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Kota Koti contra los dragones de la maledicencia

Kota Koti contra los dragones de la maledicencia

abril 07
16:41 2012

1-0_kota_autoKota Koti no usa Circle Lens ni se ha operado la nariz. Ya basta de conjeturas envidiosas. Kota Koti no es un robot ni los lentes de contacto Circle Lens pueden agrandar los ojos, sino el iris de los ojos, que ni es lo mismo ni remotamente se escribe igual. Kota Koti es un ángel que nunca matarán las lenguas de fuego de los dragones de la maledicencia.  Kota Koti vuela a la altura de sus cabezas, saca su espada y… ¡zas!

Esos ojos que nos miran desde la profundidad insondable del universo pueden detener el mar. ¿Cómo no van a hipnotizar a los dragones, por muchas cabezas que broten de los pescuezos cortados, por muchas lenguas que abracen con su fuego truhán el inconsciente colectivo? Kota Koti. Koti Kota. Toca Toqui. Tiqui Taca. Chupi Chupi. Ella se llama Dakota Rose Ostrenga, y no hay dragón capaz de manchar su reputación de Barbie divinamente humana. Ni Venus Angelic ni su hermana Kiki Kannibal ni los emisarios del apocalipsis robótico en Youtube. ¡Nadie!

“Otorgar tanta importancia a la apariencia física puede traer graves consecuencias”, arremeten los dragones contra Kota Koti, “problemas de ansiedad, estrés, depresión, anorexia, bulimia…”. Poco falta para que de las lenguas ardientes  brote la acusación final: Kota Koti es una epidemia que debe ser erradicada, un cáncer terminal, un nuevo tipo de sida resistente al porvenir. Kota Koti o la muerte de la autoestima. ¿Acudirá el FBI a su casa de Orlando para arrestarla? ¿Obama la desterrará a Guantánamo? Los dragones escupen fuego y Kota Koti blande su espada. Toca toca. Tiqui tiqui.

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