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Mariela Castro, Cuba y los carneros

Mariela Castro, Cuba y los carneros

octubre 28
02:50 2011

1-abc_mariela-castroEstoy muy indignada. Soy una de los tantos indignados de este mundo. Pero mi indignación es con la dictadura castrista, con sus vástagos –como Mariela Castro, cuyo ejercicio denigrante contra la mujer cubana este jueves, en Holanda, ya pasa de castaño a oscuro– y con el negocio que representamos para ellos. Más aún: mi indignación es conmigo misma, porque he caído en alguna de las trampas que en este artículo critico.

¿Cuánto ha de esperar una nación? ¿Qué nos falta a los cubanos que delante de nuestros ojos gente se inmola, se lanza a la calle, protestan los supuestamente atrasados del mundo árabe, hacen sus revoluciones y nosotros, de cobardes, seguimos  escribiendo como tontos y pasan canciones, pasan cipreses, pasas tú y seguimos en las mismas?

¿En qué cabeza cabe, dígame usted señor, pagar una carta de invitación a $200.00 a un familiar que ya ha sido aprobado por el país que va a visitar? ¿Por qué tenemos que seguir pagando el famoso permiso de salida, $150 por la “Tarjeta Blanca”, a unos inmorales que nos succionan como tragante de fregadero? Pedir permiso a unos criminales y después, como si no bastara, pagar por el trámite.

Los costos por cada país varían, pero  existe un especial ensañamiento con los que emigramos al norte brutal y revuelto. El norte que les ha servido de excusa para dividir a un pueblo en malos y buenos, en comunistas y gusanos, en parásitos y emprendedores. ¿Y me vuelvo a preguntar de qué va ese pueblo? ¿De dónde he venido?

¿Por qué no dejamos ya de responder a intereses individuales y respondemos a un interés común? El de no servirle más a una dictadura que nos esclaviza dentro y fuera de Cuba.

¿Se ha preguntado usted, cubano carnero que vive fuera de Cuba, cuántas vacaciones se ha perdido a lo largo de su exilio, cuánta vida sin estrés se ha dejado de dar por seguir de tonto útil detrás de los paquetes que lo envuelven y lo regocijan porque mandó pacotilla a Cuba? Porque deje de seguir bobeando cubano carnero, pensando que es un emigrante económico y no político, deje de seguir pensando en musarañas. Deje de llegar al paraíso de los miserables diciendo que el yuma está en candela, porque el que está en candela es usted.

¿Se ha preguntado hasta cuándo se va a vanagloriar de su miseria espiritual, llegando con sus pocos dólares ahorrados a una Cuba infumable donde su vacuidad existencial le repite tontamente que en Miami la comida no sabe igual que en su tierra, que no es lo mismo sentarse en el malecón de La Habana que en Bayside?

¿Se ha preguntado cuándo va a parar de decirse “qué le voy a hacer, es la familia”? ¿O es que vino a esta vida a ser el triste títere de una dictadura y desangrarse por ella es su misión en la tierra?

Alucina ver tantos carneros pesando paquetes de ropa, de comida, de medicinas, pagando desesperadamente pasajes para pasarse el fin de año en Cuba “porque en América es muy aburrido”. ¿Serás tan miserable cubano que te regodeas en ese absurdo de sentirte extranjero en tu propio país? Desde que te bajas en el aeropuerto te están mirando esos robots comunistas como si fueras un gánster, con ojos retorcidos de envidia. Porque además, cubano, te bajas tan ridículo con todas esas cadenas de oro o de goldfish, con esos sombrerones rimbombantes y esos perfumes chillones de 3×10, que cada vez más reafirmo que tenemos lo que nos merecemos.

Después de ver a la vomitiva Mariela Castro Espín paseándose por la zona roja en Ámsterdam, con esa vocecita acaramelada y esa cara de pacific mix, tan cómplice de su padre, de su tío y de toda su asquerosa parentela, me pregunto: ¿Cómo puede tan fresca hacer chistes de la miseria impuesta por su familia, denigrando a la mujer cubana, esa que no tiene dinero para arreglar su baño y tiene que acostarse con un albañil?

Para cerrar con el tema que empecé, cubano carnero, te hablo a ti que vives fuera de Cuba: ¿no te importa seguir ninguneado por la dictadura que reprime a tu familia, por la dictadura que aún te esclaviza cuando se supone que vives en libertad? ¿Vas a seguir pidiéndole permiso, para entrar a tu país, a la mafia de La Habana?

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