Neo Club Press Miami FL

Miércoles de ceniza (I)

 Lo último
  • Ojo de gacela trunca                     Ojo de gacela trunca: En mi ausencia –celoso león, rondo las alas que presagian el inevitable otoño: –Sin duda, abordemos...
  • Esas cosas pequeñas, pequeñitas                     1 Esas cosas pequeñas pequeñitas que van nombrando a cada lado de la vida el temblor y el palpitar de...
  • El arte de olvidar Sólo eso importa: hasta el final, vivo y ardiente. Boris Pasternak               llegará un día en que todo sea oscuro como el vientre de...
  • Donde el mármol se apiada de las islas                   Donde se pierden los soles y el mármol se apiada de las islas hay cien lunas de pasivas muecas que ejercen...
  • Miércoles de ceniza (I)                   Porque no espero otra vez volver porque no espero porque no espero regresar deseando el don de éste o el ámbito...

Miércoles de ceniza (I)

Miércoles de ceniza (I)
abril 11
14:35 2017

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Porque no espero otra vez volver
porque no espero
porque no espero regresar
deseando el don de éste o el ámbito de aquél
ya no me esfuerzo en cosas semejantes.
¿Por qué la vieja águila debería extender sus alas?
¿Por qué debería añorar
el desvanecido poder de los reinos habituales?

Porque no espero conocer de nuevo
la débil gloria de la hora positiva
porque no creo
porque yo sé que no sabré
del único de los poderes transitorios
porque no he de beber allí
donde florece el árbol y fluye el manantial
porque no hay nada allí otra vez.

Porque yo sé que el tiempo es solo tiempo
y el lugar siempre y nada más lugar
y el presente es solo una vez presente
y solo en un lugar
me alegra que las cosas sean como son
y renuncio al rostro bienaventurado
y renuncio a la voz
porque no espero otra vez volver
me regocijo, en consecuencia, de tener que erigir algo
de que regocijarme.

Y pido a Dios misericordia
y pido porque pueda yo olvidar
aquellas cosas en las que tanto me debato
y que tanto me explico
porque no espero otra vez volver
deja que estas palabras respondan
por lo realizado para no hacerse nuevamente
deja que el juicio no nos sea insoportable.

Porque estas alas ya no son para volar
sino meras aspas con que batir el aire
un aire ahora del todo árido e insignificante
más insignificante y árido que la voluntad
enséñanos a preocuparnos y a no preocuparnos
enséñanos a permanecer en paz.

Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte
ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte.

Primer fragmento. Traducción editorial de Armando Añel

Sobre el autor

T.S. Eliot

T.S. Eliot

T.S. Eliot, considerado uno de los grandes poetas del siglo XX, nació en los Estados Unidos en 1888 y se trasladó al Reino Unido con 25 años. Allí obtuvo la ciudadanía. Ensayista y profesor, entre sus poemarios más conocidos figuran 'La tierra baldía' y 'Miércoles de ceniza'. En 1948 recibió el Premio Nobel de Literatura «por su contribución sobresaliente y pionera a la poesía moderna».

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Simposio Cuba 1902-1958: Una gran república:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Waldo Díaz-Balart

La mente consciente: el misterio como creación

Waldo Díaz-Balart

Que te baste saber que todo es un misterio: La creación y el destino del Universo y tú. Sonríe, pues, ante ellos. No sabrás nada más cuando hayas franqueado las

0 comentario Leer más
  Alexis Rosendo Fernández

Ojo de gacela trunca

Alexis Rosendo Fernández

                    Ojo de gacela trunca: En mi ausencia –celoso león, rondo las alas que presagian el inevitable otoño: –Sin duda, abordemos

0 comentario Leer más
  Nilo Julián González

Esas cosas pequeñas, pequeñitas

Nilo Julián González

                    1 Esas cosas pequeñas pequeñitas que van nombrando a cada lado de la vida el temblor y el palpitar de

0 comentario Leer más

Festival Vista Miami