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Otra vez desde abajo
Mayo 03
07:53 2016

 

 

 

 

 

 

 

 

 

no esperes que el mar se abra
más bien nos trague
y desde el fondo en su lecho
podamos ser la semilla

de los corales y arrecifes
que sin saber nos esperan.

No es como en el surco
tras el arado y la baba de los bueyes;
un estado de levedad perenne
un tiempo calculado
donde florecer
sin enredarse en madrigueras
techos o paredes.

No esperes al marino
como si él
tu fiera alimentara.
No te hundas en la suave
agua de colonia
con la que seduce
porque no tendrás siempre
fondos donde permanecer oculta.

Habla a tu fiera
como él se ahoga en su colonia
roza el coral
debajo de su belleza es áspero
huele a sangre y a espina.

Ayer las aguas se llevaban
las casas con sus vidas modernas
sin previo aviso
y así te deberías ver
antes que toda la prisa
se escape como si fuera
un escondite donde oxigenar;
ayer esas razones
se iban por tus ojos
mientras tu fiera moría
igual a un atardecer
que se nubla
y no sabemos dónde.

Ha de tragarnos el mar de las palabras
las buenas y las malas.
Antes, en la colina
una señal del comienzo
te hunde menos
que la tierra bajo el arado
y la vara con la que los bueyes
suelen obedecer;
antes que el mar
se elige un lecho nocturno
después la patria nos desgarra
y las estaciones
y las fieras
se retiran.

Cuando el mar regrese
ya todo habrá terminado.

Sobre el autor

Juan Carlos Recio

Juan Carlos Recio

Juan Carlos Recio (Santa Clara, 1968). Poeta y narrador. Su libro “El buscaluz colgado” fue Premio de la Ciudad de Santa Clara en 1990. Obtuvo también una primera mención en el Premio Julián del Casal de la UNEAC, en 1991, con su poemario inédito “Hay un hombre en la cruz”. Ha publicado, entre otros, los poemarios “Sentado en el aire” y “La pasión del ignorante”. Desde el año 2000 reside en la ciudad de Nueva York, donde edita el blog Sentado en el Aire.

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