Neo Club Press Miami FL

Jiribilla

 Lo último
  • Jiribilla Así es como termina el mundo, no con una explosión sino con un lamento. T. S. Eliot                 Esta mañana al levantarme He...
  • Sonámbulo                   Si fuera el enemigo al que le quebré su corazón cuando lo resucitaba de su propia violencia. Si pudiera mirar en...
  • Celda número cero (XIX)                   Yo asesiné en París a una muchacha, le recité a Verlaine, la llevé a Montparnase, ella creyó que estaba ingrávida en...
  • José Martí me escucha mientras llueve Dos patrias tengo yo: Cuba y la noche. José Martí                 Difícil, José, arrojar el tiempo montaña abajo y luego descender como si...
  • El Punto Nemo Ya sé que no soy incomprendido, lo supe al descubrirme donde se abandona un incomprensor, perdí mucho tiempo en esa etapa. El tiempo, lo único irrecuperable: a él no le...

Jiribilla

Jiribilla
diciembre 21
02:34 2017

Así es como termina el mundo, no con una explosión sino con un lamento.
T. S. Eliot

 

 

 

 

 

 

 

 

Esta mañana al levantarme
He encontrado, felizmente, bajo mi cama
Una bomba atómica.
Un objeto brilloso y tierno
Que desde sus reflejos de luz y metal
Parecía saludarme
Con una mirada mansa como una pluma.

Yo la estaba esperando, esa bomba mía
Hacía ya mucho tiempo
Con paciencia angustiosa
Porque no llegaba…
Y me sentía apabullado
Por la indolencia general…

Y era que a mi vecino del segundo piso
Le había llegado la suya hacía meses.
Aunque mucho más pequeña
Pero sólida y cristalina.
También, a la vieja de la quincalla
Dos cuadras arriba le habían enviado la suya;
Una preciosa bomba con pelo crespo
Y un collar de perlas.

Y yo sabía que por toda la ciudad
Seguían llegando bombas a diario:
El bodeguero recibió una de color azul añil,
Y a la maestra de mi hijo
Le mandaron la suya con talco de arroz en la cara
Y carmín en los labios.

La gente elogiaba sus bombas asombrosas
Porque eran un regalo ineludible
Para el progreso humano…
Y mientras las bombas continuaban arribando día y noche
Por correo, paquetes expreso,
Y hasta atadas a palomas mensajeras
Más alegres se tornaban los vecindarios,
Más alborotados jugaban los niños…

Las bombas se habían convertido
En seres con cuerpo y alma:
Unas venían vestidas con batilongos de amas de casa.
Otras parecían putanas jóvenes oliendo a perfume barato,
Inclusive, a un joven lisiado
Al otro lado de la ciudad le había llegado
El último modelo de la bomba bailarina;
Ésa daba vueltas y vueltas como un trompo
Por toda la casa.

La ciudad entera festejaba.
La muchedumbre no cabía en sus cuerpos.
La realidad se había pertrechado
Bajo techos y azoteas:

Al fin, la naturaleza había, una vez más
Desempolvado sus tantos absolutos
Para colocar en las manos
De la gente simple
El futuro de la humanidad.

Sobre el autor

Félix Rizo

Félix Rizo

Félix Rizo Morgan nació en Matanzas, Cuba, y reside en los Estados Unidos desde 1967. Curso estudios de Ciencia y Magisterio y obtuvo una Maestría en Educación en St. Peter's College. En 1989 ganó el premio Dos Ríos por su ensayo "Cuando cabalgan los tigres", un estudio sobre las dictaduras latinoamericanas. Ha publicado el libro de cuentos "De mujeres y perros" y la novela "El mundo sin Clara". Cuentos, poemas y ensayos suyos han aparecido en diferentes publicaciones de Estados Unidos y América Latina. Cuenta también con una obra dramatúrgica inédita.

Artículos relacionados

Radio Viva 24

Carlos Alberto Montaner – El por qué de los ataques acústicos en Cuba

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Ray Faxas

Cuatro tristes cubanos y un libro feliz

Ray Faxas

Mi casa es breve, solo está en mis ojos. Pero es de noche, soy patria, estoy cansado― y no encuentro mis ojos por ninguna parte. (La guerra de los dioses,

Leer más
  Félix Rizo

Jiribilla

Félix Rizo

Así es como termina el mundo, no con una explosión sino con un lamento. T. S. Eliot                 Esta mañana al levantarme He

Leer más
  Gastón Baquero

Cristo en Navidad

Gastón Baquero

En los observatorios astronómicos chinos se anotó esa noche un raro fenómeno en la esfera celeste. Los hombres de ciencia, los técnicos, se limitaron a inscribir en sus tablillas el

0 comentario Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami