano sonriente.

Amigo a ultranza, de esos que, si se tiene una suerte de fábula, llegan a ser dos o tres, a lo sumo; de los que escucho caminar aquí, a mi lado, a 2500 kilómetros de distancia. Y hoy, él me escribe.

Me cuenta de la muerte de la madre; ocho años apagándose la callada señora que nos servía el peor café del mundo mientras jugábamos dominó en el portal de una casa minúscula en una calle moribunda en las Alturas de La Lisa. Me habla del hijo, que casi se gradúa; de la esposa, ansiosa, dispuesta a otros aires. De la inminencia de la partida –ya casi brother, ya casi–, de la hermana queridísima que, al final de la larga batalla perdida de antemano, cerró los ojos de la madre, y que ahora se va, también, a reunirse con el hijo exiliado.

Me habla de otros amigos, de los que se habían marchado antes, que se han divorciado, que se casaron, de nuevo; que se eclipsaron y se disolvieron en la abulia de lo cotidiano, más nunca me ha escrito el muy singao, me cuenta contrito mi amigo.

Recuerda, y yo sonrío, que todos se fueron, y yo me quedé, tú sabes, tú me conoces; yo te conozco: lo serio que te pusiste cuando hablábamos de que todo era, ya sin que cupiera la menor duda, una tremenda mierda, y para colmo llovía, como llueve allá, un mar de lluvia, empapado yo en el sidecar de la estrepitosa moto rusadelcoñoesumadre, volando por la carretera, a Baracoa, y de vuelta, y me voy, brother, me voy, sin juzgar a nadie, porque se quede, o porque se vaya, sin retorno concebido, amén; así éramos, así somos, mi hermano, carajo, mi socio del alma.

Y así resulta, entonces, que ya, casi al final, nos hemos ido casi todos. Antes, más tarde, después; ya no importa. Nos fuimos desprendiendo, como frutos asustados, de un árbol que se ha ido pudriendo, aprisa y sin pausa, cayendo lejos a veces, otras casi a su sombra. Tundra, desierto, la pampa, el pantano, la playa, Moscú y Cancún, insisto, da igual. Nos fuimos, bro, por suerte, para nuestra tristeza perenne, pero, la verdad, tampoco importa: había que irse.

Mi amigo es entonces una roca que al fin se salió de su nicho, y se va a dejar arrastrar por la turbulencia de la corriente, hasta que encuentre otro asidero.

Le llegó su momento, porque son estos los tiempos cubanos que aún no se acaban, los que llevan ese signo, la marca inevitable, la de nuestro arte mayor: el definitivo oficio de irse, por fin, de una vez, y sin mirar atrás.

Sobre el autor

Alex Heny

Alex Heny

Habanero, hijo, padre, cubano, emigrante, escribidor. En ese orden, más o menos. Heny tiene esposa, tres hijos, un doctorado en Ingeniería y Ciencia de Materiales, y una gran disposición a opinar sin que se le pregunte. Actualmente vive con su familia en Long Island, Nueva York, ciudad donde edita el blog http://havaneroenny.blogspot.com/

Artículos relacionados

1 comentario

  1. Tractors for sale
    Tractors for sale octubre 23, 11:45

    898216 593841Hello! I just wish to give an enormous thumbs up for the good information you might have proper here on this post. I can be coming once more to your weblog for much more soon. 748636

Escriba un comentario

Presentación del libro “EL PRESIDENTE”, de Carlos Alberto Montaner

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  José Hugo Fernández

Relajo y olvido

José Hugo Fernández

Hace algunos años, el poeta Ramón Fernández Larrea escribió más de doscientas columnas destinadas a calibrar hechos y personajes de la historia y de la cultura cubana, o pasajes sobre

Leer más
  Frank Castell

José Martí me escucha mientras llueve

Frank Castell

Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche. José Martí                 Difícil, José, arrojar el tiempo montaña abajo y luego descender como si

Leer más
  Delio Regueral

El Punto Nemo

Delio Regueral

Ya sé que no soy incomprendido, lo supe al descubrirme donde se abandona un incomprensor, perdí mucho tiempo en esa etapa. El tiempo, lo único irrecuperable: a él no le

Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami