Neo Club Press Miami FL

Estados Unidos no quería intervenir Cuba en 1906

 Lo último
  • Estados Unidos y las revoluciones cubanas Contrasta el cómo nuestros ancestros recibieron las respectivas campañas periodísticas de los grandes medios americanos ante la primera y la última revolución cubana. En enero de 1869, cuando estos medios...
  • Sesenta años después de la borrachera El primero de enero de 1959 Fulgencio Batista huyó de Cuba y se inició la revolución cubana. Hace seis décadas de esa fecha nefasta. Nos reunimos un grupo de muchachos....
  • Navidades a la Vista   La Navidad, probablemente la celebración más importante del Occidente civilizado, conmemora el nacimiento de Jesucristo, hijo de Dios, en Belén. Tiene lugar el 25 de diciembre de cada año...
  • ¿Cómo y cuándo terminará el experimento cubano de Fidel Alejandro Magno? El 1 de enero de 2019 se cumplen 60 años de iniciada la Revolución Cubana. ¿Hasta cuándo durará ese engendro? El viernes 7 de diciembre de 2018, D. Luis Almagro,...
  • La desesperación latinoamericana Guy Sorman es un notable pensador francés. Publicó recientemente un artículo en ABC de Madrid titulado “El futuro retrocede en América Latina”. Es un texto brillante y desesperado. Bienintencionado, pero desesperado. Viene...

Estados Unidos no quería intervenir Cuba en 1906

Tomás Estrada Palma

Estados Unidos no quería intervenir Cuba en 1906
junio 10
16:30 2016

 

Don Tomás Estrada Palma, el primer presidente cubano, apostó a reelegirse a la brava en 1906. La respuesta fue el alzamiento de los liberales (Guerrita de Agosto) que habían postulado al general José Miguel Gómez como candidato presidencial.

En vez de procurar la salida negociada a la crisis que le proponía Theodore Roosevelt, entonces presidente de Estados Unidos, Estrada Palma se empecinó en renunciar a la Presidencia después de hacer dimitir a todo el Gabinete, con lo cual cancelaba toda posibilidad de ser sustituido según los procedimientos de sucesión previstos. Creaba así un vacío de poder que precipitó la intervención militar y administrativa de la Isla por parte de Estados Unidos.

El glorioso imperialista Teddy Roosevelt, pese a toda la tergiversación de la historiografía castrista, no quería aplicarle a Cuba su política del ‘big stick’ (expresión que suele traducirse como ‘gran garrote’). Roosevelt no deseaba la intervención, como todavía muchos creen. Todo lo contrario, intentó evitarla instando al presidente cubano a ser responsable y mostrar una actitud patriótica a fin de salvar la recién estrenada República. Pero Estrada Palma no estuvo a la altura y precipitó los acontecimientos.

Véase a continuación la carta que le envió Roosevelt a Estrada Palma:

“Encarecidamente le ruego que sacrifique sus propios sentimientos ante el altar de la prosperidad de su país y acceda a la petición del Sr. Taft de que continúe usted en la Presidencia el tiempo a su juicio necesario para que se establezca el nuevo Gobierno temporal, bajo el cual sea posible llevar a cabo las negociaciones para la paz. Yo envié a Cuba al Sr. Taft y al Sr. Bacon en virtud de los repetidos telegramas de usted manifestando que renunciaría, que tal determinación era irrevocable y que no podía continuar más tiempo en el Gobierno.

“Es evidente que, en las presentes circunstancias, su Gobierno es insustituible, y que la tentativa de mantenerlo o de dictar los términos indicados por usted respecto al nuevo Gobierno no significará otra cosa que el desastre o quizás la ruina de Cuba.

“Bajo su Gobierno, y durante cuatro años, Cuba ha sido república independiente. Yo le exhorto, en bien de su propia fama de justo, a que no se conduzca de tal suerte que la responsabilidad por la muerte de la República, si tal cosa sucediere, pueda ser arrojada sobre su nombre. Le suplico proceda de manera tal que parezca que usted, por lo menos, se ha sacrificado por su país y que lo deja libre aun cuando abandone su cargo.

“No sería usted entonces responsable de los desastres que más tarde pudieren, desgraciadamente, sobrevenir a Cuba. Llenará usted su misión como caballero y como patriota, si procede en este asunto de acuerdo con las indicaciones del Sr. Taft, y le ruego encarecidamente que lo haga así.”

Theodore Roosevelt
Presidente de los Estados Unidos de América

Sobre el autor

Nicolás Águila

Nicolás Águila

Periodista cubano con residencia en Madrid, licenciado en Filología Inglesa, Nicolás Aguila ha sido colaborador de numerosos publicaciones en varios países, entre ellas Cubanet y la Revista Hispano Cubana. Ha trabajado como docente universitario, traductor y editor de revistas médicas. Residiendo en Brasil obtuvo por concurso una beca de ICI para curso de profesores de español en Madrid. Ha realizado numerosos cursos de posgrado en el área de Lingüística Aplicada y enseñanza de idiomas en Cuba, Brasil y Estados Unidos.

Artículos relacionados

Radio Viva 24

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  José Hugo Fernández

Cuánto valor cuesta no tener valor (fragmento)

José Hugo Fernández

Para Imre Kertész, el célebre escritor húngaro, Premio Nobel de Literatura en 2002, “el destino del varón en esta tierra no es otro que destruir lo tierno y lo bello,

Leer más
  Luis de la Paz

En los tiempos difíciles de Heberto Padilla

Luis de la Paz

    En una remotísima tarde de verano, sería el año 71, o tal vez el 72, el escritor José Abreu Felippe, a quien tanto le debo, me mostró un

Leer más
  Alcides Herrera

No me hables más

Alcides Herrera

                  El futuro soy yo y en él me siento. Es su bar. Me rodea Copenhague y una brisa futura me acaricia

Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami