Neo Club Press Miami FL

El día que murió Gastón Baquero

El día que murió Gastón Baquero

El día que murió Gastón Baquero
diciembre 23
18:42 2014

 

Había leído durante las últimas semanas que Gastón Baquero había sufrido un derrame cerebral y estaba gravemente enfermo. Por lo tanto, no me sorprendió la noticia de su fallecimiento. Llegó la noticia en medio de un día de tremenda actividad, uno de los días de más intenso trabajo desde que fuera miembro del Congreso de Estados Unidos (15 de mayo de 1997).

Ese fue el día en que presenté una enmienda en el pleno de la Cámara de Representantes para continuar la ayuda suplementaria (SSI) y el Medicaid para todos los residentes legales de esta gran nación hasta el primero de octubre, ya que bajo la ley se vencían esos beneficios sociales a mediados de agosto y necesitábamos tiempo adicional para brindar una solución definitiva a los residentes legales incapacitados que no son ciudadanos de Estados Unidos. La enmienda fue aprobada por una votación de 345 contra 74, y pensé en el momento del triunfo de esa día que Gastón se hubiese sentido muy bien si hubiera podido presenciar nuestro debate y su resultado. Aun así y a pesar de la intensidad del trabajo de ese día, la noticia de la partida de Gastón Baquero me llegó a lo más profundo del alma.

Conocí a Gastón Baquero cuando yo tenía nueve años de edad, al mudarse mi familia para España. Gastón era un gran amigo de mis padres y mis abuelos, y raro era el día en que no venía a comer a casa y a compartir con nosotros su maravillosa forma de ser, su caballerosidad, su cordialidad, su patriotismo, su sabiduría y su increíble talento.

Texto perteneciente al libro “Gastón Baquero y Rafael Díaz-Balart, sobre clasismo y racismo en Cuba”, presentado el 17 de diciembre en FIU, en el marco del primer Festival del Arte y la Literatura Independiente de Miami, en homenaje al centenario del poeta y periodista cubano.

Al ir pasando los años me di cuenta del extraordinario privilegio que significó en mis años de niñez y adolescencia la presencia de Gastón Baquero como parte, en efecto, de mi familia extendida.

Cuando los comunistas tomaron el poder en Cuba, entre las primeras cosas que hicieron fue robarse la biblioteca de Gastón, una de las mejores bibliotecas privadas existentes en toda América en esos momentos. Después, en España, poco a poco Gastón fue construyendo otra maravillosa biblioteca. Gracias a los esfuerzos de Esperanza de Varona y otros dignos cubanos y norteamericanos, esa biblioteca de Gastón Baquero estará disponible para el estudio y el deleite de las futuras generaciones en la biblioteca de la Universidad de Miami.

Lincoln Díaz-Balart diserta sobre al libro Gastón Baquero y Rafael Díaz-Balart, sobre clasismo y racismo en Cuba, al que pertenece este texto. 17 de diciembre en FIU, durante el Festival VISTA

Lincoln Díaz-Balart diserta sobre al libro Gastón Baquero y Rafael Díaz-Balart, sobre clasismo y racismo en Cuba, al que pertenece este texto. 17 de diciembre en FIU, durante el Festival VISTA

Al llegar a casa en Miami, al día siguiente de recibir la noticia del fallecimiento de Gastón, enseguida busqué un disco que él me regaló hace años, los grandes éxitos (greatest hits) de Ray Charles, el gran músico de jazz norteamericano. Gastón fue no solo uno de los más grandes literatos y escritores de la lengua castellana del siglo veinte, sino también un genuino “hombre del renacimiento” de nuestra época. Sabía de música, de cine, de artes plásticas, de historia, de política, de religión. Pero sobre todo, sabía de Cuba y amaba a Cuba. Eso es lo que más admiraba de él.

Al llegar a casa en Miami también revisé un libro de Gastón con el título Darío, Cernuda y otros temas poéticos, que él le regaló en mayo de 1969 a mis padres con la siguiente dedicatoria: “Para Hilda y Rafael, con el cariño y la gratitud de quien tiene en ellos familia y patria”.

Todos los que tuvimos el privilegio de conocer a Gastón Baquero lo vamos a extrañar profundamente. Y Cuba ha perdido, trágicamente en el exilio, no solo a uno de los cubanos más brillantes de su historia, sino, también, a uno de sus hijos que más quiso a la patria.

Sobre el autor

Lincoln Díaz-Balart

Lincoln Díaz-Balart

Lincoln Díaz-Balart (1954) fue congresista de Estados Unidos por el distrito 21 de la Florida entre 1993 y 2011. Sirvió en la Cámara de Representantes de Florida y el Senado de ese Estado. Actualmente es presidente del Instituto de Liderazgo Hispano del Congreso (www.chli.org) y encabeza el Instituto La Rosa Blanca (www.larosablanca.org).

Artículos relacionados

Radio Viva 24

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  José Hugo Fernández

Cuánto valor cuesta no tener valor (fragmento)

José Hugo Fernández

Para Imre Kertész, el célebre escritor húngaro, Premio Nobel de Literatura en 2002, “el destino del varón en esta tierra no es otro que destruir lo tierno y lo bello,

Leer más
  Luis de la Paz

En los tiempos difíciles de Heberto Padilla

Luis de la Paz

    En una remotísima tarde de verano, sería el año 71, o tal vez el 72, el escritor José Abreu Felippe, a quien tanto le debo, me mostró un

Leer más
  Alcides Herrera

No me hables más

Alcides Herrera

                  El futuro soy yo y en él me siento. Es su bar. Me rodea Copenhague y una brisa futura me acaricia

Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami