Neo Club Press Miami FL

El milagro de la supervivencia humana

El milagro de la supervivencia humana

El milagro de la supervivencia humana
enero 26
20:47 2015

La humanidad constituye uno de los grandes misterios de la vida, pues nuestra especie surgió y se expandió en un tiempo de grandes extinciones. Somos un increíble sobreviviente de un mundo que se desvaneció, el producto final de una época poco usual en la historia del planeta, donde pereció el 70 por ciento de los animales; deambulábamos a merced de los milenarios inviernos del período Pleistoceno, que se han perdido en nuestra memoria, y cuyo conocimiento data de sólo un siglo.

Era un tiempo donde los hielos glaciales dominaban un tercio de la superficie terrestre y hacían descender terribles inviernos en todo el globo; era un mundo de violentos terremotos a escalas catastróficas, donde se conformaron cadenas montañosas y fosas marinas en uno de los episodios más violentos de la historia tectónica planetaria.

Durante un millón de años, el humano, un huérfano tropical, deambularía por los meandros helados, cubriéndose escasamente de las lluvias monstruosas que azotaron su hábitat. Los grupos que poblaban la masa continental euroasiática fueron empujados por los hielos hacia el sur, contrayéndolos a pequeños bolsones.

El humano presenció la desaparición de especies completas y sobrevivió las nubes de polvo ciclónicas que soplaron contra los frentes glaciales. Así, en sus inicios, la especie humana vivió en una lucha desesperada, caminando en el filo de la extinción, en uno de los momentos climáticos más crueles.

Por eso la supervivencia humana a la última glaciación es uno de los hechos más impresionantes en la historia evolutiva del planeta. A todas luces teníamos que desaparecer como especie, junto a nuestros formidables compañeros y enemigos, el tigre diente de sables y el oso cavernario, y las plantas que le servían de sustento.

Pero, en el instante final, poco antes de quedar sepultado en el hielo, una energía, el fuego, posibilitó al hombre primero detener el precipicio de extinción por donde se deslizaba, y luego ir construyendo el futuro.

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Juan F. Benemelis

Juan F. Benemelis

Juan Benemelis (Manzanillo, 1942). Diplomático, historiador y ensayista. Ha publicado más de una veintena de libros centrados en diversas temáticas, que van de lo científico a lo histórico. Entre ellos, "Las guerras secretas de Fidel Castro", "Castro: subversión y terrorismo en África", "Paradigmas y fronteras. Al caos con la lógica", "De lo finito a lo infinito", "El Corán y el Profeta", "Islam y terrorismo" y "La memoria y el olvido". Reside en las afueras de Miami.

Artículos relacionados

1 comentario

  1. Rolando
    Rolando enero 26, 21:18

    A mí me da una gran pena el hombre de Neandertal. Pasó tanto frío para nada… Se fue; se extinguió. Todo para nada…

Escriba un comentario

Armando de Armas en el Festival VISTA:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más
  Baltasar Santiago Martín

¿Suicidio?

Baltasar Santiago Martín

  En memoria de Juan O’Gorman             No entres al río con los bolsillos llenos de piedras como hizo Virginia; antes que suicidarte, arrójale las

0 comentario Leer más