Neo Club Press Miami FL

Magín Pérez Ortiz: Otros ritmos cinéticos

Magín Pérez Ortiz: Otros ritmos cinéticos

septiembre 08
03:18 2012

 

0_maginDesde siempre convivieron la razón y lo imposible, el vacío y la herrumbre en el manubrio de la: ¿bicicleta? Da igual.  En cambio, a diferencia de predecesores visibles en la obra de Magín Pérez Ortiz (La Habana, 28 de septiembre de 1960), sus artefactos, o al menos todos en un sentido general, sí que eran/son fácilmente identificables con un canon cubano. Él se encarga de hacer notables las huellas: que siempre, por alto que vuele la máquina imposible, lleve también la matrícula, o cuando no una mención más directa

; en cualquier caso, siempre alguna hendija por la que sin trabazón estaremos frente, dentro del universo de alguien a quien le importa dejar claro de dónde viene más que a dónde va.

Sin embargo, aquellos estrambóticos y fascinantes engendros padecían rara vez –quizá, sigo buscando en la memoria– la convivencia humana. Vivían con ellos mismos. Eran eso, artefactos creados por la vasta imaginación del artista.

Hace años Magín vive en la isla de Gran Canaria, donde a golpe de lejanía ha forjado nuevas criaturas. Tiene nueva realidad e isla nueva, diferente: ahora vive en un archipiélago realmente tocable, comible.

Tal vez por eso sus nuevas máquinas tienen un destino crecidamente real. Son más máquinas posibles, cubiertas de piel y con nuestros rasgos: pero solamente esa parte nos emparenta. Ahora estas nuevas máquinas pueden definir el destino, cortar una cabeza en un plazo fijado, o denunciar sencillamente la eficacia de los medios para la desinformación: cabeza cortada en cualquier caso.

Y cambia la bola: lo que aparentemente importa es el proyecto, aunque sea imposible, aunque sea inútil: probablemente tendremos que darle cuatro vueltas más a nuestra tuerca en la cazuela, antes de tocar la primera uva del paraíso, más o menos piensa uno que nos dice, como el que sí quiere las cosas, que no hay que llevarse a equívocos. En cambio la trampa puede ser mortal.

Ahora la belleza es del frío de una hoja de espada japonesa: belleza pulida y fatal, férrea y sin embargo cercana. Ciertamente cercana, como un sentimiento en común, vaya, para decirlo exactamente. Parientes ya lejanas de aquellas otras obras con un carácter más cinético, Magín reconstruye su universo posiblemente con lo heredado, y no olvida poner y ponernos en situación de alerta, tal van los tiempos.

Etiquetas
Compartir

Sobre el autor

L. Santiago Méndez Alpízar/ Chago

L. Santiago Méndez Alpízar/ Chago

L Santiago Méndez Alpízar (Las Villas, 1970) es escritor y editor cubano. Ha publicado los poemarios “Plaza de Armas” (Letras Cubanas), “Rockason con Virgilio Piñera” (Editorial Betania), “Bagazo (poemas íberos)” (Efory Atocha Ediciones) y “¿Entonces, qué?”, antología de tres libros escritos entre 1994 y 2006 (Editorial Verbum). Reside en Madrid desde 1996, ciudad donde dirige Efory Atocha Ediciones y edita el sitio homónimo (http://www.eforyatocha.com/).

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Video destacado:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Jorge Olivera Castillo

Pan (de yeso) y circo

Jorge Olivera Castillo

                El circo no es el pasatiempo donde lavamos las llagas del hambre con sonrisas espontáneas y puras. Tampoco es el lugar para

0 comentario Leer más
  Juan Carlos Recio

Para desalmar un cadáver

Juan Carlos Recio

                Si no estás dispuesto a perdonar y todo lo que das es sombras cómo pudieras ser el amado cómo irías hasta el

0 comentario Leer más
  Luis Jiménez Hernández

En primera persona

Luis Jiménez Hernández

                no escribo versos en primera persona, ser decadentes es un oficio cruel como el de jugar a ser Dios. Pero hoy escribiré

1 comentario Leer más

Festival Vista Miami