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Musulmanes, ¡a La Meca!

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Musulmanes, ¡a La Meca!

La Meca, ciudad natal de Mahoma, es la más importante de todas las ciudades santas del Islam

Musulmanes, ¡a La Meca!
julio 15
18:04 2016

 

Siempre se habla de lo políticamente correcto, de expresar con mesura las ideas y, sobre todo, de ser tolerante y respetuoso con el comportamiento ajeno. Yo, desde luego, comparto esos principios básicos, porque de alguna manera establecen reglas de convivencia. Pero cuando hay grupos que no desean la convivencia y tratan de imponerse por la fuerza y plantar el terror y la represión como modo de vida, hay que tomar medidas drásticas y definitivas, capaces de salvaguardar la vida civilizada y la concordia.

De manera que los Estados tienen el deber (la obligación) de tomar decisiones concertadas y cortar de raíz el terrorismo islámico. Más allá de la guerra que se libra hoy en día, con resultados notables pero lentos, deben tomarse medidas concretas. Todos los países occidentales deberían expulsar de sus territorios a todos los musulmanes (sin importar dónde hayan nacido) y enviarlos a la sagrada Meca, para que reorganicen sus vidas por allá. No musulmanes en Occidente, más seguridad para Occidente. Esa es una realidad.

Que todos los musulmanes no son monstruos del Estado Islámico, es cierto. Es más, la mayoría son personas honestas y religiosas. Pero la semilla de todos estos actos terroristas que vivimos hoy en el mundo, proviene del mundo musulmán, así que desgraciadamente deben pagar, como dice el refrán, justos por pecadores. A fin de cuentas, cuando algo terrible pasa nunca vemos a los musulmanes decentes y buenos salir a las calles a gritar y a protestar para defender lo mejor de su cultura y religión. Por el contrario, permanecen en silencio, un silencio que los hace cómplices del horror: ¡Para La Meca!

Sobre el autor

Luis de la Paz

Luis de la Paz

Luis de la Paz (La Habana, 1956). Escritor y periodista cubano, ha publicado los libros "Un verano incesante", "El otro lado", "Tiempo vencido" y "Reinaldo Arenas, aunque anochezca", entre otros. Entre 2001 y 2008 editó la revista virtual de literatura cubana El Ateje. Es Premio Museo Cubano de Ensayo por "Dulce María Loynaz, tránsito de una gran dama cubana", y Premio Lydia Cabrera de Periodismo en 2011.

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