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La tortuga en su carapacho

La tortuga en su carapacho

agosto 24
15:28 2012

0_tortuga_2Y todavía hay gente que se pregunta por qué el castrismo lleva 53 años en el poder en Cuba. No es sólo el totalitarismo, o la represión, o el miedo, qué va. Gran parte de la responsabilidad recae en el retraso cultural que aqueja a los cubanos, como una gigantesca epidemia de síndrome de Down. Hace pocos días hemos visto pasar ante nuestras narices un ejemplo de cómo o no llegamos o nos pasamos, pero además de cómo ni siquiera nos damos por enterados (lo de “visto” es un decir).

 

Acaban de fallecer en extrañísimas circunstancias Harold Cepero y Oswaldo Payá, este último probablemente el opositor más conocido fuera de Cuba. Pero en lugar de organizarnos y reclamar incesantemente una investigación independiente, en lugar de montar una campaña de alcance global que remarque las numerosas lagunas de la versión oficial y exija responsabilidades, a estas alturas nos desgastamos en el debate sobre si Fidel Castro puede o no presentarse en público o sobre si los cantantes exiliados están prohibidos o no en la radio cubana, y encima lo convertimos en noticia.

Una tortuga convocando una rueda de prensa para denunciar la presencia de su carapacho. ¿Nos merecemos o no lo que tenemos? Cada vez se habla menos de la muerte de Payá y cada vez más de tonterías sobre si prohibieron o no a tal o mascual músico exiliado o si Fidel Castro puede hablar o no en público. ¡Fidel Castro no está presentable desde hace más de un lustro! (otra cosa es que lo presenten a la fuerza o él mismo, en su demencial ineptitud, se haga presentar a la fuerza). ¡Los músicos exiliados están y seguirán estando censurados mientras haya totalitarismo en Cuba! (otra cosa es que alguien diga una tontería aislada en sentido contrario y cuatro tontos a continuación la conviertan noticia). Cada vez Ofelia Acevedo y sus hijos están más solos. Pero no solo: Cada vez los cubanos están más solos en su inefable capacidad para hacer el ridículo.

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Sobre el autor

Armando Añel

Armando Añel

Armando Añel (La Habana, 1966). Ghost Writer, fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas "Apocalipsis: La resurrección" y "Erótica", la compilación de relatos "Cuentos de camino", los poemarios "Juegos de rol" y "La pausa que refresca" y las biografías "Instituto Edison: Escuela de vida" y "Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios", entre otros. Vive en Miami.

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