Neo Club Press Miami FL

La bondad no se negocia

 Lo último
  • Trump y Putin o las amistades peligrosas A Donald Trump se le ha alborotado el avispero. Culpa a la prensa de sus desgracias, pero no es verdad. Él es el responsable de todas sus desdichas. Si le...
  • Cuba, 20 de mayo y anexionismo Estoy convencido (porque he necesitado y he querido convencerme) de que en el fondo el anexionismo es un refugio desesperado pero indeseable, como toda forma de suicidio. Porque se trata...
  • Todo el poder para las empresas de gerencia pública Fue muy afortunado que a la señora Le Pen la pulverizaran en las urnas. Macron duplicó su votación. El fascismo y el comunismo, su primo hermano, son siempre malas noticias....
  • ¿Por qué Nicolás Maduro se saca de la manga una nueva Constitución? Tiene cuatro objetivos seguramente recomendados por los fogueados operadores políticos cubanos: Maduro cree que necesita tiempo para mejorar su imagen. Sigue cayendo en todas las encuestas. La última, la de...
  • El continente invisible América Latina es, para bien y para mal, el continente invisible. Para bien, paradójicamente, se demuestra en el triste caso venezolano. Cuando Nicolás Maduro amenaza a Estados Unidos o a...

La bondad no se negocia

Fotomontaje de Delio Regueral

La bondad no se negocia
diciembre 24
00:21 2015

 

A lo que asistimos no es a una crisis monetaria y coyuntural sino a una crisis mundial de valores. Luego de la caída del muro de Berlín, parecería que el pensamiento de David Ricardo y Adam Smith fagocitó definitivamente el de Carlos Marx y se hizo omnipresente. Sin embargo, “periódicos” sismos de los mercados de valores (el tequilazo mexicano, los tigres de papel mojado asiáticos, los zig zag de la economía japonesa, el incongruente baile del oso ruso, el efecto tango o el desplome de Wall Street) pueden estar indicando que la economía mundial está asentada sobre bases movibles, que en un momento determinado pueden dejar en el piso los sueños de miles de millones de seres humanos.

Tal vez esas “volatilidades” estén dejando al descubierto que tanto Marx como Smith u otros se equivocaron en querer que toda la economía se ajustara a un determinismo esquematizado, una formulita sencilla, el automatismo del mercado o de la historia no se pueden dar por sentados. Ambos no pudieron vislumbrar el capital de alta gerencia de los países desarrollados, el comercio de intangibles, la mundialización y los primeras golondrinas de la Sociedad del Conocimiento. Ninguno pudo llegar a concebir que el mercado, más que gobernado por una dinámica interna, está supeditado a un entramado global de seres pensantes (la sociedad como ecosistema), que no podía asumir lo verdadero y valioso como lo que un cierto criterio momentáneo y sectorial considera útil y pagable. Nunca vieron funcionando la especulación en las bolsas de valores (capitalismo especulativo, capitalismo de casino) como el motor central de la economía, como impuso Wall Street. Pero además: ¿Qué lógica, es la que nos debe mantener indefinidamente en esta discusión del siglo XIX Ricardo-Smith-Marx en pleno siglo XXI?

Los llamados mercados de valores han sido y son sólo edificios para la puja y la concretización de ciertas especulaciones humanas, para fijar precios y ampliar ganancias, pero no para crear o acrecentar valores. Ello se reflejaría en que estamos comercializando cosas artificialmente valorizadas, con precios no sostenibles y artificialmente sesgados por los advertisements, valores de consumo irreales, etc. Se dice que una de las principales leyes del marketing es fabricar lo que se puede vender y no vender lo que se pueda fabricar. Ello niega todo el análisis de Marx, como de Ricardo-Smith. He ahí el SIDA económico, reflejado de una u otra manera en diversos puntos del orbe: la insinceridad de la economía, sus cálculos equivocados sobre los valores y su pretensión de inundar al mundo de cosas vendibles, aun al costo de enormes campañas publicitarias, venta engañosa de cuentecitas de colores, competencia desleal, monopolios globales, basureros que engordan, la mano interesada de los gobiernos, etc.

El mundo lo que está reflejando es un cansancio por los ganadores a toda costa, hacia banqueros que son peores que los peores usureros. Estamos ante una crisis de valores, pero no del valor monetario estrecho que los financistas y economicistas creen omnipotente, sino de valores integrales, intangibles, inalienables, que son la parte más importante de los valores que no se pujan en los mercados: la inteligencia, la precaución y la bondad humana.

La humanidad no es un negocio. La bondad no se negocia.

Sobre el autor

Andrés R. Rodríguez

Andrés R. Rodríguez

Andrés Rodríguez (Santa Clara, 1952) es licenciado en Ciencias Biológicas, especializado en Biología Marina. Es autor de los libros "Manual de campo del Atlántico Noroccidental", "Lista de nombres comunes y científicos de peces marinos cubanos", "Breve Diccionario Pesquero", “Ecología actual, conceptos fundamentales” y "Fábulas vivas", entre otros. Actualmente es consultor para varios proyectos de pesca, turismo y medioambiente, periodista para TV Radio Miami y asociado de Leader Media Group en Miami, la ciudad en que reside.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Luis Jiménez Hernández

Los peces no bailan rumba

Luis Jiménez Hernández

Imperceptible, el tenedor choca de regreso contra los dientes, luego la boca de Berenice García, que disimuladamente evita atraer la atención de los otros comensales con los sonidos de sus

0 comentario Leer más
  Rebeca Ulloa

El dulce del frasco

Rebeca Ulloa

¡Qué susto! Tres de la madrugada y aquel teléfono timbra que timbra. En un segundo pensé diez mil cosas y ninguna buena, por cierto. Un sí, seco y adormilado del

0 comentario Leer más
  Ana Ajmátova

La mujer de Lot

Ana Ajmátova

Pero la mujer de Lot miró hacia atrás y se convirtió en una columna de sal. 14 Génesis Y el hombre justo acompañó al luminoso agente de Dios por una

0 comentario Leer más

Festival Vista Miami