Neo Club Press Miami FL

En temporada de la muerte de mi madre

 Lo último
  • La reina rota (II)                   qué pudiéramos darle a su llegada un caramelo y un columpio limpio desmedido por la diestra una señal una guía tirarle...
  • No creo en la vía pacífica                     No creo en la vía violenta me gustaría creer en algo —pero no creo creer es creer en Dios lo...
  • Sangra tu mirada bajo el caballo a Guillermo                   Sangra tu mirada bajo el caballo, roto el hígado tras una canción de Serrat no has de hacerle swing...
  • La reina rota (I)                   tengamos compasión que la reina está rota pocos saben es decir se demoran comprender compartir cercenar es difícil caer como caen...
  • Del absurdo                     Mi oficio es triste. Yo le doy de comer a los fantasmas. Húmedas, mudas hebras me acompañan. Ellos danzan sin...

En temporada de la muerte de mi madre

En temporada de la muerte de mi madre
Noviembre 30
11:20 2015

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Yo tenía los ojos en esa foto de niño
como los ojos vidriosos de un toro entristecido,
como solo en la tierra tenía yo los ojos
en esa foto en la que mi madre clavó dos alfileres
con la finísima delicadeza de una campesina;
que queriendo huir se quedó allí cuidando mi alma tanto tiempo
que envejeció sin cambiar sus prendas interiores,
como animal atado a un árbol envejeció mi madre,
yo la miraba con los ojos vidriosos de haber llorado mucho,
sola como una baliza olvidada en medio de las aguas.

Yo le tejí un vestido oscuro para su viudez
y lloré con ella sin saber a quién
por los muerto de la casa,
en la casa donde no había muerto gente alguna,
yo le leí Job Treinta y ella tornó su cara hacia la luz y se fue yendo
como una niña de regreso a casa
con los ojos vidriosos de haber llorado mucho.

Yo he llorado a mi madre
y ciertamente he llorado al que tuvo un día duro por igual,
una vida dura,
le he llorado públicamente como un hombre,
como un hijo enfermo,
mas ella andaba como buscando alguien o algo
olvidado en la vasta región de su memoria,
no me miró, no me maldijo o dijo nada
y entró riendo para siempre en los cuartos interiores de la muerte.

—————————
Del poemario Cazadores de la sombra del ave

Sobre el autor

Adalberto Ad Guerra

Adalberto Ad Guerra

Adalberto Guerra (Ad.Guerra). Nació en San Antonio de Cabezas, Matanzas, en 1967. Reside en Palm Beach, Florida, desde 1994. Poeta, narrador y periodista. Editor de la revista “La Cohoba Magazine”. Ha publicado "El desierto que canta" (Endowment for Cuban American Studies 1994 - Ant. de Poesía), "Reunión de ausentes" (2001- Ant. de Poesía). Recientes publicaciones: "Cazadores de la sombra del ave" (2009 - Poesía.) y "En el lenguaje lascivo de los perros" (2010- Cuentos).

Artículos relacionados

1 comentario

  1. Yamila Perez
    Yamila Perez Diciembre 07, 11:43

    Es hermoso este poema, gracias por compartirlo!

    Reply to this comment

Escriba un comentario

Cómo se le ocurre a Santos pedirle ayuda a Castro. El análisis de Montaner:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Félix Luis Viera

Un loco sí puede (fragmento)

Félix Luis Viera

                                                            25 Así es, así ha sido, mi psiquiatrico plástico, como tanto le he repetido, esta vida de loco tan dura que he llevado me fue tirando cada vez

1 comentario Leer más
  María Eugenia Caseiro

El presentador

María Eugenia Caseiro

A mi hermana Karin Aldrey, que acostumbra dirigirse al Mundo –Señoras y señores… –dice el hombre y se interrumpe. Lleva prendida en el guargüero la grotesca sequedad que intenta resolver

0 comentario Leer más
  José Hugo Fernández

¿Será eterno el adiós de Labrador Ruiz?

José Hugo Fernández

Muerto en Miami, en 1991, a los 89 años de edad, el escritor Enrique Labrador Ruiz es distinguible aún hoy entre lo más avanzado de la moderna narrativa cubana. Sin

0 comentario Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami