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El escritor como perro sarnoso

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El escritor como perro sarnoso

El escritor como perro sarnoso
noviembre 08
14:07 2017

Con enorme satisfacción, recibí la noticia de que el libro La noche del gran Godo, de Manuel Gayol Mecías, está circulando ahora mismo dentro de Cuba, gracias a una idea desarrollada alternativamente por el proyecto Puente a la Vista. La justicia tarda pero llega, suele decirse, aun cuando no sea verdad. Pero, por suerte para los lectores cubanos, sí lo será esta vez. Más de veinte años después de que hubiese merecido el Premio Nacional de Cuento Luis Felipe Rodríguez, al fin tienen el privilegio de leer este libro, que nunca fue publicado en la Isla, en violación impune de las normas establecidas por la propia rectora del premio: la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, UNEAC.

Gayol Mecías debió vivir y trabajar en el anonimato durante largos años (al menos para sus lectores naturales) siendo, como es, una de las más sobresalientes figuras del actual universo literario cubano. Y todo por la decisión de dos o tres alcornoques que levantaron el dedo para dictar censura. Es algo que retuerce las tripas sólo de pensarlo. Y aún más exaspera considerar la obstinación con que esta práctica cavernaria ha estado marginando, y aun borrando del mapa para siempre, a tantos valiosos creadores nuestros.

Desafortunadamente, no todos (en realidad muy pocos) tuvieron la lucidez, la paciencia, el coraje, o la indomable vocación que han permitido a Manuel Gayol Mecías no sólo enfrentar con optimismo los tiempos malos, sino saber aprovecharlos para perfeccionar en el exilio sus herramientas como escritor y para continuar creciendo como ser humano.

No lo conozco personalmente. Y como lector, alineo entre los cientos de miles de perjudicados por la censura castrista contra Gayol. De manera que he dispuesto de muy poco tiempo para ponerme al día con algunos de sus libros, aún no con todos. Ello no me inhibe a la hora de incluirlo entre nuestros mejores escritores contemporáneos. Creo que para hacerlo me hubiera bastado con leer una sola de sus obras. Tal vez ni siquiera una de las más mencionadas. Pongamos por ejemplo Los artificios del fuego (Neo Club Ediciones), libro de relatos y prosas, según consta en su introducción, aunque para mí es una novela en toda regla.

https://www.amazon.com/Los-artificios-del-fuego-Spanish/dp/1507849273/

Precisamente uno de los relatos de este libro está dedicado a recrear la feroz marginación y la soledad -que hunde o fortalece, según el caso- bajo las cuales debe disponerse a desarrollar su obra en Cuba todo escritor que disienta políticamente y que aspire a ser libre por lo menos de la piel hacia adentro. WV, alias el “Guille”, dice que escribe como “un perro sarnoso”. Así se titula el relato. Y no me tiembla el pulso para afirmar que además de una joya literaria, desbordante de ingenio y de gracia, constituye una guía particularmente iluminadora para el estudio de la cultura cubana en el futuro.

Creo que el relato está inspirado en la historia de un buen amigo de Gayol Mecías. Pero en esencia refleja su propia historia y la de otros muchos escritores (nunca sabremos cuántos) obligados a vivir, a crear, y con frecuencia a morir como perros sarnosos, igual que el “Guille”: “… hecho un ovillo, ocultando el hueso acabado de encontrar, metiéndolo debajo de su cuerpo y olvidándose del mundo para que el mundo se olvide de él, para poder lamer su escritura a veces bien irreverente (claro, hasta donde le puedan permitir los límites de la supervivencia), escribir su obra y rascarse los huevos por encima de cualquier amenaza, rascarse la piel para que afloren los sentimientos, escarbar en sus ideas, cavar para esconder el hueso y saber que ese hueso (el papel) es un secreto que saldrá a la luz alguna vez… porque escribir “como un perro sarnoso” es de hecho tratar de sacar esa energía concentrada… despertar el misterio guardado dentro de uno…”.

Enhorabuena por todos los perros sarnosos de nuestra literatura. Y por Gayol Mecías, quien perpetúa su memoria en este relato, además de representarlos de la mejor forma posible: con una obra deliciosa, auténtica, madura, sin pizca de panfleto ni de mala leche.

Sobre el autor

José Hugo Fernández

José Hugo Fernández

José Hugo Fernández (La Habana, 1954) es escritor y periodista. Durante la década de los años 80, trabajó para diversas publicaciones en La Habana, y como guionista de radio y televisión. A partir de 1992, se desvinculó completamente de los medios oficiales y renunció a toda actividad pública en Cuba. Premio de Narrativa 'Reinaldo Arenas' 2017, tiene 17 libros publicados. Actualmente reside en la ciudad de Miami.

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