Neo Club Press Miami FL

Orgía en La Habana, o el amor burlado

Orgía en La Habana, o el amor burlado

enero 19
18:59 2013

orgia en la habanaÉrase que los amantes fogosos, en pos de placer de hijares y escapes de humores en continente, con luz de luna y andar rumboso encaminabanse a la casa de desfogue amoroso de la comarca, famosa por sus esforzados lechos, aguas fluyentes y  magro candil. Molidos de tanto mal transporte público, faena compulsada a voluntariedades y poco numerario y condumio, ilusionaban de pasar las nocturnales aunque fuere un poco mejor, dando mucha linga y roce a sus partes pudendas.

Por tal razón dieronse allí cita parejas muchas, las que, relamiéndose bocas entrellas, encontrabanle espacio breve al aliento para farfullar el de últimas al siguiente par que arribaba con fe en ejercer los mismos fueros de partes bajas, dándose así en luenga y calma fila al aguardo de anejo solaz y jolgorio.

Y se estaban en esas y aquellas de caricias, abrazos y muchas otras figuras de amores que preceden topetazos mayores, cuando ocurrióles que personaronse en el lugar unos  extraños algarabosos  portados en lujosas sillas de manos… ¡Como oyen vuecedes, de esas que midense de  pagos  con  dineros  de  los  mentados  fuertes…!

El caso es que eran forasteros de ambas vergüenzas, ultramarinos ellos, y se aposentaban riéndose y gritándose en pagano, como bien bebidos y comidos que se daban por vacancia veraniega luego de esforzadas labores en sus comarcas de origen.  Y resultaronse los ellos quienes sentaron posaderas y reales en los codiciados aposentos del albergue que, habiendo merecido calentona espera, dejaron en esas y aquellas a los perplejos amantes del lar.

 Barruntando  lo  peor, uno destos mentados amantes dejados a vera acercóse a los intrusos e increpóles sobre sus derechos burlados y epiplones en suspenso. Y sólo uno de los más lustrados palafreneros, de los que daban cortejo a  burladores foráneos, dignóse en soltar respuesta al turulato reclamante. Soquete por oficio, y por más señas también dragomán, sin darle mucha oreja ni concierto al reclamo del humilde poblano, de muy malos talantes urgiólo a evaporarse de cuerpo y ánima de tales predios, pues aquella casa de amores éralo, por reciente y excelentísimo bando real, en primeras para los de paga dura  de los de fuera, y a últimas, de no haber otro remedio, para villanos como el que ahora estropeabale el paisaje con su jeta de manobre.

Luego de principio de estupor cruento ante tales decires y altaneras muecas, sucedióse que una hembra con redaños calenturientos de las que cerraban filas entre las frustradas de amores, dándose a arrebatos súbitos de género, y con gritas desas que zúmbanse en las Antípodas, encaramóse toda uñas y mala leche (en buen decir), a  cuestas del trujamante insolente. De tornas, el sujeto sujetado, viéndose a ripios uñeros de la endemoniada, clamó socorros de los suyos, los que en nutridos tercios allegaronse al broncal incipiente, pues en ello les iba, más que honra, la propina transformable.

Como resultante de tanto empeño entrambas turbas, en reñido lance los representantes de la Corona molieronse con los del perjuicio a puñadas, dentellazos y jalones de criadillas y vellos púbicos de hirsuta prestancia, mediando por medio alaridos, decúbitos forzosos y revolvimientos de vientres por doquier, a semejanza de coro de fronterizos en cola con escaso yogur, y siendo todo para buena feria y algarabía de forasteros, los que no sintiéndose sino dueños de todos por causa de sus bien nutridas bolsas, con prendas desnudas asomabanse a balcones y  fenestranzas, clamando ¡bis! en ladino, y dizque de excite por tamaña violencia, agarrandose órganos de sexo  unos a otros, como excitados romanos ante circo sangriento, y hasta de colmos metidos en chupeteos pecaminosos y acometimientos de gónadas, expuestos nalgatorios, abundosos pechugones y prepuciales enhiestos, y todos en plena hilarancia y con largueza arrojando dineros de ultramar para dar aliento a coces y brincos y fintas de tan peleados gladiadores.

En estas dabanse cuando, con anuncio de pífanos y chirimías, personóse el sétimo de esbirros de Su Señoría el Alguacil, llamado con presteza por el Posadero Mayor, y quién arrambló a empellones y gaznatos abundosos con todos los ofendidos, que no ya con ofensores, por razones de dispensas fiduciarias ya antedichas. Al final, los malhadados poblanos fueron a parar  con huesos y majadas entretelas a la cárcel del prebostazgo, donde lanzados a mazmorras y aherrojados,  quedaron de un lado vapuleados mozos, y mozas de partido al otro, y donde a todos llególes la amanecida molidos, sin pegar ojo de cara ni darle gusto a los otros corporales, como dios manda.

Y desde entonces, y en lo que para más adelante y con certeza refirióse en designio para vecinos, villanos, comunes, de laya tal, y en fin, poblanos todos, sobre el intercambio de humores de tipo que pretendían los humildes jodidos por los que esto se cuenta, para cobijo de Eros sólo quedó la campiña más hirsuta, dirimiéndose las ganas de grupas entre breñas, arbustos y matojos de la comarca, y todo ello con alabo de la Corona por ser hecho encomiable y, dentro de su campaña de embeleco, denominada Brete de Pensamientos, calificado como fuete ecológicamente correcto al dar buen fermento al barbecho y crecido verde en dichas floras, matas y otras yerbas, y todo lo cual nos moraleja  lo que sigue…

                             que cuando de amor es sino
                             nada cuenta el madrugar.
                             si la cosa es de pagar
                             con centenes de ladino
                            ¡por allá vaya a tomar!

 Y conseja del Autor a los que arriban a estas costas:

                                   ¿Cercana la semejanza?
                                   ¿Quién podría asegurarlo?
                                   ¿Usías, al vacilarlo?
                                   ¡Quede a Dios lo que se tranza
                                    desta casual malandanza!
                                                                                                          

Compartir

Sobre el autor

Neo Club

Neo Club

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

Video destacado:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Kiko Arocha

Las deudas

Kiko Arocha

  Miró a su hermano menor con penetración, como miran los felinos, para decirle: —Te veo nervioso, suelta la botella que no va a pasar na. —Mira mi hermano, estoy

0 comentario Leer más
  Manuel Gayol Mecías

Fidel ha muerto

Manuel Gayol Mecías

  Las palabras y los muertos (Premio Internacional Mario Vargas Llosa, Universidad de Murcia, España, Seix Barral, 2007), del escritor cubano Amir Valle, trata sobre la muerte de Fidel Castro y los

0 comentario Leer más
  Jorge Olivera Castillo

Pan (de yeso) y circo

Jorge Olivera Castillo

                El circo no es el pasatiempo donde lavamos las llagas del hambre con sonrisas espontáneas y puras. Tampoco es el lugar para

0 comentario Leer más

Festival Vista Miami