Neo Club Press Miami FL

El trompetista del Guaso

 Lo último
  • Auge y desplome de una ilusión En Confesiones eróticas de la Tía Nora, Pedro Armando Junco se desvela como un narrador que conoce a profundidad la manera de satisfacer a un gran público. No me atrevo...
  • 18 periodistas y un fotógrafo En el artículo recién publicado por Primavera Digital «Periodismo oficial vs. interés», de Agustín Figueroa Galindo, uno de los talentosos periodistas independientes que luchan a diario en Cuba por ofrecer...
  • ‘Erótica’, una visión holística de la realidad cubana Desde sus orígenes, más allá de los siglos II y III A.C, primero en el Oriente y luego en Occidente, la novela se inclinó por crear mundos ficticios, fantásticos y...
  • Cuentos de prisión y libertad Las dictaduras modernas —de derecha y de izquierda— han practicado en sus prisiones el método de la promiscuidad penitenciaria. Puede tener algunas variantes como las de mezclar presos de muy...
  • Despedazando los azares ¿Sueño o vida real? ¿Fue el Mijial uno de los tantos cuentos inventados, un pretexto del autor que no para de contar su vida y la de los otros? Entre...

El trompetista del Guaso

Julio Benitez y Oscar Montoto durante la presentación del libro en el Festival Vista

El trompetista del Guaso
Agosto 03
02:12 2016

 

Al leer el título del último libro del poeta y escritor, el amigo Julio Benítez, recordé a un showman cubano, un excéntrico que se desdoblaba entre lo carismático y lo sublime amarrado al virtuosismo como intérprete. Creo que desapareció de la escena cubana y, peor aún, de la memoria cultural. Qué pena. Aseguro que con este no pasará igual.

Pero al referirme al libro de marras, Leyenda de un trompetista, aprecio que las notas, tanto musicales como las impresas en este papel, adquieren otro ritmo y sinfonía; son tambien harto complejas pues sobresalen de la pauta, dado que logran perpetuar tanto al autor como la de saber describir al desglosar, en 126 páginas, 13 cuentos cortos, empleando el del músico como título del libro. Este trompetista, el del guaso, se lo robó Julio para enriquecer su acerbo cultural y disfrutar, siempre, de una lúcida memoria que le permite este resquicios de la vida como lujo… por ser escritor de considerables vuelos imaginativos y reales, a los que imprime, en ocasiones, su buen sentido del humor o su intolerancia. “Genio y figura hasta la sepultura”.

Escribir no es la cosa, como decimos en buen cubano; escribir y hacerlo bien motivando la atención del lector, es otra verdad, la de Perogrullo. Pero en este campo podemos afirmar, libro en mano, que una vez más estamos frente a una narrativa lúcida sin entresijos creados, muchos, durante el largo vivir en California y otros ya elaborados durante los trajines humanos en la ahora lejana “aldea” botiana.

En cualesquiera de los géneros literarios de interés, “manipulados” en el buen sentido de la palabra aunado a la imaginería creadora, estos solo pueden estar bien imbricados cuando en la etapa primaria se es capaz de definir el estilo y técnica para definir esta variante, a la vez, de quien es capaz de entretener a sabiendas que lo narrado es dúctil, asequible y bien digerido si lo sabes desarrollar para entregarlo como producto final. La narrativa buena, como todo lo bueno, tiene su gente, pues el paladar no es igual en cada parroquiano. No excluyo de este enjambre de ideas y creación otra maravilla de la condición cubana, el de ser hiperbólico (muy cubano, nos decimos, por lo que aporta de riqueza expresiva “a derecha e izquierda”), y que no dejamos de lado para nuestras secretas intenciones. (Y Julio se ríe a solas, con un vaso de vino en la mano derecha y una cerveza en la otra).

Decir que un músico alucinó la imaginación del autor, y no es cierto; es un pretexto para extender la creatividad compulsiva, necesaria en busca del enrolamiento de la línea argumental, de la estructura centrípeta en relación, justamente necesaria, a la unidad de efecto que se debería lograr en cada narrativa. Y es algo que también distingue el valor y la calidad de cada uno de estos episodios que se matizan con cierto aire de humor, pues cuando se desplazan sobre el papel estas leyendas es con ciertos guiños, empleando sin metáforas el lenguaje coloquial que facilita la identificación con cada uno de los personajes. Por eso cuestiono, sanamente, si estas tramas conforman un divertido compendio testimonial o autobiográfico del narrador… y de esas leyendas me refiero ahora a vuelo de pájaro:

=Julio creyó encontrarse a un trompetista calvo y barrigón… al que le pegaron los tarros…

=¿Qué es un “trol”? Pues según le dijeron, es “un hijo de puta que se mete en internet y molesta como ladilla en el trasero…”

=Por el desencanto en este país, otro prefiere morir durmiendo porque, según alega, no encuentra trabajo…

Personajes que con pinceladas están a tu lado o al menos sabes de ellos en el barrio o en el trabajo; los argumentos suelen ser unidireccionales y sumamente sencillos; todo sin mayor complicación, facilitando la lectura comprensible y sin rebuscamientos. Julio es en un pasivo espectador o cómplice y algo más, un excelente fabulador que me hace sospechar que está entre los protagonistas… Hace maldades, los provoca como un excelente fantasma y se sienta a disfrutar del buen show que ha provocado. ¿No lo conocen?

Ah, tenemos otros personajes dignos de sentarnos con ellos, o curiosear por alguna hendidura para disfrutar de este gracejo criollo que atrapa:

=Un pesimista, gracias a ciertos estímulos, logró algo con la poesía.

=Hay la extraña muerte de un haitiano la noche de San Joaquín.

=No falta la historia de Amapola, un poeta del taller literario donde aparecen nombres reales de colegas nuestros de ese “mundillo” cultural del Guaso.

=Y el ruso que ha fracasado en la Yuma?

=Y nos despide, seguro sonriente, con un ejemplar juicio en una institución docente cubana… para rematar con la intriga que Benítez sabe cocinar poniéndola en bandeja de plata.

Nuestro amigo, pese a su formación y mayor desarrollo en la Cuba “recalcitrante y conservadora”, es, per se, un creador de la realidad contestataria de siempre; para él no existe la atemporalidad a menos que sea un pretexto creativo. Un escritor ahora con mayor fortaleza creativa, sabedor del poder de la síntesis al encadenar sucesos bien estructurados con estilo directo… o indirecto valorando, sapientemente, la estructura interna de toda la obra (de toda su obra).

Y finalizo dejándoles esta madeja de fábulas que engrosan el arsenal de nuestro gremio porque Julio Benítez ha elaborado un concierto de 13 compases en un pentagrama de 126 notas para que el trompetista, con total armonía sonora, les dé la bienvenida a cada lector:

https://www.amazon.com/Leyenda-trompetista-Spanish-Julio-Ben%C3%ADtez/dp/1506502547/

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Oscar Montoto Mayor

Oscar Montoto Mayor

Oscar Montoto es escritor, poeta y editor. Promotor e investigador cultural. Por su obra ha obtenido varios reconocimientos en Cuba. Premio Nacional Olga Alonso en el año 2000. Ha publicado, entre otros libros, "Mi diario de navegación", "La increíble historia del doctor Faber" y "Los Santos de Mama Caridad". Actualmente reside en Miami.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Cómo se le ocurre a Santos pedirle ayuda a Castro. El análisis de Montaner:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Del amor y otros milagros

Adrián Morales

Una Deontología de la(s) Preciosa(s) Costumbre(s) Mientras no exista una conducta moral individual estrictamente limpia, todo lo demás son mandangas. Caro Baroja Queridos amigos. No somos Amados por lo que

0 comentario Leer más
  Félix Luis Viera

Un loco sí puede (fragmento)

Félix Luis Viera

                                                            25 Así es, así ha sido, mi psiquiatrico plástico, como tanto le he repetido, esta vida de loco tan dura que he llevado me fue tirando cada vez

1 comentario Leer más
  María Eugenia Caseiro

El presentador

María Eugenia Caseiro

A mi hermana Karin Aldrey, que acostumbra dirigirse al Mundo –Señoras y señores… –dice el hombre y se interrumpe. Lleva prendida en el guargüero la grotesca sequedad que intenta resolver

0 comentario Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami