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El renacer de Estados Unidos

El renacer de Estados Unidos

El renacer de Estados Unidos
noviembre 10
04:29 2014

El mundo informado y las élites financieras y políticas del planeta se hallan atónitas ante lo que sucede en Estados Unidos y lo que se pronostica tendrá lugar. De momento Estados Unidos ha reemergido por un ángulo inesperado, la energía, que ya está remodelando la economía global y las prioridades políticas.

El boom petrolero norteamericano y la significativa caída del precio del crudo presentan un cambio dramático en la geopolítica del planeta, puesto que no se trata de algo temporal. Es un acontecimiento comparable a la recesión de los años 1970 y la caída del Sha de Irán, o el derrumbe del bloque soviético o el ascenso de China económica.

Ojo, todos los elementos que sustentaban los análisis sobre política internacional, que se hacían hasta ayer, ya resultan inservibles. Todo ha cambiado drásticamente. Estamos ante algo que nadie vio venir, de lo que pocos aún se percatan, y que todavía no se ha desarrollado plenamente. Estados Unidos, de principal consumidor de petróleo del planeta prácticamente y con rapidez inusitada ya casi se auto-abastece de energía (gas y petróleo), a partir de sus descomunales reservas de hidrocarburo y de novísimas tecnologías de explotación… y está a punto de comenzar a exportar petróleo.

La normal demanda mundial de petróleo es de 95.7 millones de barriles diarios; Estados Unidos constituía el 20% de esa demanda. El actual exceso mundial de producción petrolera con más países productores, y la salida norteamericana como el principal consumidor, está reduciendo los precios del petróleo de manera irreversible. De $120 dólares el barril hace unos meses, ya en la actualidad se halla a $75 dólares, con pronósticos de que puede bajar hasta $50, y no hay fórmula para que retorne a los precios anteriores.

Esta revolución energética en el mercado internacional introduce inestabilidades, cambios de alianzas políticas, crisis en muchos países, desplomes económicos, revoluciones, golpes de Estado, transformación de escenarios hasta ahora importantes a secundarios, etcétera.

El alineamiento de las alianzas internacionales ya no es el de hace 40 años, ni el de hace una década, ni siquiera el de hace un año.

Recordemos que la Era Dorada de la economía mundial, tras la Segunda Guerra Mundial, tenía como base los bajos precios del petróleo, y fue también lo que lubricó el auge económico de la era de 1990.

En el mundo petrolero, salvo en Estados Unidos, las inversiones para innovar la producción han estado prácticamente ausentes. La industria petrolera internacional se ha quedado rezagada respecto a la norteamericana, cuyas compañías privadas han ampliado la producción de manera rentable.

Ante los bajos precios energéticos se pronostica una recuperación tal de la industria norteamericana para los años cercanos que la pondrá nuevamente a la cabeza mundial del comercio, de la exportación y de la producción industrial, por encima incluso de China.

Mientras se reduce aceleradamente su déficit comercial, lo que ya está amortizando su deuda, poseyendo los recursos energéticos más colosales del planeta, la mano de obra más calificada, las mejores universidades, la mayor concentración de científicos y de investigaciones tecno-científicas, con un poder militar hegemónico y el incesante desarrollo en la tecnología de la información, todo se halla dispuesto para que Estados Unidos escenifique un asombroso salto tecno-económico, con el cual se consolidará como potencia puntera.

La producción de gas ha crecido en un 50%, y la de petróleo se ha duplicado en los últimos años, mientras que el dólar paulatinamente recupera su valor; ello no sólo cambiará dramáticamente las prioridades de la política exterior en Washington, sino que provocará un auge económico sin precedentes en la nación norteamericana, más allá de las contiendas entre demócratas y republicanos.

Es el retorno de su preeminencia mundial en todos los órdenes, que venía cuestionándose y que muchos consideraban definitivamente liquidada: no sólo como super-poder militar, sino también energético, por encima de Rusia y del Medio Oriente. En algunas de las áreas mencionadas arriba, el cambio será dramático, y con una producción enormemente rentable se reflejará en el progreso económico de Estados Unidos, que necesitará de una nueva y enorme infraestructura para afrontar su crecimiento.

Sobre el autor

Juan F. Benemelis

Juan F. Benemelis

Juan Benemelis (Manzanillo, 1942). Diplomático, historiador y ensayista. Ha publicado más de una veintena de libros centrados en diversas temáticas, que van de lo científico a lo histórico. Entre ellos, "Las guerras secretas de Fidel Castro", "Castro: subversión y terrorismo en África", "Paradigmas y fronteras. Al caos con la lógica", "De lo finito a lo infinito", "El Corán y el Profeta", "Islam y terrorismo" y "La memoria y el olvido". Reside en las afueras de Miami.

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