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El secreto del poder

El secreto del poder

El secreto del poder
marzo 13
19:09 2014

¿Qué tiene el poder?, me preguntaba por enésima vez anoche, mientras reorganizando viejos papeles releía la noticia del salpafuera que el presidente saliente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, armara en ese país en su desesperación por mantenerse al mando, un par de años atrás.

¿Qué tiene? ¿Cómo un hombre que ha permanecido en él durante años, que ha podido saborearlo, explorarlo, exprimirlo infinitamente, es capaz de vender su vida con tal de retenerlo un poco más? ¿Por qué ese afán suicida y ridículo? ¿A qué viene esa pretensión insuperable de resultar invariablemente imprescindible? ¿Por qué no retirarse en paz a cosechar lo sembrado?

El poder engendra corrupción, ya se sabe (“el poder absoluto corrompe absolutamente”). Y la corrupción clientelismos y sujeciones que luego es complicado desmontar. Ciertamente, pero sobre todo el poder, en los hombres limitados creativamente hablando, genera dependencia. Erotiza y justifica a los espíritus vacíos. Les impone una razón de ser.

Allí donde el ego esclaviza al espíritu, allí donde el espíritu carece de alas ―de imaginación creativa―, el poder se alza como una linterna en la noche del náufrago. Lo rescata y lo lleva a la orilla.

El poder erotiza porque el ego encadena el espíritu baldío a la piedra de Sísifo, que rueda siempre cuesta abajo. El ego se vuelve entonces un animal de costumbres, empeñado en llevar la roca a la cima de la montaña. No sabe que, simplemente, puede burlarse. Liberar al espíritu para que planee a baja altura y se ría a mandíbula batiente, en círculos concéntricos sobre la piedra abandonada.

¿Pero cómo saberlo si debe, valga la redundancia, crear previamente esa sabiduría, desatar esa imaginación?

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Sobre el autor

Armando Añel

Armando Añel

Armando Añel (La Habana, 1966). Ghost Writer, fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas "Apocalipsis: La resurrección" y "Erótica", la compilación de relatos "Cuentos de camino", los poemarios "Juegos de rol" y "La pausa que refresca" y las biografías "Instituto Edison: Escuela de vida" y "Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios", entre otros. Vive en Miami.

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