Neo Club Press Miami FL

Idamanda y el secreto de la dinamita

 Lo último
  • Un Lilo que cuenta   Ya en la década del ochenta, andaba Lilo Vilaplana con sus historias a cuestas y los personajes que le gustaría interpretar. Buscaba con desesperación la manera de enunciarlas, le...
  • Fidel Castro y el chaleco de Sisborne   La ausencia de héroes establecidos, del mismo concepto de heroicidad como referente cultural, generó desde muy temprano en Thamacun lo que se conocería después como el fenómeno de “El...
  • Donde crece el vacío (IV)   Y aunque el pasado es un cuchillo que abre lentamente la memoria una ola cayó sobre mí, y me hizo sonreír sobre el muro del Malecón, volviendo a ser...
  • Carmen Alea Paz y el ojo inverosímil   Siempre me ha interesado lo que escriben las mujeres, tan vitales como capaces de ser la creación misma; y me refiero a tener la vitalidad de la buena literatura....
  • El pensamiento es memoria, la sabiduría, inteligencia   ¿Cuándo piensa uno? Obviamente, el pensamiento es el resultado de una respuesta, neurológica o psicológica. Es la respuesta inmediata de los sentidos a una percepción, o a la memoria...

Idamanda y el secreto de la dinamita

Idamanda y el secreto de la dinamita
noviembre 22
15:29 2015

 

“La gente necesita furiosamente atención, para el común de los mortales ser escuchados, atendidos, halagados, es tan decisivo como saltar a un bote en medio de un naufragio”, le recordó aquella noche Idamanda Rosael a Richard del Monte, mientras al fondo del dormitorio, en torno al croquis de la Refundación, Cuba Jr. hacía suines con implacable insistencia. “No importa si quien te entretiene resulta ser un manipulador, lo importante es que te llame diariamente por teléfono”.

Estaban sentados en torno a la máquina y Del Monte intentaba explicarle a Idamanda, ya durante un buen rato, por qué ni Cara’eCoco ni la Morena de la Luna podían compararse con el difunto Torofijo, quien a pesar de su trayectoria de abusador encapuchado había conseguido reunir una pandilla puntoCON en el corazón de La Playa, manejándola durante meses. “Escribía peoenemas, es verdad, pero de su decisión de convertirse en escritor dan prueba no menos de cinco libros publicados, además de otros tantos blogs puntoCON, anónimos o bajo su propia firma, y varios premios en el País de las Mandarinas”, le había dicho a propósito de Troloberto, mas Rosael conocía demasiado bien la naturaleza mandarina como para dejarse enredar por consideraciones adyacentes. “Precisamente, querido, Cara’eCoco, por ejemplo, solo imita, apenas trabaja y ni siquiera… –la sicóloga se detuvo luego de llevarse, con alarma, una mano a la boca–. De ahí que una vez establece la ecuación costo-beneficio tenga todo el tiempo del mundo para supuestamente preocuparse por su presa, halagarla y todas esas cositas”.

“¡Tonto, fue lo que nunca entendiste!”, saltó en defensa de su madre, en tono burlón, Cuba Jr. “¿Quién te dijo que a un Cara’eCoco, o a una Morena, les urgía ser libres? El primer interés es el reconocimiento de los demás, y el segundo el dinero… que te reconozcan y te atiendan es capital, o viceversa, porque en esto tampoco el orden de los factores altera el producto. En cualquiera de las dos variantes muy poco podías ofrecerles… ¡estabas demasiado ocupado con tu mujer, el trabajo, tu obra o jugando fútbol conmigo!”.

Del Monte ensayó una mueca de asentimiento e Idamanda acarició, riéndose, la cabeza de su hijo. Afuera, la cibercomedia de la feisbucosa arreciaba en sus avances –a pesar de que la conocía hasta el gato, la Morena de la Luna insistía en su persecución, empeñada en propagar infundios–, y Cara’eCoco no cesaba de pedirle a todos cuentos, decidido a dinamitar para siempre los caminos que conducían al Club de la Refundación, en el fragor de Playa Hedónica.

—————————————————————————————

Capítulo de la novela inédita La ciudad bajo los puentes (segunda parte de Erótica). Para adquirir la novela matriz, clic aquí

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Armando Añel

Armando Añel

Armando Añel (La Habana, 1966). Ghost Writer, fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas "Apocalipsis: La resurrección" y "Erótica", la compilación de relatos "Cuentos de camino", los poemarios "Juegos de rol" y "La pausa que refresca" y las biografías "Instituto Edison: Escuela de vida" y "Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios", entre otros. Vive en Miami.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

El comentario de Carlos Alberto Montaner. Por qué fracasará la Constituyente de Maduro:

Cuba y su Historia: José A. Albertini entrevista a José Abreu Felippe:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Ana Ajmátova

La mujer de Lot

Ana Ajmátova

Pero la mujer de Lot miró hacia atrás y se convirtió en una columna de sal. 14 Génesis Y el hombre justo acompañó al luminoso agente de Dios por una

0 comentario Leer más
  Waldo Díaz-Balart

La mente consciente: el misterio como creación

Waldo Díaz-Balart

Que te baste saber que todo es un misterio: La creación y el destino del Universo y tú. Sonríe, pues, ante ellos. No sabrás nada más cuando hayas franqueado las

0 comentario Leer más
  Alexis Rosendo Fernández

Ojo de gacela trunca

Alexis Rosendo Fernández

                    Ojo de gacela trunca: En mi ausencia –celoso león, rondo las alas que presagian el inevitable otoño: –Sin duda, abordemos

0 comentario Leer más

Festival Vista Miami