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El imperialismo castrista

El imperialismo castrista

El imperialismo castrista
junio 13
17:46 2017

 

Al tigre no se le oye venir, sino que viene con zarpas de terciopelo.
Cuando la presa despierta, tiene al tigre encima.
Jose Martí

Es bastante conocido este pasaje del héroe nacional cubano en su trabajo Nuestra América. En el mismo, el Apóstol de la Independencia defendió la singularidad de la América hispana y mestiza frente al afán expansionista de la pujante República Americana. Sin embargo, lo que no previó el sublime romántico isleño fue que un siglo después un poder totalitario y despótico controlara vida, haciendas y pensamiento en su patria, y deviniera, pese a su pequeñez territorial, gendarme y agente desestabilizador de gobiernos democráticos en “nuestras tierras de América”.

Soy de los que opinan que desgraciadamente el castrismo en Cuba tiene cuerda para rato, y así lo he reflejado en un pequeño ensayo publicado en las páginas de Neo Club Press. Ahora quisiera referirme a la evolución de acontecimientos por venir que en “Nuestra América” (Martí dixit) podrían sustentar la tesis que defiendo.

  Artículo relacionado: ‘¿Cuán envilecedor resulta un régimen totalitario?’

Luego de pasarse tres largas décadas exportando la revolución –no solo al subcontinente latinoamericano, sino incluso a África–, el poder verde olivo modificó su estrategia dirigida a socavar las frágiles democracias de la región. A partir de finales de los 90, desde La Habana se priorizó la llamada “Batalla de las Ideas” con el fin de inocular a escala continental el virus populista, encaminado a crear gradualmente las condiciones subjetivas que dieran al traste con las carcomidas instituciones representativas de la sociedad liberal al sur del Río Bravo. Se desestimó definitivamente la creación de un foco guerrillero para servirse entonces de las llamadas libertades “burguesas” como vía para la infiltración de carácter ideológico.

Un ejemplo claro de este cambio de paradigma es Colombia. Tras apadrinar desde los años 60 el movimiento insurgente en ese país, el castrismo devino juez en las conversaciones de paz que tuvieron lugar en La Habana durante tres largos años con las FARC, con la complicidad del propio presidente colombiano, Juan Manuel Santos. Entre otros privilegios obtenidos para la metamorfosis civil de la narcoguerrilla, el castrismo se aseguró de garantizarle 20 escaños de manera perpetua al grupo armado; 10 en la Cámara y otros 10 en el Senado. Asumiendo ahora el papel de “troyanos”, es como se empotran en las instituciones a elementos que lo que buscan es socavar sistemáticamente las reglas del juego democrático en favor del populismo y la ideología marxista-leninista.

Para terminar estas reflexiones quisiera aludir a México, uno de los más añorados objetivos del castrismo desde los años 60, donde tampoco vaciló en auspiciar y apoyar operaciones de grupos guerrilleros. Pues bien, Andrés Manuel López Obrador, el eterno aspirante a la presidencia de ese país, se presenta como fuerte candidato en las encuestas para las elecciones que tendrán lugar en julio de 2018, después de haberse presentado y ser derrotado en 2006 y 2012. De sobra es conocida la filiación místico-populista del caudillo mexicano, así como su ferviente simpatía por el régimen que gobierna en Cuba desde 1959.

Dicho esto, no abrigo la menor duda que que la inteligencia castrista está trabajando intensamente en ese país para garantizar por fin el triunfo de su candidato a la presidencia mexicana, sobre todo en previsión de que el pueblo venezolano, mediante su heroica lucha en las calles, consiga librarse del tándem Castro-Maduro. En otras palabras, los generales-empresarios castristas, quienes acreditan décadas de experiencia y un alto grado de especialización y eficacia con respecto a la extracción de renta ajena, probablemente se dirán a sí mismos: “si nos falla PDVSA, ya nos estamos trabajando a PEMEX”.

Sobre el autor

Enrique Collazo

Enrique Collazo

Enrique Collazo es Licenciado en Historia por la Universidad de La Habana. Realizó estudios de Doctorado en la Universidad de Educación a Distancia de Madrid. Ha publicado libros sobre las cuestiones de la banca y el crédito en Cuba, tanto en la Isla como en España, y colaborado asiduamente en publicaciones como la revista Encuentro de la Cultura Cubana y su página web Encuentro en la Red, la Revista Hispano-Cubana, Cuadernos de Pensamiento Político e Islas, entre otras. Actualmente reside en Madrid.

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