Neo Club Press Miami FL

Jorge Luis Llópiz y sus Mudanzas

Jorge Luis Llópiz y sus Mudanzas

Jorge Luis Llópiz y sus Mudanzas
diciembre 15
02:15 2014

El tema de la narrativa del exilio, tan prolijo e infelizmente conocido en Cuba, impone su signo dominante, pero también abre brechas para nuevos temas emergentes, con una renovación de temáticas y recuperación de técnicas narrativas conjugadas de lirismo. Y por encima de todo, con una inserción plena en la tradición cuentística cubana, más allá de toda circunstancia.

Ejemplo de ello es la obra que ponemos hoy a consideración. Insertada en la más genuina tradición y enlazada a referentes insulares, el libro de cuentos Mudanzas, de Jorge Luis Llópiz Cudel, nos regresa a una unidad irrompible, pues sus nexos referenciales no se limitan a un segmento geográfico ni tan siquiera socio/cultural, ni son fragmentos desgajados de nuestra literatura: son parte del gran tronco que se apoya en la palabra escrita, patrimonio de todos.

Mudanzas abre compuertas a un narrativa donde la imaginación tiende constantes trampas a la razón, para decirnos que la realidad es pura imagen de las cosas, y la vida es un constante cambio o “mudanza” de roles. Los cuentos que nos presenta son a veces metáforas (sucedáneos de realidades), donde el espacio da lugar a lo impredecible e inesperado. O, quizás, secretamente esperado por temido.

El azar es el sujeto preferido, disfrazado de personaje, según sea la anécdota a contar. El libro abre con la pieza corta “Pico de gallo”, tesis que pre-anuncia no lo que “se es” sino lo que “se quiere que sea”. El reclamo de un cantante aclamado por una fama fundada en el absurdo de cada vez cantar peor. O como nos dice el autor con gran dosis de humor:

Sin la gente –le regaño pellizcándolo— eres un montón de porquería. O cantas como gallo, o te desplumo aquí mismo. La amenaza palideció al artista. Pedro estuvo a punto de protestar: “no mas berridos. Puedo hacerlo mejor”, pero se trago las argumentaciones. El publico continuaba pateando en el suelo exigiendo el regreso de Pico de Gallo.

Entonces se paró en puntillas y giró como un trompo al ritmo de la música. Dejó a Pico de Gallo cacarear a todo pulmón. Con la mano izquierda tapó su oído y berreó a más no poder mientras el público coreaba: “Bravo, Pico de Gallo! Bravo!” . 

  “Escalera de triunfo”, el segundo de los cuentos, es una parábola del juego de azar, con todos los riesgos del equilibrista –nos diría Eliseo Diego— que entrañan las probabilidades equidistantes del triunfo y el fracaso, en este caso, la perdida de la propia vida. Sobre una vibrante y trágica anécdota, se teje la urdimbre de las posibilidades, donde la vida es una carta más a jugar. La tremebunda sorpresa del final, donde el muchacho totalmente ajeno a su propia tragedia es fusilado, nos sorprende a su vez con el mayor pathos: la crudeza de una realidad harto conocida. Esta pieza nos propone el absurdo desde otra óptica: no es el montaje de lo fantasioso sobre la realidad, sino la realidad como un montaje fantasioso, que como tal nos sobrecoge más.

Ivette Fuentes y Jorge Luis Llópiz durante la presentación del libro en el Festival VISTA

Ivette Fuentes y Jorge Luis Llópiz durante la presentación del libro en el Festival VISTA

Angel Velázquez Callejas, Joaquín Gálvez, Jorge Luis Llópiz y María Isabel Alvarez en VISTA

Angel Velázquez Callejas, Joaquín Gálvez, Jorge Luis Llópiz y María Isabel Alvarez en VISTA

El cuento “El guardián”, una de las piezas más sobrecogedoras del libro, nos envuelve en una historia de amor filial que sorprende por el giro sobrenatural que adquiere, casi sin percatarnos de ello, pues el elemento fantasioso que se intercala en la historia no nos aleja de la anécdota narrada, sino que la recarga con una mayor ternura, sentimiento que une y reúne dos planos: real e imaginario, con los lazos amables y misteriosos del amor.

Este mismo sentimiento de amor es el que subyace y sostiene “Estatua de amor”. La perspectiva fantástica y la real se unen en dos personajes, el hijo y la madre, para crear una organicidad tan rotunda que el absurdo se desgrana para decirnos que todo es una infinita posibilidad –como nos recordara el poeta Lezama Lima— y que todo es un “atento mirar” para poder ver lo que sostiene la fluencia caprichosa de la vida.

“Mudanzas” es una pieza totalmente sensorial, donde los juegos de color, insistiendo en los azules, van cambiando el tono de la narración, embadurnando de vitalidad ora el lienzo, ora la modelo, para recalcar que los sentidos pueden ser engañosos, y que la tonalidad es la visión que nace de un sentimiento íntimo, más allá de la falacia de la realidad. Las constantes “mudanzas” van creando un calidoscopio que centellea con luz propia en una narración totalmente fenomenológica, y que en su sencillez de tesis, sin embargo, esconde la profunda filosofía del concepto husserliano de las “objetividades esenciales”, donde se presenta la realidad como una apariencia cambiante bajo una mirada que hurga en las transparencias de lo sensorial.

Dividido el libro en pequeños grupos de cuentos, Mudanzas, Confesiones, Diarios, Reflejos, Leyendas, Jorge Luis Llopiz va reforzando una tesis que repite una y otra vez: la movilidad de la vida, y la falacia de la apariencia. La fugacidad con que se nos ofrecen las imágenes ahora fabuladas, nos habla de una fluencia inapresable. Nada más es la vida.

A tono con los grandes maestros de la narración hispanoamericana, nos complace ver fluir sobre estas piezas cortas, apremios de fugacidad y a la vez grandiosas por su intensidad de contenido, el aura de los clásicos: Horacio Quiroga, Julio Cortázar, Virgilio Piñera, Eliseo Diego. La imaginación desbordante de Jorge Luiz Llopiz nos alerta y nos llama la atención: no confundirnos con la nube que vuela, pues puede ser la sombra de unos pasos en la arena. Como los antiguos sabios, este autor contemporáneo nos vuelve a decir, en la sencilla paráfrasis de un diálogo en la esquina de Alejandría, que todo es uno y múltiple a la vez. Solo se trata de saberlo ver.

Sobre el autor

Ivette Fuentes de la Paz

Ivette Fuentes de la Paz

Ivette Fuentes, doctora en Ciencias Filológicas y licenciada en Lengua y Literatura Hispánicas, conferencista e investigadora literaria, es directora de la revista Vivarium. Autora de "José Lezama Lima, hacia una mística poética" (Editorial Verbum) y "La cultura y la poesía como nuevos paradigmas filosóficos" (Editorial Oriente), entre muchos otros libros, Fuentes es especialista en el grupo Orígenes. Tiene un Diploma de Estudios Avanzados y Grado por la Universidad de Salamanca. Reside en La Habana.

Artículos relacionados

2 comentarios

  1. Callejas
    Callejas diciembre 22, 22:55

    La resena de Ivette Fuentes de la Paz sobre el libro de

  2. Callejas
    Callejas diciembre 22, 22:59

    La resena de Ivette Fuentes de la Paz sobre el libro de Jorge luis Llopiz es magnifica.

Escriba un comentario

Carlos Alberto Montaner entrevista a Catalina Serrano

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Borrón y cuenta nueva

Adrián Morales

  No podemos seguir dándole brillo al pasamanos del Titanic. En la tierra que veo un sabio meteoro (puede ser un drone) extingue carbónico al tiranosaurio racionalista que se aferra

1 comentario Leer más
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más