Neo Club Press Miami FL

En el barrio de los mangos: La mirada de un niño sabio

En el barrio de los mangos: La mirada de un niño sabio

En el barrio de los mangos: La mirada de un niño sabio
diciembre 17
21:50 2013

Mangos_cover.inddHace años, cuando leía El Principito, descubrí como muchos de mi generación que la mirada de un infante puede atrapar el corazón humano mucho más allá de obras escritas con concienzudo oficio y aburrido narrador. En el barrio de los mangos (Alexandria Library) su autor nos ofrece su ópera prima a modo de regalo que recuerda de inmediato aquella otra lectura inolvidable. Leonel Menéndez deja correr su musa con el ojo del niño que todo escritor lleva dentro.

No estamos frente a la novela que hurga complicados caminos ni tampoco es una obra de literatura infantil con lenguaje achicado o parcializado en edades. Por el contrario, y rompiendo barreras, sus cuarenta y seis viñetas nos presentan la mirada de un narrador-niño que confronta el tumultuoso mundo de un país embarcado en una revolución. Así surgirá la más increíble galería de personajes y anécdotas que en ocasiones se entrelazan con una continuidad novelesca mientras en otros momentos vuelan solas como testimonio de la época que se dejó atrás.

El libro demuestra que en los cuentos cortos se puede narrar o testimoniar una cantidad increíble de situaciones que van desde el barrio nombrado en honor de una fruta, allá por Matanzas, hasta la pubertad, la escasez y la nueva discriminación de quienes debían eliminarla. Es el proceso de deterioro de una Cuba que, según el autor y otros muchos testigos, hemos experimentado.

Resulta notable también como el narrador- protagonista de En el barrio de los mangos descubre su sexualidad aunque provenga de otros planetas. Esto último sin groserías ni excesivo abuso de lo erótico pero con valentía absoluta del autor, quien se crece en la sugerencia para entender la evolución y descubrimiento del propio yo distintivo que encuentra al fin su espacio en el único cuento que no transcurre en aquel país: “Cuando llegué a los Estados Unidos”.

Como cubano que creció en una ciudad de provincias, simpatizo plenamente con la galería de personajes y situaciones, tal vez reconocible en otras latitudes pero que, en el caso de las transformaciones políticas experimentadas en aquel país, son hasta ahora únicas en ese orbe latinoamericano nuestro. Así puede uno reír por la gracia natural de las situaciones y la reflexión del personaje principal. Otras veces, no puede uno menos que entristecerse. Es la gracia del buen escritor que capta los dramas y comedias humanas haciéndonos parte de ellos.

En ocasiones Leonel se deja llevar por sus memorias, pero filtradas desde el presente, y entonces el razonamiento del narrador parece muy adulto. Lo mejor está cuando lo natural fluye. Lo más controversial aparece precisamente en lo que indiqué anteriormente, es decir, cuando el autor pone en el protagonista reflexiones que son inflamatorias para gente con diferente concepto de la vida. Eso se podría observar perfectamente en el cuento número 42, y en algunas viñetas aisladas.

El autor de En el barrio de los mangos cruza el umbral de la creación con un género difícil. La brevedad requiere de la perfección estética. La espontaneidad, la gracia de su obra, es realmente impresionante. Lo recomiendo para aquel que quiera disfrutar de un buen libro, creado desde los ojos de un nuevo principito.

Sobre el autor

Julio Benítez

Julio Benítez

Julio Benítez (Guantánamo, 1951) es profesor y escritor. Fue activista de los derechos humanos en Cuba. Ha publicado, entre otros libros, “En Glendale no hay ladrones”, “Las tres muertes de Gurrumina Robinsón”, “La reunión de los dioses” y “El rey mago”. Obtuvo el premio Regino Boti en 1990. Actualmente reside en Los Ángeles, California.

Artículos relacionados

2 comentarios

  1. Flora Bofill
    Flora Bofill diciembre 18, 09:30

    Lei el libro y me maraville porque tambien me trajo recuerdos, Leonel ha logrado plasmar una extensisima gama de sentimientos, experiencias y situaciones inigualables.
    Realmente, habiendo nacido en Matanzas, este Barrio de Los Mangos nos toca a todos y hasta la nostalgia se asoma al leerlo.
    Solo queda esperar que nos vuelva a sorprender con otra obra.

  2. Jackie Torres
    Jackie Torres diciembre 24, 01:14

    Excelente. Felicidades.

Escriba un comentario

Armando de Armas en el Festival VISTA:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Borrón y cuenta nueva

Adrián Morales

  No podemos seguir dándole brillo al pasamanos del Titanic. En la tierra que veo un sabio meteoro (puede ser un drone) extingue carbónico al tiranosaurio racionalista que se aferra

0 comentario Leer más
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más