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La sinceridad del fanático

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La sinceridad del fanático

La sinceridad del fanático
octubre 25
01:07 2016

 

Hablar con sinceridad, pero sin sensatez, no tiene ningún mérito. El fanático sectario suele ser un tipo muy sincero, tan sincero como insensato. Cree ciegamente en la verdad de su doctrina o en la causa de su secta, sin poner jamás en duda las virtudes acrisoladas de su líder o profeta. Y cuidado con tocarle a su ídolo ni con el consabido pétalo, porque te sale en tromba y te salta directo a la yugular.

El sectario es un fundamentalista en toda regla, si bien no siempre es un manipulador taimado, aunque los hay también de esta clase y no son pocos. Pero el fanático verdadero no es un tipo hipócrita, sino todo lo contrario. Siente en profundidad su prédica y no miente en su discurso, o por lo menos no falta a la verdad conscientemente. Ni engaña a los demás más de lo que en primer lugar se engaña a sí mismo. El sectario fanático te habla con el corazón en la mano y miente con toda sinceridad.

De los fanáticos me libre Dios, que de los pícaros me sé librar yo.

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Sobre el autor

Nicolás Águila

Nicolás Águila

Periodista cubano con residencia en Madrid, licenciado en Filología Inglesa, Nicolás Aguila ha sido colaborador de numerosos publicaciones en varios países, entre ellas Cubanet y la Revista Hispano Cubana. Ha trabajado como docente universitario, traductor y editor de revistas médicas. Residiendo en Brasil obtuvo por concurso una beca de ICI para curso de profesores de español en Madrid. Ha realizado numerosos cursos de posgrado en el área de Lingüística Aplicada y enseñanza de idiomas en Cuba, Brasil y Estados Unidos.

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