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Los que no regresamos a Cuba, un poema

Los que no regresamos a Cuba, un poema

Los que no regresamos a Cuba, un poema
agosto 19
23:21 2014

El poema Los viajes viene de una experiencia genuina, de un sentir latente en los cubanos que no olvidamos de la forma que nos trataron los comunistas ni de cómo nos fuimos de Cuba.

Desgraciadamente, el caos moral ha plagado nuestra isla y no es una moral simple, como la de una jinetera. Es una moral profundamente corrupta, como la de la gente que viaja a Cuba para exhibir tarecos y llevar “paquetes de quince”, es la moral de los viejos que muestran con orgullo fotos desnudas de sus “novias” por las calles del exilio, es la moral inmunda de los que se pasean por Miami o New York todavía alabando “los logros de la revolución” y con un intenso remordimiento por los que hemos tenido que trabajar duro en este país para sobrevivir y salir adelante. Es la moral hedionda que ignora a los miles que han caído frente a los pelotones de fusilamiento y al otro cuarto de millón de presos políticos, es la moral de los cubanos que viven y siempre han vivido del cuento, sin identidad nacional ni vergüenza, y aquí resienten que no se les tomen en serio sus dudosas credenciales –regalos del comunismo cubano– pero no regresan a Cuba a vivir sino a mostrar fotos del BMW “leased” en Miami o New Jersey. Es la moral de otra generación perdida.

El poema Los viajes habla de la inmoralidad de fervientes anticastristas que de pronto aparecen en Facebook en el malecón de La Habana o con algún que otro “disidente” que milagrosamente visitan ante la atónita mirada de un “confundido” G-2.

Está claro que no hemos tomado ese camino. Está claro –para los que puedan leer– que el poema no se refiere a los cubanos que viajan a Cuba para ver a sus padres y madres quizá por última vez, ni a los que les envían medicinas a sus familiares en aquella pesadilla llamada Cuba comunista. Yo tuve la oportunidad de regresar en 1978 y 1979. Extrañaba a mi gente, la mayor parte hoy muerta o regada por el mundo, pero el precio a pagar era la genuflexión ante las ratas que prácticamente nos botaron de nuestra patria por pensar diferente. No estuve dispuesto a pagarlo entonces, y hoy menos. Sólo regresaré a Cuba si hay un cambio hacia una verdadera democracia, algo por lo que he luchado gran parte de mi vida y hoy, más que nunca, me parece muy, muy lejano.

Sobre el autor

Rafael Román Martel

Rafael Román Martel

Rafael Román Martel nació en Cárdenas en1958. Poeta y ensayista. Primer Premio de Poesía José Martí en Jersey City State College (1986), Primer Premio de Poesía American Writers Association (1987), finalista “Letras de Oro” (1987), Placas Rodó (2000). Ha sido editor de las revistas literarias Popol VUH, Leiram y Stet. Editor de los semanarios Political Reporter (1999-2004) y El Despertador (2005). Ha publicado “Barlow Avenue” (1991) y “Cuando se acaban los pueblos” (1994). Ha obtenido un BA en Literatura y un Master en Lingüística Inglesa en New Jersey City University. Es profesor de literatura en Union City High School. Desde 2007 edita el blog Rafaelmartel.com

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