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El misterio del cerebro

El misterio del cerebro

El misterio del cerebro
julio 12
23:03 2015

¿Adónde iré después de la muerte, donde estaba antes del nacimiento?

Las depresiones y la ansiedad perturban profundamente el sistema inmunológico, y comprometen las defensas contra infecciones y el cáncer. Incluso nuestra medida artificial del tiempo se utiliza como criterio de salud mental para juzgar a quienes se hallan desorientados ante el mismo como enfermos psicológicos; y tendemos a ver aquellas culturas cuya noción del tiempo es opuesta a la nuestra como primitivas e incivilizadas.

Así, parte de nuestra mente se halla envuelta en un procedimiento insomne fuera del tiempo, y por eso, los hechos aparentemente casuales en nuestra vida diaria en realidad están conectados más allá de la percepción sensorial.

El misterio más formidable para nuestra razón es que el cerebro actúa de forma global, complementando sus partes, desmoronando así el viejo modelo mecanicista que presumía un órgano dividido por áreas especializadas en funciones o procesamiento de información.

La actividad en el cerebro es fluida, espontánea y única y responde a estímulos holísticos: de ahí que también nuestras respuestas sean únicas e impredecibles. El órgano cerebral es una red colosal donde no hay un centro, donde las llamadas áreas especializadas son meros términos que representan conexiones. Pues nadie ha demostrado con precisión cómo la memoria se halla representada en el cerebro.

Sin dudas la inteligencia de los seres vivos es resultado del impulso por establecer el intercambio con la naturaleza circundante. En nuestro prejuicio por construir e interpretar el mundo a partir de la causa y del efecto se maneja el concepto erróneo de la mente como núcleo del pensamiento y se descarta que el resto del organismo posea conciencia.

Esas sociedades futuras, biológicas o tecnológicas, acumularán información aunque no para compartirlos, sino para usarlas de forma egoísta y, por ende, destructiva; como ha sucedido con las ideas científicas y las tecnologías en los arsenales secretos de los ejércitos.

Es la irracionalidad bestial trasladada al futuro, donde no será atractiva la conquista de los tecno-mecanismos, de las infraestructuras, los cuerpos materiales y los entes biológicos, sino la información, las ideas.

Cierto es que la raza humana representa un enorme salto evolutivo, aunque es evidente que su naturaleza psíquica no pertenece cabalmente al ecosistema terrestre.

Los humanos pueden producir excelsas obras de arte, o pulsar avances científicos, pero se mantienen todavía bajo la regencia de áreas mentales arcaicas de su ascendiente animal, que en ciertas circunstancias sobrepujan al civilizado.

Las ideas del nacimiento y mortalidad, de la longevidad y enfermedades que se erigen en la era maquinista se consideran parte de un tiempo y una realidad externa.

Por eso, la vida humana se divide también en pasado, presente y futuro y es regida cronométricamente, alterando nuestros ciclos naturales fisiológicos de comer cuando hay hambre, de dormir cuando hay sueño, sexuales, etcétera.

¿El conocimiento humano posee la certeza de haber adquirido la verdad? No sabemos hasta qué punto el humano es diferente biológicamente al resto de los animales, pues el factor conciencia, algo innato de la naturaleza humana, debe establecer la diferencia.

La temporalidad (el momento de su aparición) y la localidad (planeta Tierra) de este hecho que es nuestra conciencia, como parte no aislada de la globalidad cósmica, evidencia que anterior a la formación del homo, ya estaba presente en este Universo auto-reflexivo, consciente de sí mismo y constructor de un orden previo al ser humano.

El que los fundamentos de la naturaleza y de todo el Universo se nos muestren incomprensibles a niveles cuánticos no se debe sólo a la forma errónea que hemos organizado nuestro raciocinio con los reduccionismos de la lógica, sino también a que estamos atrapados en un horizonte tri-dimensional, frente a un Universo de incontables dimensiones.

Sobre el autor

Juan F. Benemelis

Juan F. Benemelis

Juan Benemelis (Manzanillo, 1942). Diplomático, historiador y ensayista. Ha publicado más de una veintena de libros centrados en diversas temáticas, que van de lo científico a lo histórico. Entre ellos, "Las guerras secretas de Fidel Castro", "Castro: subversión y terrorismo en África", "Paradigmas y fronteras. Al caos con la lógica", "De lo finito a lo infinito", "El Corán y el Profeta", "Islam y terrorismo" y "La memoria y el olvido". Reside en las afueras de Miami.

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