Neo Club Press Miami FL

Más absurdo que un día feliz

Más absurdo que un día feliz

Más absurdo que un día feliz
mayo 08
19:37 2014

―¿Ahí termina? ―preguntó el viejo―. No me gusta.

―¿Qué cosa? ¿El final?

―Todo ―dijo el viejo.

―¿Y  la atmósfera?

―Es lo peor que tiene. Y te voy a decir una cosa, debes botar este cuento, o quemarlo.   Algo  sencillo, fósforos, alcohol,  un lugar apartado,  una pira.

―¿Y el contexto?

―Es lo peor que tiene.

―Hace un momento me decías  que era la atmósfera.

―Y el contexto.  ¿Ya desayunaste? Hoy no tengo nada que brindarte.

―Confiaba tanto en este cuento…

―Pero no sirve. Estás dudando. Lo mejor será quemarlo aquí. Siempre he soñado con este día. ¡La pira literaria!

El viejo fue hasta un armario, sacó un pomo con alcohol.

―¿Y la economía de medios que tú mismo me enseñaste? –dijo el joven con acento desesperado

―Nada está bien. Vamos a quemarlo aquí, en este rincón.

El joven apretó el cuento contra su pecho.

―Si lo analizaras descubrirías…

―No quiero analizar ni descubrir nada. Jamás expliques tus cuentos. ¡Vamos a terminar con esto!

El muchacho se alejó despacio hasta la puerta.

―Lo siento, maestro. De verdad ―y salió a la calle.

 

Cuando el viejo quedó solo, guardó el alcohol y los fósforos en el armario.

―Aprendió la lección ―dijo en tono satisfecho―.  Ya puede seguir solo.  ¡Carajo, qué cuento!

Sobre el autor

Frank Correa

Frank Correa

Frank Correa Romero (Guantánamo, 1963), narrador y poeta, ha ganado los concursos de cuento Regino E. Boti, Tomás Savigñon y Ernest Hemingway, el concurso de ensayo Liberalismo en Cuba, en Puerto Rico, y los premios de novela Fran Kafka y La Casa por la Ventana. Tiene publicados el cuaderno de cuentos “La elección” y las novelas “Pagar para ver”, “Larga es la noche” y “El tren”. Ejerce el periodismo independiente en Cuba.

Artículos relacionados

1 comentario

  1. julio Benitez
    julio Benitez mayo 13, 13:47

    Buen cuento, aceptable pero….Frank Correa puede ser un buen escritor pero es sospechoso de mandar a la cárcel a un grupo de activistas de derechos humanos en 1992 en Guantánamo. Por su culpa me acusaron de ser líder de la contrarrevolución. Fui a la cárcel porque lo capté, según se me acusó, mientras él anda libre ganando premios. Si quieren saber la verdad. Averigüen en Guantánamo. Todavía hay testigos de lo que se dijo cuando me condenaron. Y bueno, si todo fue una confusión ¿Por qué me espiaba en casa de mi hermano en Marianao, escondido detrás de una puerta? ¿Por qué salió huyendo cuando lo sorprendí? Yo no sé pero hay muchos testigos que estamos cansados de darle mérito a este tipo que es un mentiroso y marihuanero como fue condenado por posesión de drogas. Todo se puede averiguar si es mentira. Y si todo esto es falso que lo aclare como un hombre.

Escriba un comentario

Armando de Armas en el Festival VISTA:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  José Hugo Fernández

Una trompetilla, eso es la libertad

José Hugo Fernández

  La trompetilla se fue de Cuba. Su ausencia representa para nuestra gente lo mismo que representó la retirada de los cohetes soviéticos para el régimen. De pronto, ya no

0 comentario Leer más
  Ángel Santiesteban

La Parca merodea

Ángel Santiesteban

  A la abuela se le ha hecho costumbre mantener la vigilia en las madrugadas. Espera impaciente en la oscuridad porque de todas maneras quedó ciega por la diabetes, y

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Querido padre

Nilo Julián González

                si dejara de buscar el asombro de todo y del mundo si dejara de ver con sanidad con este es mi cuerpo

0 comentario Leer más
  Yosvani Oliva

Tenga cuidado la noche

Yosvani Oliva

                Ándese sobreavisada la noche tan permisora de este bufón aburrido buscando quien lo contente. Trastoca las prioridades y a quemarropa dispara estrellas

0 comentario Leer más
  Baltasar Santiago Martín

¿Suicidio?

Baltasar Santiago Martín

  En memoria de Juan O’Gorman             No entres al río con los bolsillos llenos de piedras como hizo Virginia; antes que suicidarte, arrójale las

0 comentario Leer más