Neo Club Press Miami FL

La extraña muerte del cooperante Jorge Juan Guerra

La extraña muerte del cooperante Jorge Juan Guerra

La extraña muerte del cooperante Jorge Juan Guerra
octubre 29
20:45 2014

Falleció un cooperante cubano a los 20 días de llegar a la República de Guinea. Y la noticia ha sorprendido sobremanera. Primero, por la rapidez con que ha ocurrido la primera muerte de un miembro de la brigada cubana antiébola en el África Occidental. Y segundo, porque no es habitual que el régimen ofrezca información detallada sobre internacionalistas fallecidos in situ. La nota del Minsap, publicada en el diario Granma, informa hasta la hora exacta del fallecimiento según los dos meridianos:

“En el día de ayer, 26 de octubre, a las 2:09 p.m. hora de Cuba y 6:09 p.m. de Guinea Conakry, falleció el colaborador Jorge Juan Guerra Rodríguez, a la edad de 60 años, Licenciado en Economía, de la provincia de Sancti Spíritus, a consecuencia de un Paludismo con complicación cerebral”.

No pocos comentaristas, en Facebook y otros foros, han expresado sus dudas o interrogantes sobre el caso. A mí, particularmente, me llamó la atención la edad del difunto, pues tenía entendido que los colaboradores de la misión antiébola se seleccionaban preferentemente entre los 35 y 50 años y, en todo caso, sin rebasar la edad de 55 años.

Algunos se han preguntado con extrañeza qué pintaba un licenciado en Economía en una misión médica. Lo cual en definitiva no resulta raro. No es de extrañar que en una brigada médica tan numerosa participe personal no sanitario que incluya administrativos, traductores y “compañeros” (segurosos, en el argot cubano) que fiscalicen y controlen al rebaño.

Otros cuestionan quién recibe y a cuánto asciende el pago del seguro de vida a tenor del convenio con la Organización Mundial de la Salud (OMS). Hasta donde tengo noticias, las cláusulas del seguro de vida de los cooperantes no parecen haber traspasado la barrera del secretismo castrista, pero no hay que dudar que el Estado cubano se quede con la mayor tajada como primer beneficiario.

Y, por último, hay quienes ponen en duda la versión del contagio inmediato y la rápida resolución mortal de la infección. Según la nota oficial, Guerra Rodríguez llegó a Guinea el pasado 6 de octubre y el día 22 de ese mes ya presentaba los síntomas de la malaria o paludismo, para morir cuatro días después. Un desenlace fatal sin duda fulminante.

Mas, no obstante el posible escamoteo de datos esenciales y la conocida falta de transparencia del régimen, no deja de ser verosímil que el cooperante haya sufrido a los pocos días de llegar al país africano la picadura de un mosquito trasmisor del paludismo (del género Anopheles), y que este probablemente le haya inoculado el Plasmodium falciparum, el más letal de los cuatro parásitos de ese género causantes de la malaria.\

Según la OMS*, los síntomas (fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y vómitos) aparecen generalmente entre los 10 y 15 días posteriores a la picadura del mosquito infectivo, siendo los viajeros procedentes de zonas sin paludismo muy vulnerables a la enfermedad. Si no se trata en las primeras 24 horas, el paludismo por  P. falciparum puede agravarse y resultar mortal.

De la información oficial del Granma se infiere que el diagnóstico y tratamiento sintomático inicial de “cuadro diarreico por trastorno alimentario” fue fatalmente erróneo. Cuando se llegó a la conclusión tardía de que se trataba de paludismo, luego de haberle realizado innecesariamente las dos pruebas del ébola, el paciente ya se había agravado de manera irreversible.

De modo que la muerte fulminante del cooperante Guerra Rodríguez, además de por la edad y vulnerabilidad del paciente, se explica sobre todo por el diagnóstico inicial equivocado y la tardanza en aplicar el tratamiento correcto. Se trata de un caso claro de negligencia y mala praxis médica. Sin la menor duda.

—————————————————-

* Paludismo. Nota descriptiva N° 94 de la OMS. Marzo 2013

http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs094/es/

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Nicolás Águila

Nicolás Águila

Periodista cubano con residencia en Madrid, licenciado en Filología Inglesa, Nicolás Aguila ha sido colaborador de numerosos publicaciones en varios países, entre ellas Cubanet y la Revista Hispano Cubana. Ha trabajado como docente universitario, traductor y editor de revistas médicas. Residiendo en Brasil obtuvo por concurso una beca de ICI para curso de profesores de español en Madrid. Ha realizado numerosos cursos de posgrado en el área de Lingüística Aplicada y enseñanza de idiomas en Cuba, Brasil y Estados Unidos.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Armando de Armas en el Festival VISTA:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Borrón y cuenta nueva

Adrián Morales

  No podemos seguir dándole brillo al pasamanos del Titanic. En la tierra que veo un sabio meteoro (puede ser un drone) extingue carbónico al tiranosaurio racionalista que se aferra

0 comentario Leer más
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más