Neo Club Press Miami FL

La mujer de Lot

 Lo último
  • Y si murmuro                   Si mis labios dicen libertad, mi corazón esponjado late, por esta isla que son mis ojos atravesados por el mar, por...
  • Tres tiempos                   Esta calle vacía, este cielo gastado hasta lo insípido, este aire, un tanto indistinguible del otoño como un reflejo, constituyen el...
  • Chatarra                     Señor, ¿por qué trajiste a este mundo Tantos seres hermosos y agraciados? ¿Con qué fin los creaste? ¿Por qué misión...
  • Necesidad del fuego                   Si sigues ocultando el fuego vendrá el invierno a hospedarse en cada rincón de mi cuerpo. No dejes que mis huesos...
  • Una espina dorada                   Desde la vida rota, caigo en miles de charcos, casi todos hechos de aire y del recuerdo de que alguna vez...

La mujer de Lot

La mujer de Lot
mayo 16
12:11 2017

Pero la mujer de Lot miró hacia atrás y se convirtió en una columna de sal.

14 Génesis

Y el hombre justo acompañó al luminoso agente de Dios por una montaña negra, siguiendo su huella, mientras una voz incansable acosaba a la mujer:

—No es demasiado tarde, aún puedes mirar hacia atrás. Hacia las torres rojas de tu Sodoma nativa, al patio donde una vez cantaste, al pabellón para hilar, a las ventanas de la enorme casa donde la descendencia santificó tu lecho conyugal. Una sola mirada: súbita punzada de dolor en sus ojos, antes de poder emitir cualquier sonido. Su cuerpo se derritió en sal transparente y sus ligeras piernas claváronse en la tierra. ¿Quién penará por esta mujer? ¿No le resulta de sobra insignificante a nuestra incumbencia? Incluso así, nunca la negaré en mi corazón, ella que murió porque eligió volverse.

(1922-24)

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

Ana Ajmátova

Ana Ajmátova

La célebre poeta rusa Ana Ajmátova nació en Odessa, en 1889. Fue silenciada, hostigada y perseguida por el régimen soviético. Sus poemas se prohibieron, fue acusada de traición y deportada. Su primer esposo y padre de su único hijo, el poeta Nikolái Gumiliov, fue fusilado por los bolcheviques. Su último esposo, el historiador del arte Nikolái Punin, murió de agotamiento en un campo de concentración. Su hijo, Lev Gumiliov, fue apresado y ella estuvo yendo a la puerta de la prisión diariamente, durante 17 meses, para que saber de él. La desesperación la llevó a quemar sus cuadernos de poesía para impedir que su hijo fuera fusilado por los verdugos de Stalin. Ajmátova soportó las penurias, el acoso y el crimen de sus seres queridos, sin dejar de escribir y sin rendirse ante la fuerza demoledora de los represores soviéticos.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Las buenas empresas privadas nos benefician: El análisis de Montaner:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  José Hugo Fernández

Breves apuntes sobre la brevedad

José Hugo Fernández

1-Augusto Monterroso, artífice de la brevedad literaria, se encontró cierta vez con un presunto lector, quien le dijo que estaba leyendo una de sus obras, El dinosaurio, que es justo

0 comentario Leer más
  Rafael Vilches

Y si murmuro

Rafael Vilches

                  Si mis labios dicen libertad, mi corazón esponjado late, por esta isla que son mis ojos atravesados por el mar, por

0 comentario Leer más
  Philip Larkin

Tres tiempos

Philip Larkin

                  Esta calle vacía, este cielo gastado hasta lo insípido, este aire, un tanto indistinguible del otoño como un reflejo, constituyen el

0 comentario Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami