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Para abandonar la UNEAC

Para abandonar la UNEAC

noviembre 08
21:25 2011

1-abc_a_UNEACEntrabas y salías de Cuba. Te beneficiabas de una institución que mientras tanto beneficiaba al régimen que oprimía a tus vecinos, a tu gente, a tu pueblo, haciéndole el juego al gobierno en la plaza cultural, respaldándolo, sirviéndole de carnada para atraer incautos de todas partes del mundo.

Ibas y venías contribuyendo con esa actitud insensible y oportunista a la perpetuación de una miserable dictadura. Una dictadura que ha asesinado a miles de cubanos y mantiene en el oprobio y la servidumbre a millones de ellos.

¿Suena demasiado fuerte para tus delicadas orejas? Pues es lo que hay. La verdad es que hemos estado durante demasiado tiempo contaminados por eufemismos y medias verdades, pasándonos la mano a nosotros mismos para justificarnos sicológicamente y no ir al fondo del problema. Y el fondo es que una mayoría ha colaborado con el régimen. Y eso está muy mal.

Para terminar con esa doble moral abominable, con esa vida en la mentira y la simulación, por lo primero que hay que empezar es por hacer un mea culpa interior (ni siquiera tienes que disculparte públicamente) y reconocer que colaboramos con el régimen, aunque nuestra colaboración fuera de baja intensidad. Hay que empezar por algo. A partir de ese paso podremos abandonar poco a poco el doble discurso y comprender que abandonar la UNEAC es un paso digno y loable, y pedírselo a nuestros colegas también.

Nadie les pide que se inmolen como Zapata Tamayo o Fariñas. Se les pide un mínimo de solidaridad, de humanidad, de responsabilidad. Solamente que se salgan. Como yo me salí.

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