Neo Club Press Miami FL

¿Quién morderá primero el polvo?

¿Quién morderá primero el polvo?

julio 01
19:39 2011

 

De nada sirvieron los ritos bizarros a los cuales nuestro Duce se entregó en cuerpo y alma en las profundidades de la fábrica de nubes, ni los hechizos, ni la profanación de los restos mortales del padre de la patria para confeccionarse un amuleto. La enfermedad terminó por alcanzar al que se creía invulnerable, al que pretendía convencer a los venecianos de que era la reencarnación del ilustre hijo del Véneto. El tiro le salió por la culata. No le sirvió para nada aprovecharse de la superstición del pueblo, ni del miedo mágico, ni invocar al mundo de las tinieblas para controlar al mundo real.  Si los venecianos pecamos por creer en lo sobrenatural, no se nos puede reprochar que nuestras creencias nos induzcan a afirmar que todo esto le pasa al Duce por haber jugado sin ningún respeto con las fuerzas del más allá, que esas fuerzas ocultas lo están consumiendo y lo transformarán en un cascarón vacío. Tiene lo que se merece y esto nos debe recordar a todos lo frágil que es el ser humano y también que la lengua es el castigo del cuerpo.

La muerte ha estado rondando por los predios del partido del Duce. Se ha llevado a varios personajes que estaban llenos de odio y así lo demostraban con sus acciones. Todas fueron muertes naturales o accidentales y el Duce no se las puede achacar al Imperio. Ahora sufre en carne propia el dolor de todos aquellos que se sienten desamparados. En vez de tratar su enfermedad en alguno de los hospitales decrépitos y librados a su suerte por su propia negligencia de los asuntos de la República, ha preferido irse a Cerdeña, a casa de su mentor, el viejo tirano del cual no se sabe a ciencia cierta si es un doble o un clon del que fue el amo de la isla. Allí, lejos de sus coterráneos, estará ponderando cómo sobrevivir no sólo a sus dolencias sino también a los buitres que lo esperan en Venecia. Tal vez resultaría más fácil que le dijeran que no regrese, que ya alguien ocupó su silla, pues han surgido muchos pretendientes, incluso de su propia sangre. Sin embargo, todos están al acecho, vacilantes e inseguros. Se preguntan si esta historia no será otro ardid, otra trampa para justificar una purga en el gobierno y en el partido. Por algo será que ha encargado al Vampiro de Venecia de sus asuntos. Éste está muy bien enterado de todo lo que acontece en los pasillos de la fábrica de nubes y en los cuarteles y tiene fichados a todos los personajes relevantes.

La duda pronto será disipada con el regreso del Duce. Si parece débil y enfermo, su suerte estará echada. Ya su voz no asustará ni intimidará y aquellos que se arrastran ante él buscarán a otro amo, y los que se encuentran en su sombra y órbita albergarán la esperanza de reemplazarlo en el poder. Nadie sabe quién actuará primero, ni quién morderá primero el polvo, o si el Duce, sabiendo que ya no tiene nada que perder, se los llevará con él a la tumba. Ahora probablemente se dará cuenta de que todas las palabras que terminan en “mor” son importantes, entre ellas amor, humor, rumor, temor y tumor.

Más crónicas venecianas en: http://www.alexlib.com/cronicasvenecianas/

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

José Luis Borja

José Luis Borja

José Luis Borja nació en Francia de padres españoles refugiados de la guerra civil. Estudió ingeniería electrónica en Toulouse. Por el texto “Dulce Venecia” recibió el Segundo Premio del IIº Certamen Internacional de Cuentos “Jorge Luis Borges-2008”, de la revista SESAM (Buenos Aires, Argentina). Suya es la novela histórica “Aroma de caña fresca”. Reside en Miami.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Armando de Armas en el Festival VISTA:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Borrón y cuenta nueva

Adrián Morales

  No podemos seguir dándole brillo al pasamanos del Titanic. En la tierra que veo un sabio meteoro (puede ser un drone) extingue carbónico al tiranosaurio racionalista que se aferra

0 comentario Leer más
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más