Neo Club Press Miami FL

Experto Ron: La debilidad de la manada depredadora: el líder

Experto Ron: La debilidad de la manada depredadora: el líder

noviembre 20
04:00 2012

0 EXPERTOEn un grupo de depredadores la democracia no existe. El cabecilla se impone sobre los demás por sus rasgos dominantes, ya sean físicos o psicológicos. Y su reacción es la que sigue el grupo. Por eso, como regla de conducta todos se supeditan a lo que él decida. Este defecto representa una ventajosa información  de táctica de combate para las posibles víctimas. Con la manada se precisa de un tiempo mayor que lo que el líder necesitaría para actuar él solo. Por tanto, la demora del grupo por ponerse a tono con su líder es una ventaja aprovechable para la defensa. Por ejemplo, si la reacción del líder es paralizada por lo inesperado por parte de la víctima, sea cual sea, la manada no actuará de inmediato contra ésta. Quedará  dubitativa, lo que sería convenientemente aprovechado por la víctima para huir y pedir auxilio.

El frágil concepto de liderazgo en la manada

En algunos grupos de depredadores, el puesto de líder cambia varias veces. Su permanencia está dada por el éxito que logre para la manada. El fracaso pondría su liderazgo en peligro. El líder de manada siempre está esperando a un rival que lo desafíe en su poder. Mas a veces este dominio es lo suficientemente brutal como para, y pese a los fracasos, mantenerlos unidos.

La capacidad de seguir al líder cada vez con mayor velocidad de reacción está dada por el cúmulo de depredaciones exitosas que la pandilla logre acumular como experiencia. Esto los hará  en extremo peligrosos.

Para la defensa de la víctima, el líder es el primer objetivo  

Por regla general, es el líder quien iniciará el primer avance en una acción depredadora contra la víctima.  ¿Cómo se podría identificar en caso de un acoso efectivo? Pues será el que lleve la voz cantante, el que increpe y sea el primero en  acosar a la víctima. También puede ser el que lleve un arma, instrumento de poder  que lo vuelve más  temible dentro del grupo.

Siempre es un azar creer que no se va a padecer daños al rendirse y entregar lo que uno lleva encima. Puede que no ocurra nada y se marchen con el botín, pero puede que no. Muchos han sufrido las consecuencias por esa pasiva colaboración con el que los agrede. Por simple sensatez, no podemos confiar en un pacto así si ha sido forzado por un brutal acoso. No son confiables las seguridades que nos puedan dar nuestros agresores. Consideran que lo que les interesa es la menor resistencia posible a sus intenciones. Así que ante las seguridades de rendirnos a ellos y entregar nuestros valores porque luego van a dejarnos marchar en paz, sin hacernos ningún daño… ¿por qué creerles?

A favor de la reacción de defensa se puede afirmar que el líder no se la espera y que lo tomará por sorpresa. Su valor y audacia muchas veces están retroalimentados por el número del grupo que comanda y eso lo hace descartar cualquier reacción defensiva por parte de la víctima acorralada.

Mas si la víctima decide luchar, las sienes, las pupilas, la garganta e ijares del líder son objetivos muy frágiles. No hacen falta conocimientos técnicos ni entrenamiento sofisticado para producir un daño eventual. Basta con tener serenidad y decisión suficiente como para golpear rápido, a  muy corta distancia, sin advertencia y con mediana fuerza para anular la actitud agresiva del líder y dejar paralizado al grupo ante su poderoso jefe derribado o sin reacción. Justo entonces la víctima debe salir corriendo, incluso pasando entre sus agresores si es necesario, y escapar pidiendo auxilio. Es muy poco probable que los maleantes reaccionen de inmediato. Su psicología de grupo también ha sufrido una buena sacudida.

Compartir

Sobre el autor

Neo Club

Neo Club

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Video destacado:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Kiko Arocha

Las deudas

Kiko Arocha

  Miró a su hermano menor con penetración, como miran los felinos, para decirle: —Te veo nervioso, suelta la botella que no va a pasar na. —Mira mi hermano, estoy

0 comentario Leer más
  Manuel Gayol Mecías

Fidel ha muerto

Manuel Gayol Mecías

  Las palabras y los muertos (Premio Internacional Mario Vargas Llosa, Universidad de Murcia, España, Seix Barral, 2007), del escritor cubano Amir Valle, trata sobre la muerte de Fidel Castro y los

0 comentario Leer más
  Jorge Olivera Castillo

Pan (de yeso) y circo

Jorge Olivera Castillo

                El circo no es el pasatiempo donde lavamos las llagas del hambre con sonrisas espontáneas y puras. Tampoco es el lugar para

0 comentario Leer más

Festival Vista Miami