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La trova de Santiago Feliú

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La trova de Santiago Feliú

La trova de Santiago Feliú
febrero 12
18:11 2014

Cuando escucho Konchalovsky hace rato que no monta en Lada, tengo la impresión de asistir a un ajuste de cuentas del autor con el tiempo que le ha tocado en suerte. Sólo que enseguida se hace uno la inevitable pregunta: ¿con quién está realmente Frank Delgado, con los indios o con los cowboys? En un fragmento de la pieza el trovador dice: “Alguien a mí me preguntó si había leído El capital / sí, pero a mí no me gustó / pues la heroína muere al final / en fin que no me gusta tanta economía novelada que escribió el tal Carlos Marx”. Más adelante, sin embargo, rectifica: “Hoy que sólo del vodka queda la resaca / yo me niego, amor mío, a cambiarme la casaca”. Y agrega: “Y mientras Fukuyama repite iracundo / que estamos ante el fin de la historia del mundo / mi amigo Benedetti abre el tomo segundo”.

En 1999 o 1998, no recuerdo exactamente, en concierto celebrado en el Teatro Nacional de Cuba, un apocalíptico Santiago Feliú confesó —literalmente— su adhesión al color rojo (“¡soy un rojo!”, gritó varias veces al público). En una época en que el propio Fidel Castro admitía que la lucha armada había pasado de moda, el trovador se dio el lujo de regalar a los asistentes un pormenorizado recuento de su visita a la guerrilla marxista colombiana, de su vocación “alpinista” (compartió con los narcoguerrilleros en su clásico hábitat, la montaña), comunista o como se le quiera llamar. Luego se disculpó por el texto de una canción aparentemente anti-sistema (cubano) que, según dijo, le parecía un pecado de adolescencia. El espectáculo ya alcanzaba tintes grotescos cuando Feliú pegó otra vuelta de tuerca: anunció su retiro de la escena por tiempo indefinido; razones ajenas a su voluntad, balbuceó en tono lloroso, le obligaban a tomar esa decisión.

El caso de Santiago Feliú y su laborioso hara-kiri público no debiera sorprendernos —aunque a veces pueda pasar inadvertido, el eco de muchas otras formas de suicidio cultural continúa estremeciendo nuestras bien entrenadas orejas—. Lástima que sus seguidores, cogidos entre la espada y la pared, no sepan si hacer como que no lo escuchan o escuchar lo que en realidad no dice.

Una versión original de este artículo apareció en Encuentro en la Red a principios de 2001. El link a esa web aparece al final de este texto.

Otro ejemplo bien distinto es el de Carlos Varela. Si Santiago ha mantenido una línea ambigua, cuidándose siempre las espaldas, Varela, al menos usualmente, ha ido mucho más allá. Temas como Guillermo Tell, El leñador, Como los peces o La política no cabe en la azucarera, cuyas referencias y alusiones no dejan lugar a dudas, lo han llevado a liderar la avanzada de la última generación de trovadores del patio. Cualquiera de sus conciertos reunía —probablemente reúne aún— a una multitud entusiasta, inquietante, gente que veía en él a una suerte de vocero de las múltiples disidencias que en la actualidad remolcan la sociedad cubana, que lo imaginaba una especie de neo-revolucionario. Pero recientemente, en entrevista televisada, Varela les dejó un amargo sabor de boca. Y cuando se le preguntó acerca de sus espinosos textos dijo que la gente ve fantasmas donde no los hay, y que bueno, a fin de cuentas, también Silvio Rodríguez fue mal interpretado en su época. Vivir para ver.

En ocasiones me he preguntado si esta serpiente de dos cabezas no es más que la máscara de la de una sola. Se podrá argüir que estos hombres, estos soldados de guitarra y filarmónica, son la vanguardia de una generación desarmada, desideologizada; que no se les puede pedir el suicidio político (léase también cultural y material en un sistema confiscatorio como el cubano); que su verdadera función es la de ir socavando, poquito a poco, y como quien no quiere la cosa, las bases estructurales y sociales del aparato de la censura —y de la autocensura— en Cuba.

Y sin embargo, teorías como estas no resultan demasiado convincentes, al menos no en todos los casos. El movimiento de la Nueva Trova en la Isla es y ha sido siempre —salvo muy contadas excepciones— elitista, y como ha dicho Carlos Ball, basándose en la conocida tesis de Robert Nozick, “la generalizada animosidad de los intelectuales hacia el capitalismo se basa en un profundo resentimiento, al creer que el mercado no premia el verdadero valor de las personas sino más bien a aquellos que satisfacen los gustos y deseos del populacho”. Aquí, como para dorar la píldora, se podría añadir que el verdadero mercado de la última generación de trovadores cubanos (a la que clásicos como Silvio y Pablo le han mostrado el camino del enriquecimiento “ilícito”) está en la Isla: mercado y plaza pública donde airear la quincallería comprada en el más allá, en las “salvajes” y “decadentes” sociedades de consumo; donde recoger en bandeja los guiños de las nativas sin pasaporte ni creyón de labios. Un mercado definitivamente tentador.

Cuando en cualquier entrevista o en los propios textos de sus canciones oigo repetir a Carlos Varela, a Frank Delgado, a Santiago Feliú, que a pesar de todo no abandonan la Isla, que mientras la mayoría lo hace ellos se mantienen firmes, no puedo evitar una sonrisa. Y me viene a la mente la conocida frase de Kafka: “el heroísmo de los que se quedan (aquí debiera agregar, de los que alardean constantemente de ello) es el de la cucarachas, que tampoco pueden ser extirpadas del cuarto de baño”.

Todos los días aparecen indicios de que el castrismo no es una construcción de Fidel Castro, sino de los cubanos (herederos de la hipocresía y la autocensura hispanas). Este, con la unánime distorsión de la realidad en torno al falso disidente Santiago Feliú, es uno de ellos.

http://arch.cubaencuentro.com/lamirada/2001/02/26/1302/1.html

Sobre el autor

Armando Añel

Armando Añel

Armando Añel (La Habana, 1966). Ghost Writer, fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas "Apocalipsis: La resurrección" y "Erótica", la compilación de relatos "Cuentos de camino", los poemarios "Juegos de rol" y "La pausa que refresca" y las biografías "Instituto Edison: Escuela de vida" y "Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios", entre otros. Vive en Miami.

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41 comentarios

  1. María Elena Cruz Varela
    María Elena Cruz Varela febrero 12, 19:30

    Excelente artículo, Armando. Una cosa es lamentar y dolerse por la temprana muerte de un buen trovador, o un buen creador de cualquier índole, y otra, endigarle nuestros propios deseos y necesidades. Carlos Varela jamás disintió ni Santiago Feliú tampoco, ni Frank, ni la mayoría de los que coquetean con canciones que en su momento llenan las escasas expectativas de quienes anhelan poner y escuchar en palabras sus más recónditos deseos. No obstante,tal como desapruebo que a Ezra Pound se le colgara públicamnte en una jaula por sus simpatías ideológicas, desapruebo que ayudemos al sistema represor a despojarnos aún más de los valores culturales de la Isla. Nunca debemos parecérnosles, en nada. Por eso, bravo, un buen artículo, con la verdad, pero sin descalificaciones.

  2. Callejas
    Callejas febrero 12, 20:21

    Una trova para la ¨nueva trova¨ que ya es una ¨vieja trova¨. Una trovalogia ideológica..

  3. fernando becquer
    fernando becquer febrero 13, 00:07

    el arte se respeta mas alla de cualquier ideologia
    y santiago era uno de los hacedores de canciones
    mas consecuentes de la trova cubana asi que metase su analsis
    y sus comentarios por donde mejor le quepa ,era un trovador revolucionario de
    los de verdad y defendio la patria atravez de su canto
    que viva por siempre santiago feliu parte de la banda sonora de la revolucion
    que viva la trova ,que viva cuba socialista

  4. Armando Añel
    Armando Añel febrero 13, 00:18

    Fernando. La vida se respeta mas alla de cualquier arte, y Santiago fue amigo de una ideología asesina y de sus comisarios y esbirros. Sobre el socialismo me meo como sobre un tibor.

  5. Armando Añel
    Armando Añel febrero 13, 00:23

    “Quienes anhelan poner y escuchar en palabras sus más recónditos deseos”. Exactamente querida María Elena, yo fui uno de esos. Es lo que no advierte mucha gente, que lo que le atribuye a SF no es más que su propio deseo reflejado. Suele suceder con las personalidades que constantemente zigzaguean en la indefinición (el caso de SF), que uno les atribuye su propio deseo. Gracias por tus inteligentes y sensibles palabras, que en momentos “de acoso y derribo” valen el doble.

  6. Armando Añel
    Armando Añel febrero 13, 00:24

    Así es amigo Callejas, gracias

  7. Joaquin
    Joaquin febrero 13, 11:36

    Lo que plantea Armando Anel, en este excelente articulo, es la verdad que muchos no quieren enfrentar, es como un espejo al que le huyen, y por ello esgrimen vagos argumentos como “que no es el momento para hablar de esto ahora”. Lo que sucede es que ninguna otra prensa cubana en el exilio hara mencion de estos hechos en la vida de
    Santiago Feliu, ni ayer ni hoy ni manana, por razones de vinculos afectivos, pertenencia gremial, etc. Es el mal que nos corroe y que contribuye a que Cuba este como esta: artistas y escritores carentes de integridad y honestidad. Ese ha sido el arma mas efectiva del castrimo: engendrar arribistas y oportunistas, dandoles permisividad para que gocen de ciertos privilegios, pero por otra parte, un espacio para que luzcan como heroes o rebeldes. Sin duda, portadores de la doble moral tan acendrada en la sociedad cubana. Rebeldes sin causas, solo de pelos largos y oropeles, etc, cuando son capaces de defender en tribunas publicas al regimen. Y son intrumentos a conciencia, que es lo peor de todo. De que si era buena persona, nadie dice lo contrario, pero como figura publica es cuestionable su actitud, y la prensa libre tiene el derecho de exponerlo, tal como el articulista lo ha hecho. Como vamos a progresar como nacion cuando preferimos ignorar una realidad insoslayable. Creo que este articulo y el editorial de Neo Club Press traen un poco de equilibrio informativo ante una prensa tendenciosa que trata de omitir por intereses creados lo referente a esta noticia.

  8. Armando Añel
    Armando Añel febrero 13, 12:41

    Gracias Joaquín! Francotiradoras tus palabras. Mira como anda la rojería por allá abajo. Rojos rojitos como Feliú. Yo creo que los hechos alrededor de este episodio ya hablan por sí mismos.

  9. Luis
    Luis febrero 13, 15:20

    Usted está enfermo!! y mucho

  10. Armando Añel
    Armando Añel febrero 13, 15:48

    Claro chico, y como la medicina aquí no es gratuita, como en Cuba, me desahogo, Luis, me desahogo.

  11. Para el trovero de Armando y el resentido de Joaquin
    Para el trovero de Armando y el resentido de Joaquin febrero 13, 17:05

    Aceres dejense de trova. Cuando se escribe desde el odio, la mediocridad, el desconocmiento, el irrespeto y sobre todo desde el resentimiento, aparecen estos articulos, que como son en medios digitales, no sirven ni para limpiarse.

  12. nick
    nick febrero 13, 17:06

    Mejor ser rojo que amarillo.

  13. Aurora
    Aurora febrero 13, 19:48

    Magnifico tu escrito. Has analizado y dicho una gran realidad. Saludos.

  14. Anónimo
    Anónimo febrero 13, 22:20

    No pensé que valiera la pena escribir algo… Soy un cubano de los que sufrieron mucho, de hambre, de rabia, de todo… Sin embargo, tengo que confesar que dentro de todo ese sufrimiento, por suerte sepultado en el pasado, pocos momentos felices se los debo a Santiago Feliú. Estuve siempre en sus conciertos y tenía el don de provocar una catarsis en su público y también de que le perdonáramos todas sus incongruencias. No concuerdo con la idea de que haya sido un cómplice activo de la dictadura. Todos nosotros lo fuimos de manera implícita, con nuestro silencio… Sería muy sencillo a estas alturas arremeter contra este músico… Santiago nunca gozó de cobertura entre los medios cubanos y entre su público, al menos en Cuba, jamás contaron los fanáticos del dictador… Porque no podían entender su música… Compararlo con Varela o Delgado es superficial. Su hermano mayor es solo una caricatura y Silvio Rodríguez un descarado más.
    Desde mi humilde opinión, este artículo me resulta completamente fuera de lugar… Cuando un verdadero artista muere, particularmente el caso de Santiago, es posible trascender toda esta dimensión politiquera, Créanme de esto queda siempre poco en un futuro. Santiago no sera recordado por comunista, sino por artista, podemos perdonar sus incongruencias. Se lo hemos perdonado a Heidegger, a Borges… Está claro que el autor de este artículo, con todo mi respeto, no ha escuchado realmente a Feliú…
    En fin, ayer ha sido uno de los peores días de mi vida… He pensado constantemente en Santiago, todavía cuesta creer que murió..

  15. Armando Añel
    Armando Añel febrero 13, 22:38

    Anónimo, toda figura pública tiene una influencia sociocultural, y está por eso mismo en el centro de la crítica y la opinión pública, más allá de su obra artística concreta. En el caso de los trovadores cubanos, con su fuerte influencia política en Cuba y Latinoamérica, más todavía. En ese sentido fue concebido este texto.

    Y por supuesto que he escuchado a Feliú. Fíjate que en el texto estoy describiendo un concierto suyo al que asistí. De hecho, un par de canciones suyas las tengo entre las mejores del género. De todas maneras gracias por tu aporte, que al menos no pretende el linchamiento del autor, como otros comentaristas.

  16. Armando Añel
    Armando Añel febrero 13, 22:40

    Gracias Aurora, saludos!

  17. Juan carlos valls
    Juan carlos valls febrero 14, 00:24

    CUANDO LA MUERTE ES JOVEN.
    cuando la muerte es joven 
    no hay ríos ni estaciones que tengan en su agua
    una posible frase de consuelo.
    no hay números ni fechas
    paisajes o relámpagos
    que consigan arder con la tibieza 
    con que urdió su canción para los menos fáciles. 
    El tren lo arrastra todo
    ese animal con bancos de madera
    y un destino que huele a que te olviden
    sabe que lleva en él sentado al gran Santiago
    al Santiaguito de los huesos húmeros
    al que Vallejo le prestó sus ansias 
    y Martí sus diarios y sus pequeños trajes.
    el tren lo arrastra todo
    pero este hombre 
    va asomando su pelo y su garganta
    lleva la filarmónica
    los nombres de mujer 
    conque ahuyentó de sí
    momentos de locura 
    humaredas de yerbas que le dieron
    una tiara de rey 
    y bellos días en los que puso ruedas al amor.
    el tren 
    el vapuleante tren lo arrastra todo
    pero a Feliú
    a Santiaguito
    al loco de las grandes canciones 
    y los raídos pantalones largos
    lo lleva de bandera 
    en su palo mayor
    al infinito.
    Juan Carlos VAlls/ febrero 12/2014 

  18. Armando Añel
    Armando Añel febrero 14, 00:29

    Que bello poema!

  19. Callejas
    Callejas febrero 14, 00:43

    no es solo bello, es genial el poema!

  20. ERT
    ERT febrero 14, 00:47

    Una pregunta: era Santi homosexual?

  21. Angulo
    Angulo febrero 14, 00:57

    Nunca había pensado que existía tanta ingenuidad en Miami. Ahora veo la enorme confusión. Era Santi un disidente? y por que algunos disidentes en Miami lo veneran? ah, yo lo se. santi inspiraba a los disidentes. les preguntaba sin saber que era eso de la disidencia, pero se cagaba en los disidentes. que manera de chotearse de los disidentes…

  22. AdraNomada
    AdraNomada febrero 14, 09:59

    Más madera!!!! Chapó a Armando, opino lo mismo q nuestra común Marielena Cruz suscribo completamente lo q decía ALTO Y CLARO y ahí lo dejo PATENTE igualmente en mi muro de FB
    Fernando el respeto al talento no está en tela de juicio, pero cada cual tiene la posibilidad de poner ese talento al servicio de quién sea menester así Pablo Neruda stalinista confeso aún sigue pareciendo más leve q Heidegger o Borges. Porque la gente tiene complejo de clase, se identifican con los pobres de la tierra y claman linchamiento y venganza. Aquí en España tenemos q soportar incluso a nivel universitario q abunden los cursos de verano y postgrados sobre la reverenda náusea de su pensamiento político. Una cosa es el talento y la intuición pues Santiago leía muy poco y además presumía de eso, y otra es la propaganda.
    Y lo digo desde el afecto. Fue mi amigo. Cada cual con su cruz. Si algo le celebro es q jamás hizo por ir a Miami a restregarle todo eso al otro lado de la herida q supura sin parar. No como otros incluso ahora parece q “honoris causa”. Con mayor o menor consistencia era un buen compositor, pero políticamente tan obstinado e ingenuo como su nivel de consciencia mismo le permitió. Hablo sin gota de apasionamiento q nunca es saludable en estos casos. Más allá del dolor del amigo q se ha ido, con el que compartí tantas noches y música.

    https://www.facebook.com/adrianmoralesrodriguez/posts/10152187815838189

  23. Generacion Asere
    Generacion Asere febrero 14, 10:36

    ¿Cuándo dejaremos los cubanos de condicionar el reconocimiento a un artista y su obra según la ideología que profesa?
    Es difícil abogar por el respeto al individuo mientras se asume una posición de “superioridad moral” frente a otro que piensa diferente.
    Hoy miles de cubanos tienen una imagen distorsionada de Celia Cruz, o sencillamente desconocen de su existencia hasta el día en que deciden salir de la isla.
    ¿Es válido negar al totalitarismo y a la vez recurrir a sus métodos de calificación o descalificación individual según el color de la casaca?
    Paremos está espiral de odio que solo favorece a los que desde hace medio siglo ostentan el poder azuzando nuestras diferencias.
    ¿Era Santiago Feliú comunista? ¿Qué tal si lo dejamos en ARTISTA?

  24. Armando Añel
    Armando Añel febrero 14, 10:50

    Gracias Adrián! Eres muy generoso..

    Generación, lamentablemente han sido Feliú y otros trovadores los que se han encargado de poner la política al nivel del arte, no nosotros, los espectadores. La Nueva Trova fue y es un movimiento político además de artístico. La anécdota comentada en el artículo fue real, yo no me inventé que Feliú comenzó a contarle al público de sus andanzas con la guerrilla marxista de Colombia, como todos ustedes saben secuestradora de mujeres y niños. Y como decía por allá arriba, toda figura pública tiene una influencia sociocultural, y está por eso mismo en el centro de la crítica y la opinión pública, más allá de su obra artística concreta. En el caso de los trovadores cubanos, con su fuerte influencia política en Cuba y Latinoamérica, con su incondicional apoyo al castrofascismo, más todavía. En ese sentido fue concebido este texto, que además fue escrito hace trece años.

    Saludos

  25. Armando Añel
    Armando Añel febrero 14, 11:06

    Demasiados cubanos asesinados y y encarcelados a lo largo de 55 años para venir a callarnos ahora ante un cantor de ese mismo poder que ha dividido a la familia cubana y descojonado el país. Ya está bueno de hipocresía.

    La espiral de odio tienen que pararla los que matan y los que le cantan a los que matan, no sus víctimas!

  26. Tony Martinez
    Tony Martinez febrero 14, 11:52

    Aquellos que han asesinado en Cuba tendrán que ser procesados por la justicia, cuando aquel régimen de facto caiga. No mezclemos las cosas, porque en un par de comentarios más abajo alguien puede comenzar a hablar de las víctimas del avión derribado en Barbados, o de los muertos en el atentado de La Coubre y otro bien puede responder evocando al terrible hundimiento del remolcador 13 de Marzo. Cualquier acto de terrorismo es deleznable, venga del bando que venga.

    Pero hasta dónde sabemos, Santiago Feliú fue un cantante, no un secuestrador de niños o un asesino.

    Hay una clara contradicción entre exigir el respeto a los derechos individuales para los cubanos y hacer un juicio moral o devaluar la obra de un artista por su filiación política. ¿No es ese tipo de persecución ideológica la que llevan a cabo hoy los burócratas y censores del régimen de la isla?

    Otra cosa señor periodista, las malas palabras sobran.

  27. Armando Añel
    Armando Añel febrero 14, 11:58

    Repito lo dicho arriba:

    La Nueva Trova fue y es un movimiento político además de artístico.Ttoda figura pública tiene una influencia sociocultural, y está por eso mismo en el centro de la crítica y la opinión pública, más allá de su obra artística concreta. En el caso de los trovadores cubanos, con su fuerte influencia política en Cuba y Latinoamérica, con su incondicional apoyo al castrofascismo, más todavía.
    Si no querían que se hablara de política, hubieran cantado boleros.

  28. Lazaro Horta.
    Lazaro Horta. febrero 14, 12:01

    Esta frase encierra todo mi sentir de lo que creeo que es trascendente de la vida de un creador…lo escribio alguien que no se identifico, pero no pudiera haberlo dicho mejor que esta sentencia…”Créanme de esto queda siempre poco en un futuro. Santiago no sera recordado por comunista, sino por artista, podemos perdonar sus incongruencias”.

  29. Tony Martinez
    Tony Martinez febrero 14, 12:10

    Coincido con Lazaro Horta.

  30. Juan carlos valls
    Juan carlos valls febrero 14, 13:01

    Lo que no entiendo es,respetando las opiniones de ambos estados de ánimo , por qué desatar el debate cuando solo he visto a personas inteligentes y confiables recordar con gratitud y afecto a alguien que significó algo en sus vidas,un hombre sensible,talentoso…..Adrián Morales también de algún modo hizo lo suyo, lo promovió la A.H .S., sesirvió de los mecanismos que en ese entonces existían para sobrevivir y cantar sus canciones que por cierto no recuerdo mucho…..Los artistas casi siempre reducen su consecuencia a la determinadas circunstancias,se dejan arrastrar apasionadamente por una convicción que luego termina decepcionándolos, pero su obra es la que los defenderá cuando no estén….es en lo que debemos pensar ahora, el inperfecto….el que quizas pudo hacer algo y no lo hizo….el que vivió su vida más autenticamente que muchos….también dejo canciones inolvidables…..dejó memoria en otros,,,,,dejó una existencia que al parecer deja huellas…….yo creo que en el momento de una muerte podríamos ser mas indulgentes con ese duelo y dejar para conversaciones venideras juicios que no apprtan si no hieren y dividen….respeto a los que piensan diferente, solo querría, en días como estos atiborrar la pérdida con lo que estuvo ahí desde siempre …..no creen que son demasiadas personas recordándolo con buena vibra como para preguntarse cuán grande pudo ser el lado bueno de este hombre?

  31. Oswaldo
    Oswaldo febrero 14, 13:19

    Quizás sería bueno recordar a Martí.
    “¡La justicia primero, el arte después! ¡Hembra es el que en tiempos sin decoro se entretiene en las finezas de la imaginación, y en las elegancias de la mente! Cuando no se disfruta de la libertad, la única excusa del arte y su único derecho para existir es ponerse al servicio de ella. ¡Todo al fuego, hasta el arte, para alimentar la hoguera!”

  32. CÓRDOBA
    CÓRDOBA febrero 14, 13:39

    Ay, no te entiendo, Armando. Las sinceridades de Santiago deberían haberte servido para pensar y agradecer la posibilidad de una tercera opción.Vivir bajo semejante régimen y pertenecer a él; integrar una de las familias más favorecidas por ese verdadero IMPERIO (por no decir Monarquía) de intelectuales funcionales al castrismo, sin hacer uso de los privilegios emergentes… animarse aún así a decir verdades… ¿y todavía te quejás?
    Creo que no lográs asimilar que en los hechos no se sirvió de su pertenencia al régimen. Y no se sirvió, aunque no te guste. Te lo podemos demostrar habitantes de los más diversos lugares del planeta.

  33. Armando Añel
    Armando Añel febrero 14, 13:43

    Juan Carlos, yo no recuerdo que en Cuba Adrián apoyara al castrismo con su arte. E insisto, sino fuera por la desinformación casi unánime de los medios de prensa del exilio tratando a Feliú como un disidente, cuando fue un procastrista en la vida real, en Neo Club no hubiéramos abordado el tema el día de su muerte. Pero nos pareció tan inmoral el tratamiento dado al difunto en cuanto a sus inclinaciones políticas, tan oportunista, que periodísticamente hablando (porque aquí hacemos periodismo además de literatura) no podíamos quedarnos callados.

    Por ora parte, se respetan tus sentimientos, faltara más.

  34. Armando Añel
    Armando Añel febrero 14, 13:46

    Gracias Córdoba por tu información. Yo prefiero no meterme demasiado en el tema del oportunismo en este caso, para no seguir ahondando en la herida.

  35. CÓRDOBA
    CÓRDOBA febrero 14, 13:57

    Muy cordial de tu parte, Armando, pero antes de retirarme -y para que este intercambio no parezca una conversación de locos-, que quede claro: Vertí mi opinión (no “información”) y no hablé de oportunismo. Es claro que a ese sustantivo tan sugerente lo introducís para soslayar verdades que no podés discutir y, de paso, iniciar la herida que decís no querer.
    Si te habías confundido de remitente, sinceras disculpas.

  36. COPIADO DEL MURO DE ADRIAN MORALES
    COPIADO DEL MURO DE ADRIAN MORALES febrero 14, 14:12

    Cuando por allá por el año 86 en Cuba creyéndome semejante mierda de la política quise hacerle una canción a los “Policías”, (mucho antes q la repartidera q se armo en el 23 y 12 con Carlitos Varela q le fue lloriqueando a Silvio pa q lo salvara) un tal Pedro Jesús entonces del partido y director de programación cultural (no me corto con nombre y apellidos) q años mas tarde se quedara en Argentina, no sólo vetó mi participación en el “Festival Amistad” de la Nueva Trova; sino q redactó una carta declarándome non grato en el Parque Almendares y otras instituciones culturales de la Ciudad. Pero de eso se enteraron 4 gatos. Yo no tuve ningún Ayatollah pa’ q me sacara las castañas del fuego. Vicente Feliú y su mujer una furibunda y acérrima zurda extrema latinoamericana de la q afortunadamente no me acuerdo del nombre, me prohibieron igualmente en el Canal 6 luego de aquella fatídica incursión mía en “Joven-joven” (por cantar la canción de “Amame a Pesar de q sea Humano” y la cultura como estrategia) recordarás ese programa de los domingos. Esa misma noción política q le abría las puertas a uno se las cerraba a otros. Sin la menor contemplación; bajo el silencio más anodino y sin ninguna presencia en ningún sitio, cuando aquello no había internet ni móviles como ahora, con capacidad de expandir cosas.
    Muchísimos artistas q tuvieron el coraje de largarse definitivamente algunos se fueron preparando su destino fuera hasta q pudieron dar el salto, en mi casó fue al duro y sin guante. Muérete debajo de un puente en España o de tristeza o preso en Cuba, todos hemos de pasar por la disyuntiva de perder nuestro público e interlocutor natural con el q teníamos ese feedback por el ninguneo, la dispersión y el anatema disfrazado del exilio donde sólo te vuelven a escuchar si consiguen éxito comercial q no necesariamente artístico… Muchos sacrificaron su obra para comenzar a hacer sopa pero hasta eso es preferible y honorable antes de seguir lamiendo la bota en la q no crees.
    ¿Pq Silvio no se llevó a Pedro Luis Ferrer a argentina q quizás por trayectoria se lo merecía más, en lugar de a Santi? Hay mucho gato encerrado en todo ello. Pues ¿Quizás pq ese monstruo de la canción sí le iba a hacer sombra? ¿Que rayos pasó con Mike Porcel? Condenado al mayor de los ostracismos. El precio del silencio, muchas veces la frustración, el exilio y el desconocimiento por mantener la integridad para con aquello q crees q es un creador; pagándolo muy, pero q muy caro. ¿Q hace Raúl Torres o Kelvin cantándole a mi bandera después de haber vivido en Madrid y preferir volver a vivir allá? Pero como suenan en los medios nadie se cuestionan q han debido hacer para ello. Ni siquiera cómo les fue. Sus agravios e incertidumbres con su carrera fuera, pues hay momentos de muchísima soledad en lo q afuera significa una carrera de fondo q en Cuba se Palia visitando a cualquier amigo, cuando no te cae algún conciertico limosnero en el Centro Pablo q te hace creer q estas en la cresta de la ola confiando q algún promotor de esos negreros zurdos q siguen yendo a violar indias y pagar con espejitos, te “descubra”, viviendo la Inopia de una ilusión fatua a merced del vapuleo cáustico ideologético.
    Hoy en día tal está el patio, ser consistente y coherente en cualquier cosa es un precio elevadísimo q no todo el mundo está dispuesto a pagar. Al precio incluso de poner en riesgo su propio trabajo, con el silencio y el abandono más atroz. Pues si algunos de esos creadores supiesen q el exilio garantiza fuentes de financiación y promoción a la altura de la propaganda política de Cuba cuando la asumes, otro gallo cantaría. Y eso es la salvedad q hemos de hacer. Basta de cuentos chinos, pues un artista no es sólo talento y gracia sino también actitud. Un poner su liderazgo de opinión y/o su criterio al servicio de la NOBLEZA. Y no de las hordas ni de ningún TIRO FIJO!!!! Luego podemos emborracharnos con bellas palabras.

  37. Juan carlos valls
    Juan carlos valls febrero 15, 01:35

    Entiendo tu punto Añel y no cuestiono eso,como bien dije,la mayoria de los artistas son incosecuentes politicamente,se apasionan y luego cuesta mucho salirse de esas inconsecuencias….ahora bien ……muchos fuimos víctimas de cuestionamientos y censuras……muchos nadamos contra la corriente pero siempre hubo que hacer conseciones……no hacia falta hacerle canciones a los castros….vivíamos evueltos en un sistema que te involucraba de todas todas……Adrian Morales no le cantaba a los castros pero era uno mas que vivia en cuba …..y sobrevivia…..ahora. Todos fueron disidentes..esa es una historia mas larga …..de cualquier modo aplaudo que tengamos este dialogo en libertad….eso no tiene precio.

  38. Joaquin Galvez
    Joaquin Galvez febrero 15, 10:06

    Se nota a todas luces en este debate (sanidad democratica que al menos podemos tener) el apasionamiento de muchos por el aura famosa de Santiago Feliu, independientemente que la muerte de un ser humano duela, y sabemos que era un buen ser humano. Pero vamos ahora a hechos concretos: en mi opinion su talento esta sobredimensionado, al igual que el de muchos favorecidos por el gremio oficialista cubano, que una vez que los vuelven famosos con premiecitos arreglados o con palanquitas, ya todos le hacen genuflexiones. Nadie habla de muchos defenestrados por el regimen con mas talento que Santiago Feliu, como es el caso de Mike Porcel. Pero en Cuba la propaganda politica funciona en la cultura como la comercial en un pais capitalista. TE hacen famoso y toda la horda se rinde a tus pies, incluso muchos que tienen mayor nivel cultural, entre ellos escritores y artistas; por supuesto, tambien lo hacen para defender sus propios intereses y privilegios obtenidos en el Castrismo. Esa es la razon por la que muchos de ellos siguen aferrados al pasado y apelen a sus vinculos con la cultura oficial cubana como forma de reafirmarse ellos mismos. Que en paz descanses, Santi!

  39. Armando Añel
    Armando Añel febrero 15, 12:43

    Adrián Morales ha llamado a esta tendencia escapista, humana al fin y al cabo, “la cultura del rehén”. Y cuando ahondamos en un fenómeno como la Nueva Trova descubrimos que aquellos de sus exponentes que permanecieron en Cuba, acérrimos críticos del mercado, paradójicamente no son otra cosa que rehenes del mercado. De un mercado, o público, mayormente latinoamericano, seguidor o interesado por el régimen de Fidel Castro. Por eso no solo no pueden romper con el castrismo, sino que trabajan en su apuntalamiento. De ello depende su estatus como estrellas de “la alta cultura cubana”.

    Mercado más mercado, igual a mercado.

    “Fidel es como un Lennon, un rockero… Me impresiona mirarlo, oírlo; buena parte de mi rojez se deben a él y al Che. Para mí es como Bob Dylan, una mezcla entre rabia y lirismo, pero en el terreno de la política”. Cuando el difunto Santiago Feliú, que en paz descanse, reafirma la frase anterior en entrevista publicada en La Jiribilla en 2012, no hace más que inhabilitar la principal coartada de esa cultura del rehén presente en los círculos intelectuales de Cuba, Miami, etc., y que en los últimos días lo ha tomado como abanderado. La coartada del arte: El arte –claman ellos– no se mezcla con la política. Pero entonces llega Feliú y pone a Fidel Castro a la altura de Lennon y Dylan. Equipara censura y arte. A la bestia con la belleza. “Llegó el comandante y mandó a parar”.

  40. A TODOS LOS IMPOTENTES
    A TODOS LOS IMPOTENTES mayo 18, 13:03

    El resentimiento y la rabia contenida hacen que las personas deliren, si quieren hablar del sistema y su podredumbre háganlo sin utilizar al creador, no es necesario utilizarlo de pretexto, pueden limpiarse la boca de m…. porque no le llegan ni a la chancleta, me parece que los oportunistas son todos estos impotentes

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