Neo Club Press Miami FL

La muerte de José Antonio Echeverría

La muerte de José Antonio Echeverría

La muerte de José Antonio Echeverría
marzo 15
21:39 2015

No es exacto que José Antonio Echeverría (JAE) fuera asesinado por la policía batistiana, como tantas veces se ha afirmado lo mismo en medios cubanos del exilio que de la Isla. Su muerte, el fatídico 13 de marzo de 1957 (13-M), no fue en realidad lo que se dice un vil asesinato. El carismático líder de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y de su brazo armado, el Directorio Revolucionario (DR), cayó en un enfrentamiento con un carro patrullero de la Policía —perseguidora se le llamaba entonces— que tuvo lugar tras la toma de Radio Reloj, en el cuarto piso del edificio de la antigua CMQ.
.
La emisora, situada a unos pasos de la céntrica esquina de M y 23, en La Rampa, fue tomada a punta de pistola por JAE, acompañado de Fructuoso Rodríguez y Joe Westbrook (los tres llegados en el segundo carro), más José Assef y Pedro Martínez Brito, que habían llegado en el primer carro, para constituir un comando de cinco hombres. Los otros dos que venían en el mismo automóvil de JAE (Otto Hernandez y Carlos Domínguez, conocido como el Chino) se quedaron afuera vigilando la entrada de la emisora. Al mismo tiempo, el primero y tercer carros interrumpían el tránsito en las calles 23 y 21, esquina con M, a fin de poder hacer frente a cualquier patrulla policial o algún contratiempo inesperado. En total, la acción contó con 15 militantes del DR, distribuidos en tres automóviles. (Véase el gráfico animado con la disposición táctica de los tres autos para una mejor comprensión en: http://www.juventudrebelde.cu/UserFiles/Flash/asalto-historia-13-marzo-1957-cuba/index.swf )
.
La finalidad de la toma de Radio Reloj era movilizar al pueblo con la noticia de la supuesta muerte del presidente Batista durante el asalto al Palacio Presidencial, una operación comando de gran envergadura coincidente con la hora en que JAE dirigiría su “alocución al pueblo de Cuba” por Radio Reloj, hacia las 3:20 de la tarde del 13-M. Mas sucedió que la alocución fue cortada y no pudo oírse en su totalidad, además de que tampoco fue “ajusticiado revolucionariamente el dictador Fulgencio Batista [en] su propia madriguera del Palacio Presidencial”. No se cumplió, por tanto, el objetivo estratégico más que evidente del 13-M: adelantarse a Fidel Castro en la toma del poder. Al contrario, con el desangramiento del DR y la caída de algunas de sus principales figuras se le allanó el camino a un nuevo y más implacable dictador. Para más inri, los más cercanos compañeros de JAE en el DR, que sobrevivieron al batistato, traicionaron su legado ético y político plegándose al castrismo, entre ellos tres de los que iban en su mismo carro, un flamante modelo del año aparentemente alquilado por Carlos el Chino Figueredo*.
.
El Ford 57, color crema y verde-azul, en que partió el grupo de JAE desde la emisora con rumbo a la cercana Universidad de La Habana, tras la lectura interrumpida de la alocución radial, fue el único de los tres automóviles participantes en la acción que siguió el plan preestablecido para la retirada: subir por la calle M, doblar a la derecha por Jovellar (Avenida 27 de Noviembre) hasta el final e inmediatamente entrar en la Avenida de la Universidad. Al adentrarse en esta vía, el carro se topó de pronto con una perseguidora que al parecer hacía un recorrido de rutina. Según algunas fuentes, el Ford fue interceptado por el patrullero; según los más, incluyendo el testimonio del propio conductor, el Chino Figueredo, este dio un corte o timonazo tal que chocó con la perseguidora. Sea como fuere, el caso es que Echeverría cayó en la calle al costado del recinto universitario, al borde de la acera de enfrente, cerca de la intersección de la calle L con la Avenida de la Universidad, mientras sus compañeros corrían hacia la esquina para guarecerse de la balacera y luego seguir corriendo hasta la Colina.
.
Fructuoso Rodríguez, que iba en el grupo de JAE y era su número dos, sobrevivió poco más de un mes al 13-M, pero tuvo tiempo de contar, en carta a Rolando Cubela (que se hallaba en Miami), los detalles del acto temerario que le costó la vida al prestigioso líder estudiantil, conocido como Manzanita por los estudiantes en general y como el Gordo por sus amigos y compañeros más cercanos. A continuación reproduzco lo que contó Fructuoso en dicha carta:
.
“El Gordo cayó como un valiente. Con desprecio absoluto de su vida avanzó sobre una perseguidora y les disparó por la ventanilla. Cayó al suelo y volvió a pararse sobre sus rodillas y sacando un revólver (que le había quitado a un soldado**) volvió a tirar por la ventanilla para dentro: en ese momento una ráfaga de ametralladora lo remató”.
.
Este acontecimiento siempre ha sido abordado con reticencias testimoniales y escamoteos de la verdad histórica, seguramente con la intención de no empañar la imagen de los mártires revolucionarios, al punto de que se hace difícil recomponer los hechos a partir de testimonios fragmentarios y contradictorios de los sobrevivientes a los sucesos del 13-M. Conclusión, que se le teme al relato crudo de la huida precipitada de los compañeros de JAE.
.
No es menos cierto que a JAE lo dejaron abandonado, muerto y tirado en el suelo, después de haber sido ametrallado. Eso debe saberse, pero también conviene matizarse. Sus compañeros Fructuoso Rodríguez, Joe Westbrook, Otto Hernández y el Chino Figueredo, más José el Moro Assef***, huyeron despavoridos, según todos los indicios, y no se lucieron precisamente como héroes. Mas ¿qué se iba a esperar de aquellos jóvenes bisoños, sin entrenamiento militar o de guerrilla urbana, en medio de la tensión y la sorpresa de un bautizo de fuego no programado?
.
Yo, personalmente, estimo que tomaron la mejor de las decisiones posibles al echar a correr hasta la Colina universitaria con el fin de ponerse a salvo. Me cuento entre los que rechazan por inútil el heroísmo revolucionario de los años 50, incluyendo el trágico e inútil desangramiento que en definitiva significó el 13-M. No me hace ninguna gracia el regodeo en el sacrificio estéril y la sangre derramada por aquella juventud en flor. De ahí que considere que aquellos muchachos hicieron muy bien en huir. De haber secundado la audacia heroica de un Echeverría enardecido, habría ocurrido una verdadera masacre en la que los cinco restantes hubieran muerto también.
.
Sin dejar de comprender la proclividad revolucionaria y la vocación heroica propia de la época, y mucho menos sin juzgar a posteriori, o sea con criterios actuales, a las valiosas figuras que como JAE cayeron antes de 1959, rechazo de plano el culto a los mártires de la revolución. Que otros se regodeen en la sangre derramada por aquellos muchachos idealistas. Este servidor no cae en eso.
—————————————————-
*De acuerdo con otras versiones, el Ford era de un tío del Chino Figueredo. Este, según varios testimonios, se convirtió después de 1959 en un interrogador-torturador del régimen, superando con creces a los esbirros batistianos.

**JAE había desarmado a un guardia que quiso impedirle la entrada al ascensor en la primera planta del edificio de la CMQ.
.
*** El Moro Assed había llegado a Radio Reloj en el primer carro, pero regresó en el mismo carro que JAE, a petición expresa de este, que al parecer le profesaba gran afecto y amistad. Assef, sobreviviente del batistato, también traicionó el ideario y el ejemplo de JAE durante el castrato; lo mismo que Otto Hernández, quien, hasta donde tengo noticias, sigue vivo.

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Nicolás Águila

Nicolás Águila

Periodista cubano con residencia en Madrid, licenciado en Filología Inglesa, Nicolás Aguila ha sido colaborador de numerosos publicaciones en varios países, entre ellas Cubanet y la Revista Hispano Cubana. Ha trabajado como docente universitario, traductor y editor de revistas médicas. Residiendo en Brasil obtuvo por concurso una beca de ICI para curso de profesores de español en Madrid. Ha realizado numerosos cursos de posgrado en el área de Lingüística Aplicada y enseñanza de idiomas en Cuba, Brasil y Estados Unidos.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Carlos Alberto Montaner entrevista a Catalina Serrano

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Adrián Morales

Borrón y cuenta nueva

Adrián Morales

  No podemos seguir dándole brillo al pasamanos del Titanic. En la tierra que veo un sabio meteoro (puede ser un drone) extingue carbónico al tiranosaurio racionalista que se aferra

1 comentario Leer más
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más