Neo Club Press Miami FL

Prohibido prohibir

Prohibido prohibir

Prohibido prohibir
Julio 09
19:37 2015

Prohibido prohibir, dijera, sino fuera porque prohibir está mal

Los Estados Unidos, a pesar del pragmatismo, es una nación mojigata.

No sé si tenga que ver con todo ese cristianismo ancestral en sus N variantes que impregna la sociedad de arriba abajo, o que simplemente los blancos son así y uno no los entiende.

Pero véase qué cosa: a pesar de la magnífica Constitución, y muy en contra del espíritu de esas poderosas enmiendas, el afán de prohibir les palpita a los americanos bajo la piel.

La Prohibición, por ejemplo, esa Ley Seca que solo logró que se hicieran fortunas vendiendo whisky ilegal, y que se dice perduran hasta hoy día; o la veda de la prostitución, el oficio más antiguo, y una de las expresiones más genuinas de la libertad que existe, pues uno debe tener derecho primordial sobre lo que hace con su cuerpo.

O tómese el McCartismo, esa cacería de brujas; o el puritanismo que hace que algunos comerciales europeos sean tratados como material porno. O lo políticamente correcto, tan de estos tiempos, que provoca, por ejemplo, que los negros se denominen afroamericanos, a pesar de ser estadounidenses de sexta o séptima generación (aunque, por otra parte, a los que hablamos español nos denominen hispanos o latinos, metiendo en una gran bolsa étnico-lingüística a más de treinta países que apenas tienen en común el idioma).

Así, de vez en vez, se desata una cacería de conceptos, como esta más reciente, la campaña contra la bandera confederada, que ahora se está expandiendo a los símbolos confederados y que, de seguir por ese camino, amenaza con aniquilar definitivamente la parte perdedora de la Historia de los EE UU, y atenta de paso contra tradiciones que no necesariamente tienen que ver con el racismo o el secesionismo.

A los cubanos esto nos debe resultar muy familiar.

Provenimos de un país con un gobierno que se ocupó de rescribir la historia a su antojo, de repletar el calendario de sus aburridas efemérides, y de dar de baja a cuanto personaje o hecho histórico consideró no adecuado a la cosa involucionaria y sus propósitos doctrinarios.

Se prohibió música, literatura, el pensamiento y las libertades de todo tipo. Se reprimió a homosexuales y librepensadores. Lo que no era prohibido era obligatorio. Tan fue así que hoy los cubanos no tenemos un día patrio, supra-gubernamental, del cual estar orgullosos; entonces, acá, los que andamos en las entrañas del monstruo, adoptamos alegrías e independencias ajenas a falta de las propias, lo cual está bien, por cierto, porque no se puede andar con las raíces expuestas al aire demasiado tiempo: se seca el alma.

Pero a lo que iba: está mal entonces prohibir. Debería ser ilegal, y la Primera Enmienda lo muestra con claridad. Educar, tal vez; hablar, enseñar, argumentar, debatir. Pero no prohibir.

Prohibir, además de no resolver nada, va en contra de nuestra esencia creativa y en contra de las libertades. Prohibir destruye.

Sobre el autor

Alex Heny

Alex Heny

Habanero, hijo, padre, cubano, emigrante, escribidor. En ese orden, más o menos. Heny tiene esposa, tres hijos, un doctorado en Ingeniería y Ciencia de Materiales, y una gran disposición a opinar sin que se le pregunte. Actualmente vive con su familia en Long Island, Nueva York, ciudad donde edita el blog http://havaneroenny.blogspot.com/

Artículos relacionados

0 Comentario

No hay comentarios

No hay comentarios, escribe el tuyo

Escribe un comentario

Escriba un comentario

¿Qué harán las FARC en Colombia? El análisis de Carlos Alberto Montaner:

Letras Online

LA REVISTA INTERACTIVA DE NEO CLUB PRESS
  Alexis Rosendo Fernández

Lágrima al viento

Alexis Rosendo Fernández

                    Lirio que emprendes tus angustias, desgarrando la mañana acumulada de empeños. Hermanos somos por la suave brisa, veril del crepúsculo,

0 comentario Leer más
  Nicanor Parra

Últimos brindis

Nicanor Parra

                  Lo queramos o no Sólo tenemos tres alternativas: El ayer, el presente y el mañana. Y ni siquiera tres Porque como

0 comentario Leer más
  Jorge Ignacio Pérez

El viaje de Silvia (XIV)

Jorge Ignacio Pérez

Jose se enamoró de Silvia, como suele ocurrir en los casos en que una mujer le planta cara a un hombre. Plantarle cara, quiero decir en términos duros. No fue

0 comentario Leer más

Capitolio de La Habana – Daphne Rosas (2011)

Festival Vista Miami