Neo Club Press Miami FL

Jurados por la libertad de Cuba

 Lo último
  • Trump y el nuevo orden cultural A la pregunta de por qué el pueblo estadounidense volvería a elegir a Donald Trump a pesar de sus desplantes en Twitter, he respondido en el programa El Espejo, de...
  • No a la metatranca   Algunos no se acaban de enterar que estamos en la era del artículo corto, del post y las redes sociales. Ya pasaron los tiempos del teque y la metatranca,...
  • El sudor En infinidad de ocasiones los españoles me preguntan si echo de menos a Cuba; si la extraño, como se dice en cubano. Y bueno, siempre me ponen en un aprieto,...
  • El azar y la dicha   La suerte es loca y a cualquiera le toca. Y al que le tocó le tocó, como a la hermana menos agraciada del cuento, que sobrevivió a la epidemia....
  • Dialogar, un arte y una virtud   Muchas veces es el hábito de seguir el impulso de nuestras pasiones el que impide una buena comunicación. Yo blasfemaba todo el día, muchas veces a viva voz y...

Jurados por la libertad de Cuba

Jurados por la libertad de Cuba
Enero 22
16:51 2016

 

Hoy, conversando con un recién llegado de Cuba, y dando catequesis, le explicaba que parte del éxito en el exilio radica en desconectar con esa mentalidad desesperada del regreso a Cuba. No le hablaba de la anulación de tal deseo, sino de la postergación del mismo, o de la no co-dependencia depresiva de tal acción del regreso victorioso.

Y hablando le comenté que por eso yo no había querido que mi pareja fuera. Primero, por lo costoso. Segundo, porque si nosotros vamos es “a meternos en balacera”.

A lo que el cubiche, noble y de buen corazón, me replicó:

—Exacto, ¿e ir a Cuba a meterse en “balacera” para qué? ¿Qué resuelven con eso?

Sin ánimo de poner la charla tensa, algo que me sucede a menudo, pero con ese botón de respuesta rápida que tengo, en buen tono le contesté:

—Se resuelven muchas cosas, se cambian muchas cosas. Lo que sí no podemos es ir a Cuba y no hacer nada. O vamos a Cuba y la armamos con los nuestros, o nos quedamos aquí en exilio y resistencia desde el destierro. Pero meter con la cara, eso nunca.

Un minuto del silencio entre el recién refugiado y yo, tan hondo que me quedé pensando cómo remediarlo, cómo explicarle. A lo que una parábola saltó en mi mente, pues sabía que era un muchacho de barrio. Le dije:

—¿Tú has visto a los Abacuas? —me hace un ademán afirmativo mientras sus ojos se iluminan— ¿Has visto que ellos tienen que hacer lo que tienen que hacer por ‘la hermandad’? Tienen que cumplir con sus principios sin medir las consecuencias, ¿cierto? Los que están fuera no entienden, pero el que está dentro sí. Y eso es porque los abacuas están ‘jurados’. Pues entonces, para que comprendas, nosotros estamos jurados también.

Mi noble cubiche me sonrió. Lo había comprendido todo. Un aire de respeto se respiraba. Yo sonreí, porque internamente me asombraba de la metáfora comparativa que había ingeniado para explicar mi actitud, la nuestra, ante la vida.

Sí, estamos jurados. Jurados por la libertad de Cuba.

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Ana Olema

Ana Olema

Ana Olema (1986) estudió en la “Cátedra de Arte de Conducta”, de Tania Bruguera, y su obra ha sido expuesta en La Bienal de Corea del Sur (2008), La Bienal de La Habana (2006, 2009) y La Bienal de Liverpool (2010), entre otras. Ha participado además en exposiciones colectivas como “Muestra de obras 2005-2007 correspondiente a la investigación de la artista sobre La educación en Cuba”, del Proyecto “Inventario”, y “La parte maldita”, con curaduría de Víctor Albarracín y María Isabel Rueda. Ha hecho también dirección de fotografía y fue productora y coordinadora del programa de Residencia Batiscafo. Reside en Estados Unidos.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Cómo se le ocurre a Santos pedirle ayuda a Castro. El análisis de Montaner:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Del amor y otros milagros

Adrián Morales

Mientras no exista una conducta moral individual estrictamente limpia, todo lo demás son mandangas. Caro Baroja Una Deontología de la(s) Preciosa(s) Costumbre(s) Queridos amigos. No somos Amados por lo que

0 comentario Leer más
  Félix Luis Viera

Un loco sí puede (fragmento)

Félix Luis Viera

                                                            25 Así es, así ha sido, mi psiquiatrico plástico, como tanto le he repetido, esta vida de loco tan dura que he llevado me fue tirando cada vez

1 comentario Leer más
  María Eugenia Caseiro

El presentador

María Eugenia Caseiro

A mi hermana Karin Aldrey, que acostumbra dirigirse al Mundo –Señoras y señores… –dice el hombre y se interrumpe. Lleva prendida en el guargüero la grotesca sequedad que intenta resolver

0 comentario Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami