Neo Club Press Miami FL

El misterio del guaguancó

El misterio del guaguancó

El misterio del guaguancó
enero 06
00:39 2014

Recuerdo a cierto personaje que en cierta ocasión me espetó, como quien condena a muerte, que yo no era serio. O que algo que yo hacía, profesionalmente hablando, no era serio (no puedo precisar con exactitud). Pues por supuesto, repliqué, ¿quién va a tomarse en serio lo que no es más que una comedia, teatro del absurdo? Hay que ser tonto para tomarse en serio a una cultura, o a una “nacionalidad”, que luego de más de un siglo de seudoindependencia sigue repitiendo los mismos clichés, las mismas garrafales meteduras de pata, que la han llevado a la ruina que es hoy, y encima se siente orgullosa de ello.

No importa desde qué bando o qué lugar, si en la derecha o en la izquierda, si como moderados o radicales o castristas o anticastristas: Los cubanos, en un 90% o más –el cálculo es conservador–, siguen repitiendo, en pleno siglo XXI, los mismos lugares comunes que los abocaron a la miseria, el parasitismo y la esclavitud desde el siglo XIX. El principal de ellos tiene que ver con el nacionalismo provinciano que los ha hecho creerse el ombligo del mundo.

Hace poco escuché a un cubano en Facebook quejarse de “la envidia de los que no pueden ser como nosotros”. ¿Será que “nuestros envidiadores” nos envidian la Ley de Ajuste? Y eso que ni siquiera es cubana. ¿Qué otra cosa “nos” podrían envidiar? ¿Que seamos gritones o que bailemos guaguancó?

Hay que reformar la cultura del ombliguismo y desentrañar el insondable misterio según el cual, a estas alturas, una mayoría de cubanos –afortunadamente no todos— sigue considerándose envidiable, sobre todo a partir del pedazo de tierra en el que fue depositado al nacer (sería cosa de locos si no fuera cosa de risa). De la aclaración de este misterio depende, en mucho, que la llamada cultura cubana pueda reinventarse y acudir al mercado de la nacionalidad con ventaja. Porque, por si no lo sabía amigo mío, Cuba no es más que imaginación —como le decía a un colega en Facebook, eso de “nuestra patria” o “nuestra cultura” no es otra cosa que el producto de la imaginación de un puñado de hombres que nos precedieron, y que en muchos casos fueron los más oportunistas o despiadados–, una abstracción, una entelequia.

La patria, querido “cubano”, eres tú, tu familia, tus amigos; lo otro es memoria selectiva, miedo, soberbia, gregarismo. Usted no va a ver a “Cuba” libre mientras no se libere de “Cuba”, eso se lo puedo asegurar. Ya déjese de guaguancó.

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Armando Añel

Armando Añel

Armando Añel (La Habana, 1966). Ghost Writer, fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas "Apocalipsis: La resurrección" y "Erótica", la compilación de relatos "Cuentos de camino", los poemarios "Juegos de rol" y "La pausa que refresca" y las biografías "Instituto Edison: Escuela de vida" y "Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios", entre otros. Vive en Miami.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Armando de Armas en el Festival VISTA:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Borrón y cuenta nueva

Adrián Morales

  No podemos seguir dándole brillo al pasamanos del Titanic. En la tierra que veo un sabio meteoro (puede ser un drone) extingue carbónico al tiranosaurio racionalista que se aferra

1 comentario Leer más
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más