Neo Club Press Miami FL

Nefasto en la Sociedad del Disparate

 Lo último
  • El secreto encanto de las tiranías Perder la democracia es mucho más fácil que volver a conquistarla. Que se lo pregunten a los venezolanos, ya que los cubanos (no todos, pero muchos) ni siquiera demostramos haber...
  • De la vida, el amor y la memoria Siempre en el entonces: dos noveletas y ocho cuentos —publicado por Alexandria Library Publishing House en febrero pasado— es el título más reciente del narrador e historiador cubano José A....
  • Retrato desde una cuerda floja: Aproximación a un viaje Cualquiera puede pensar que esta presentación me ha resultado fácil concebirla. Alguien que nos conozca a mí y a Joaquín podría asegurar que la amistad que nos une hace ya...
  • Auge y desplome de una ilusión En Confesiones eróticas de la Tía Nora, Pedro Armando Junco se desvela como un narrador que conoce a profundidad la manera de satisfacer a un gran público. No me atrevo...
  • 18 periodistas y un fotógrafo En el artículo recién publicado por Primavera Digital «Periodismo oficial vs. interés», de Agustín Figueroa Galindo, uno de los talentosos periodistas independientes que luchan a diario en Cuba por ofrecer...

Nefasto en la Sociedad del Disparate

Nefasto en la Sociedad del Disparate
febrero 17
14:02 2017

 

Decía yo sobre Revolución a la carta, primer libro de la serie de Nefasto dedicado en exclusiva al tema culinario, que las crónicas de Víctor Manuel Domínguez constituyen una vindicación del choteo y, transversalmente, refutan algunas de las tesis del célebre ensayista Jorge Mañach. “Incluso por partida doble, porque ni el fenómeno que en 1928 inspirara su famosa conferencia ha desaparecido ―más bien se ha expandido― ni, de cara a la actual realidad insular, resulta superfluo o contraproducente”, afirmaba. Y esta afirmación vale también para La familia real cubana, segunda entrega de una saga donde el alter ego de Domínguez vuelve a demostrar que el choteo sirve de arma arrojadiza ante lo que carece de mérito y crédito, e incluso puede hacerlo inmejorablemente.

Más aún cuando estas crónicas se conciben y publican en medio de la eclosión de la Sociedad del Disparate a escala global. Pero mientras en el Occidente desarrollado el disparate se masifica y expande a golpe de ego tecnológico, gracias a las facilidades que iPhones y redes sociales brindan al exhibicionismo egotista, en Cuba lo hace desde un absurdo sistema socioeconómico que premia la ineptitud y el ridículo, y una estructuración del totalitarismo que a diario mete a la población en situaciones límites. En cualquier caso, creo que hay que comenzar a ver al totalitarismo cubano como un producto de lo que en otro lugar he llamado “ficción de Estado”, ficción que casi desde el surgimiento de la “nación” narra su historia al margen de la realidad.

En ausencia de libertades tecnológicas y sin acceso directo a Internet, la promiscuidad —gran generadora de paranoia, envidia y distracción, pero también de situaciones ridículas e hilarantes— ha sido una de las dos grandes coartadas a partir de las cuales el actual régimen ha logrado estructurar la Sociedad del Disparate en Cuba, y mantenerla cerradamente vigente. La otra, claro, es el rechazo a la responsabilidad (aquello que Erich Fromm llamara “el miedo a la libertad”). Así, en Cuba la promiscuidad social, “a pie de obra”, sustituye disparatadamente la interacción digital de portales como Twitter o Facebook, y de manera exponencial distribuye un surrealismo recreado magistralmente en este libro por Víctor Manuel Domínguez.

En palabras del propio autor, “como un juego de yaquis en un temblor de tierra” las crónicas de este libro “suben por donde pueden y se aglomeran, codean y cantan” en su desparpajo, divertidas hasta el delirio, desafiantes por definición. Como ya dije, La familia real cubana continúa la saga del temible Nefasto, esa especie de vengador errante en clave humorística siempre presto a extraer agua potable del pozo sin fondo del absurdo nacional. Con esta nueva propuesta, Domínguez se reafirma como uno de los escritores más agudos y heterodoxos con que cuenta Cuba en la actualidad. Este es un libro inolvidable y usted no se lo puede perder.

https://www.amazon.com/dp/1537369296/

Sobre el autor

Armando Añel

Armando Añel

Armando Añel (La Habana, 1966). Ghost Writer, fue periodista independiente en Cuba. En 1999 recibió el Primer Premio de Ensayo de la fundación alemana Friedrich Naumann. Ha sido columnista de periódicos como Tiempos del Mundo, Libertad Digital y Diario las Américas, y editor de revistas como Perfiles, Encuentro de la Cultura Cubana, Islas y, actualmente, Herencia Cultural Cubana. Ha publicado las novelas "Apocalipsis: La resurrección" y "Erótica", la compilación de relatos "Cuentos de camino", los poemarios "Juegos de rol" y "La pausa que refresca" y las biografías "Instituto Edison: Escuela de vida" y "Jerónimo Esteve Abril, apuntes y testimonios", entre otros. Vive en Miami.

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Las buenas empresas privadas nos benefician: El análisis de Montaner:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  José Hugo Fernández

Breves apuntes sobre la brevedad

José Hugo Fernández

1-Augusto Monterroso, artífice de la brevedad literaria, se encontró cierta vez con un presunto lector, quien le dijo que estaba leyendo una de sus obras, El dinosaurio, que es justo

0 comentario Leer más
  Rafael Vilches

Y si murmuro

Rafael Vilches

                  Si mis labios dicen libertad, mi corazón esponjado late, por esta isla que son mis ojos atravesados por el mar, por

0 comentario Leer más
  Philip Larkin

Tres tiempos

Philip Larkin

                  Esta calle vacía, este cielo gastado hasta lo insípido, este aire, un tanto indistinguible del otoño como un reflejo, constituyen el

0 comentario Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami